La Suerte de StanLee

Hay veces en las que conviene recordar que hay gente, creadores, que aún superados los noventa siguen trabajando, ocupados en expandir su legado, en mantener vivos sus logros, recordándonos cuando lograron que su medio se pusiera patas arriba, revitalizándolo por completo hasta lograr darle un aire nuevo, con sus luces y sombras, sin duda, pero indudablemente mejor. Pero hoy no vamos a hablar de Norman Lear.

Hoy toca echar un ojo a lo que está pasando con Stan Lee. Quizá no hayáis leído nada aún pero, la verdad, la cosa está llegando a un punto que incluso los que sólo se informan en Espejo Público van a empezar a conocer su nombre. Durante años Stan Lee ha sido su mejor representante. No hay más que recordar que en 2016 dio una entrevista con este titular:

La verdad es que en 2016 aún parecía que las cosas marchaban. ¡Incluso parecía que la FOX iba a hacer una película sobre su vida! (Bueno, no exactamente sobre su vida, pero, eh, si ese chico que trabajó con él era mencionado en Argo, ¿cómo no iba a tener él su propia película?) Lamentablemente en julio de 2017 murió su mujer, Joan, y a partir de ahí…

Digamos que el asunto comenzó lentamente. Con una denuncia en diciembre de ese mismo año de que alguien de su círculo interno le había robado 300 mil dólares.

Y el principio de 2018 no fue mucho mejor. Primero los 300 se convertirían -si tenemos que creer a TMZ– en 850. Poco después el Daily Mail, ese medio de credibilidad… ahm… ese medio… filtraba una historia sobre Stan Lee excediéndose con sus enfermeras. Por supuesto la historia no pasó de ahí. La acusación, decían, se debía a un cambio en la empresa que le atendía, con la antigua queriendo sacar dinero. No fue lo único que se oyó, por supuesto. Los fanes empezaron a rumorear en voz baja que algo raro pasaba con el entorno de Stan Lee. Hasta el punto que cuando sufrió una severa neumonía a finales de febrero se preocuparon porque su cuenta de tuiter siguiera actualizándose. Supongo que bajo la impresión de que una persona con pocas fuerzas jamás entraría a leer tuiter. O porque no pensaban que en realidad sus cuentas en las redes sociales las lleva un grupo de expertos en relaciones públicas. Quiero decir, no es como si Stan Lee fuera Presidente de USA. SAD! EXCELSIOR!

En cualquier caso, los fanes iban poco a poco movilizándose. Bien respondiendo a la cuenta de Lee, exigiendo respuestas.  O moviendo dos hashtags, #FreeStan y, en vista de que parece que hay bastantes Stan más en el mundo, #FreeStanLee.

Así que era cuestión de tiempo que comenzaran los artículos sobre lo que estaba pasando allí. Empezando por uno de Daily Beast en marzo de titular bastante descriptivo.

Pero si marzo había sido movido lo más gordo llegaría en abril. Porque el mes empezó con una de esas historias difíciles de creer incluso una vez leídas.

Hasta el momento pensaba que le estaban desangrando era un tropo literario, no algo literal. Pero, claro, también pensaba que si se hablaba de Stan Lee como un personaje de tebeo se estaban refiriendo más a algo como, no sé…

Por supuesto, al olor de la sangre llegó Bleeding Cool. Que es algo así como todo el periodismo de investigación que se puede permitir tener el mundillo del cómic. A partir de los hashtag y esas cosas llegaron también las fotos y vídeos de Stan Lee en la Silicon Valley Comic Con. Y, la verdad, yo pongo aquí el enlace, pero hay poco que comentar que pueda ser divertido.

Parece que BC tenía razón -quién iba a pensarlo- y algo estaba pasando allí. Quiero decir… Una convención no debería ser así. Debería estar llena de los amigos de los organizadores en los lugares importantes por mucho que importunaran a los invitados, permitiéndoles ser moderadores por embarazoso que resultaran, y luego ya un montón de reglas estúpidas para que quede claro que esto es un negocio y que va sobre cómics como podría ir sobre tornillo, de ahí que no se preocupen de la representación sino del dinero. ¿Qué será lo siguiente? Bueno, imagino que lo siguiente es precisamente lo que se ve en esos vídeos y fotografías.

De modo que el pasado martes los medios llegaron a ese punto en el que era demasiado como para dejarlo pasar. The Hollywood Reporter, una de las dos cabeceras más importantes del mundo del espectáculo -siendo la otra Variety, claro- se marcaba un artículo entre lo espectacular y lo loquísimo.

