Espín off

Hola. Hoy pensaba contaros que, curiosamente, en España no teníamos tebeos de Deadpool, pues desde sus inicios editoriales hasta la actualidad, el personaje se había llamado y titulado Masacre. Y que el éxito que Masacre tenía en nuestro país solía ser una mínima fracción del que en América tenía Deadpool. Durante mucho tiempo sus series principales no eran capaces de sostener una edición local en grapa, y bastantes miniseries podían quedar inéditas o sufrir prolongados retrasos hasta que veían la luz arrejuntadas con otras en tomo gordo o como fuera. El pleno potencial del personaje no terminaba de cuajar en nuestro país, aún cuando se había popularizado entre el gran público no-lector-habitual por sus dos irreverentes películas. Teníamos camisetas, pijamas, sábanas, tazas…de Deadpool, pero los tebeos de Masacre iban tirandillo.

Y os hubiera contado entonces que era normal que Panini hubiera por tanto realizado una experiencia piloto de cómo respondería el público cambiando el nombre al personaje, dejando por una vez el título sin traducir en una publicación.

Y entonces os hubiera dicho que el éxito del experimento había excedido su expectativas, con los ejemplares agotados ya en preventa en los locales dónde se iban a sacar, con colas para conseguir alguno y reventas escandalosas por los sitios. Tirada de 3000 ejemplares agotada el mismo día de su aparición.

Alguno habría entre los comentaristas que argüiría que tamaño éxito era debido a la portada especial en la que aparecen David Broncano y otros componentes del popular late night La Resistencia. Portada que envolvía un material cuyo contenido todavía desconozco (¿reedición, inédito, exclusivo?). El «Efecto Broncano«, podrían llegar a decir. A lo que yo contestaría que mejor llamarlo «Efecto Espín«.

Pues un año después de haber dejado una de las entrevistas de las que mejor recuerdo guardaba el gran público-no-lector, el dibujante murciano regresó a la escena del crimen en una nueva sesión que necesitó del programa completo y un director’s cut como epílogo.

Lo que pasa es que cuando he contrastado tema y enfoque en el foro interno de los que aquí escribimos (una mala costumbre que tenemos, la de intercambiar información y datos para ajustarnos a la realidad incluso cuando no es del todo necesario), Eme A me ha hecho ver que la lógica de la experiencia piloto del cambio de nombre no se sostenía, puesto que Panini y Salva Espín ya habían hecho lo mismo hace un par de años. Agotando tirada también, hay que decirlo.

Sobre este previo sí que existe información sobre su contenido; al respecto, Tebeosfera dice:

Con lo que los ojos se me fueron a

Pero que no cunda el pánico, no hace falta que prepareis la billetera, pues ese material sí que había salido con anterioridad como parte de un tomo.

¿Dónde queda lo adliano del texto de hoy, entonces? pues en el hecho de que Panini fuera capaz en su día de volver a vender la cuarta parte de un tomo de doce euros al precio de diez cambiándole la portada. El último número de una serie regular que concluyó un ciclo de aventuras que abarcaba toda una década y cuatro volúmenes. Y llamándolo Especial Murcia porque Espín coló vistas de la ciudad en una página.

¿No os parece todavía suficientemente adliano?

Pues preguntadme si en aquella aventura aparecía Deadpool.

4 comentarios sobre “Espín off”

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