Algo pasa Konmari

El título de hoy, basado en la técnica de la proclamada guruesa del orden, es un ejercicio de contención dado los gruesos titulares que se podrían haber generado usando el nombre de Marie Kondo, habida cuenta sobre todo de las airadas reacciones que se han ido generando a causa de las declaraciones que redes y medios han ido vertiendo en estos últimos días. Concretamente a cuando dicen se refirió a limitar el número de libros acumulados en una casa a 30.

Pongámonos en el mejor de los casos y tengamos un conteo aparte del de los libros para tebeos de toda índole, sean grapas o novelas gráficas. La primera duda que nos viene es si en este caso se está refiriendo al formato físico, contando tanto como una unidad la revista gratuita en grapa de Panini o el maletín con la serie de 100 Balas completa. Dada la estructura episódica de muchos títulos podríamos pensar que en el caso de historietas estos 30 se referirían al número total de series, independientemente de su extensión. Aunque dadas las características del mercado, cabría cuestionarse si la renumeración y consiguiente cambio de volumen irían sumando unidades. De ser así, seguir títulos en los últimos tiempos como Thor o Capitana Marvel restaría muchos créditos. Siempre habrá además quien que para estirar las reglas del juego se querrá referir al cosmos mutante marveliano como una misma entidad, de tal manera que todos los colores de la Patrulla entrarían en la misma categoría/unidad, dentro de la cual también encajan otros equipos como Nuevos Mutantes y X-Force, y personajes como Lobezno y Lobezna. Y si cuela, otros replicarán que desde los Nuevos 52 el Universo DC está unificado, contando todo lo generado desde entonces como una sola historia/libro. Ey, Marie Kondo, seguro que la Biblia la contarías como un único libro ¿verdad? pues no hay tanta diferencia ¡Y Amalgam sucedió!

Más adelante los mismos medios que levantaron la polémica terminaron calmándola (así son dos clicnoticias, en la primera fazen el entuerto y en la segunda lo desfazen) diciendo que no era para tanto, que era más como concepto que como regla estricta, pero la semilla del mal ya estaba plantada y sus brotes terminaron tocando al medio historietil, son gajes de estar normalizado. Aunque por lo menos fue para poner orden, orden del bueno.

Del que sabe que el 30 debe referirse como poco a metros lineales. Un sitio para cada cosa y las baldas bien resistentes. Techos altos y montoncitos. 30 metros, 30 baldas, 30 cajas y 30 montones.

No hay por tanto mucho que rascar con la semipolémica de Kondo, pero aún así ¿a santo de qué había saltado esta noticia justo ahora? con dos libros (dos unidades) publicados en ocho años y una adaptación a historieta publicada en castellano el año pasado ¿por qué es noticia Marie Kondo en 2019?

Por Netflix.

Por el docushow recién estrenado en el que va por casas imponiendo su orden. Hay Netflix, hay tendencia, hay noticia que se propaga. De manera que si familiares, parejas o amistades (estas cosas nunca salen de uno mismo) os han propuesto deshaceros de vuestro valioso material de lectura o audiovisual (pelis y discos también abultan, así que por extensión 30 de cada también ¿o 30 en total?) recordad de quién ha sido la culpa ¿de Marie Kondo? no, de Netflix.

De una empresa de entretenimiento basada en el streaming, que aboga porque te deshagas de esas cintas, discos, DVDs, libros, grapas, álbumes, tomos ¡mucho sitio libre, un espacio diáfano, ya lo preconizaban los gemelos! no tienes por qué ocupar tanto espacio vital con esas cosas, máxime teniendo en cuenta que para tener todo eso y mucho más, lo único que te hace falta es esto.

Esto y estar abonado, claro. Pon orden pero pasando por caja.

No acumules estuches, tienes las temporadas completas en streaming. Deshazte de esa videoteca ¿y esos libros y tebeos? también existen servicios, tarifa plana, casi todo lo que necesitas está a un clic tras tener tus datos de facturación. Y para todo lo demás…digamos que con una conexión a Internet todo termina estando al alcance de una manera o de otra.

Así que comenzamos haciendo caso a Kondo en Netflix y siguiendo el razonamiento terminamos con las paredes peladas, una supuesta tranquilidad espiritual y la conexión bajando cosas a plena capacidad. Legales o como sea. Terminamos fomentando la piratería.

¿Queremos eso? no contestéis todavía ¿queremos eso a costa de deshacernos de nuestras tebeotecas? contestad ahora.

Decimos NO. NO a Kondo. NO a Netflix.

Y en nuestro NO, actuamos. Dejando de consumir cosas de la empresa. Y si además eres abonado, cancelando la suscripción. Y si eres más que eso, mucho más, entonces siempre puedes…

…siempre puedes tomar medidas más drásticas. Nada sucede por casualidad.

5 comentarios en «Algo pasa Konmari»

  1. Jo, si no es por uds. jamás me habría enterado de qué es eso con Marie Kondo.
    ADLO! te informa AVIV OLDA!

  2. Vaya, vaya, con la marikonda. Así que es toda una fumanchú camuflada al servicio de los oscuros intereses de una multinacional que busca extender la idiocia y la aculturación como paso previo a la subyugación mundial.

    Menos mal que Rob ya ha dado el primer paso para plantarse…

  3. Pero ¿qué quiere que tiremos? ¿Todo lo de Rob Liefeld solamente para conseguir salones de concepto abierto y poder cocinar mientras vemos jugar a los niños y los gemelos buscan carcomas? Love it or list it pero me hagáis dejar solamente 30 tebeos. #Sinostocanunotocanatod@s

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