Apuntando, esta vez, a su hija. Si hasta el momento parecía aparecer como tan víctima como el propio Stan, aunque algo dada a gastar de más, ahora se nos cuentan cosas como que es cómplice en la situación. Aunque sea solo por la influencia de un trío de personajes –Jerry Olivarez, Keya Morgan, y su abogado, Kirk Schenck– que llevaron a cosas como el despido de toda la gente cercana. Incluyendo la sustitución del abogado de Lee por el hermano de Tobey Maguire o llamadas a la policía de Los Ángeles, hasta llegar al momento más Lifetime Movie de todos, con la hija queriendo hacerse con el hijo de la enfermera. Suena a otro tipo de historia, sí. Y, por supuesto, con la declaración de que al saber que se estaba trabajando en este artículo ese círculo decidió grabar un vídeo con Lee.

No es el único medio de gran alcance que se ha fijado en el asunto. Porque si THR es grande en el mundo del espectáculo The New York Times lo es en el mundo. Así que encontrarse con un artículo como este:

En el que intentan contrarrestar el artículo anterior mientras el periodista va dejando caer aquí y allí comentarios -que si un guardia armado de más de metro noventa, que si marcas de cuadros de gran valor que ya no están en las paredes, la afirmación de que estuvo visitando a Leonardo DiCaprio por la película sobre su vida que los representantes de DiCaprio no se molestan en contestar…- que no son precisamente tranquilizadores aunque parezcan pensados para que puedan pasar bajo el radar de alguien que tuviera que dar el visto bueno a la entrevista.

Aunque no tanto como para que el famoso vídeo que mencionaba THR en su artículo no acabara filtrándose a TMZ -claro-. Un vídeo en el que aseguraba que no había sufrido ningún tipo de problema o maltrato… Hecho público poco antes de que decidiera demandar por todos estos asuntos a Olivarez.

La situación es tan extraña que ya han empezado a hablar del tema las gentes del cómic y sus allegados. ¡Incluso Kevin Smith se ha ofrecido a meterlo en su casa! Como vemos, la situación de Stan Lee es complicada. Quizá incluso penosa. (EDITADO: Tanto que hasta El País ha decidido hacer un artículo sobre el tema. ¡Imaginad!)

¿Cómo es posible, podríamos pensar, que no haya alguien para proteger a este creador de las fuerzas que quieren desposeerle de su dinero? Es difícil creer que Stan Lee precisamente pueda acabar así. Pero, claro, el mundillo del cómic en USA funciona de manera extraña. Mientras toda esta historia se iba desarrollando salía otra noticia igual de ilustrativa de lo que significa ser estadounidense.

Un periodista de Michigan está entrevistando a sin techos. Se pone a hablar con uno, al que le falta un brazo, y este le cuenta que su problema fue de origen médico. Las facturas acabaron por costarle la casa. La policía le impedía vivir en su vehículo. Ahora se encuentra viajando de centro de caridad en centro de caridad, teniendo que seguir las directrices de distintas iglesias, viajando y buscando pequeños trabajos que poder realizar… Con casi 70 años. Pero no sólo eso, también -le dice- viaja a veces a pequeñas convenciones de cómic. ¿Para qué? Para intentar hacer algo de dinero. Porque, descubre el periodista, estaba hablando con William Messner-Loebs.

Más allá de fijarse en lo rápido en lo que una persona puede pasar de una posición aceptable a la indigencia la historia de Messner-Loebs salió en algunos medios cercanos al cómic. Se plantearon algunas ayudas que ya veremos si acaban haciéndose efectivas, incluyendo la posibilidad de que se recuperen algunas de sus viejas historias en The Maxx o Epicuro.

A la vez que algunos se preguntaban cómo era posible que su nombre saliera en los títulos de crédito de la película de Wonder Woman y, sin embargo, no le hubiera llegado dinero.

Y esto con dos personas dentro de la parte más comercial de la industria.

Al final de todo esto sólo se puede esperar que las cosas mejoren para los implicados, y recordar las palabras que alguien sabio dijo ya hace tiempo:

7 comentarios sobre “La Suerte de StanLee”

  1. ¡Un vampiro recibe su justo castigo! ¡Aleluya! ¿Es éste el comienzo de la salvación del cómic?
    (WML está otra vez en la p… calle)
    Bien, parece que la cosa va despacio…

    1. “¿Es éste el comienzo de la salvación del cómic?”
      No, ese sería el día que Steve Ditko salga a la calle a pasear, o cuando Panini MX se olvide de los deluxe y vuelva a sacar grapas.

    2. Sí, debe de ser una especie muy extraña de vampiro, que al morder a dibujantes y guionistas, conseguía que hicieran los mejores trabajos de su vida, que nunca habían logrado antes o no volverían a hacer después.

      ¿Quién sabe? A lo mejor al sangrarles conseguía que expulsaran del cuerpo los malos humores nocivos, como la vanidad desmedida que padecía el señor ese de Argo al que mencionan en el texto, o las paranoias ayn-randianas del otro señor, que fue dejar al vampiro y empezar a decaer no solo como narrador sino como dibujante.

      En fin… Larga vida al vampiro!!!

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