En algún idioma, 2018 rima con empoderamiento

A estas alturas del día a todo@s os habrán llegado ecos de las reivindicaciones de la Gala de los Premios Antesala, en la que cobró fuerza, presencia y ropajes el desenmascaramiento de las actitudes abusivas en la industria del cine. Un movimiento que acentúa la progresiva reeducación de esta nuestra predominantemente machista sociedad hacia una igualdad verdadera. Un hecho más que pone de manifiesto el creciente empoderamiento de la mujer en todos los frentes de la industria del entretenimiento, una tendencia de la que por supuesto la historieta también formara parte en este Nuevo Año.

(Un Año en el que de momento ya anuncian el cierre Playboy e Interviu, ojo)

No tomará nuevas medidas Marvel, pues bastante carrera ha pegado estos últimos años tanto en lo que se refiere a personajes (estuve ayer repasando alienaciones de los Vengadores y de los más clásicos creo que sólo le falta a Mercurio tener versión femenina), oportunidades en series (que duren ya es otra cosa. Igualdad), y presencia de autoras (supongo, pues debo confesar que con tanto nombre nuevo que entra me cuesta distinguir si es nombre de chica o no). Tampoco ha anunciado ninguna nueva medida DC, que fue la que en cierta medida allanó un camino con aquella Batgirl, amen de contar con los referentes de tener además una Batwoman, una Supergirl y una Superwoman. Y una Gail Simone, claro, que con ella empezó todo.

No, parece que las riendas las tomará este año un sello editorial que ha cumplido un cuarto de siglo (otro número que en algun idioma rimará con empoderamiento) y que siempre ha tenido muy presente a la mujer.

Top Cow.

Y es que a finales de año Top Cow se sumó a los fastos de celebración del 25 Aniversario de Image relanzando una de sus cabeceras más emblemáticas: Witchblade. Y como no podía ser de otra manera en los tiempos que vivimos, se ha dejado el título en las capaces manos de un elenco artístico femenino.

(aunque en realidad este título comenzó en 1995, otro año que rima con empoderamiento)

No en vano fue en Witchblade donde comenzó a despuntar la guionista Christina Z, posiblemente todavía la fémina más superventas del mercado americano.

(Que sí, que Christina Z existe y es una mujer, no un Akira Yoshida. Hay entrevistas y fotos que lo prueban, y hasta tiene ficha en Comicvine, pero si la consultáis no hagáis cábalas con la edad que tenía cuando comenzó a hacer guiones, que ya sabemos que suelen quitarse años)

Más o menos todos conocemos la historia de la Witchblade, un artefacto de poder que se canaliza en una portadora. En la primera aventura se nos presentó a Sara Pezzini, una detective de armas tomar.

Un personaje con fuerza, caracter y empoderamiento.

Una chica de los Noventa, en definitiva.

Y cuando el artefacto de poder tomo contacto con ella la metamorfoseó en Witchblade.

Witchblade, una saga cuya andadura duró hasta su entrega 185 (empoderamiento otra vez) y que ahora revive de mano de Kittredge e Ingranata.

Con una única entrega aparecida en el mercado es pronto para evaluarla, pero ya hemos podido ver la escena de la posesión de poder de la nueva portadora y… 

…y podemos decir que el cuento ha cambiado. Veremos con qué rima lo que dura. Feliz 2018.

5 comentarios sobre “En algún idioma, 2018 rima con empoderamiento”

  1. Aquí cada cómic comprado es un voto y no hay Ley D’Hondt. Si la mayoría de compradores son hombres no celebrará el 2019.
    No sé, es como si Cosmopolitan empoderase a los hombres y comenzase a incluir muchas más secciones para ellos.

  2. ¿Ahora la Espadabruja es una especie de guantecito y Sara conserva toda la ropa puesta? Qué concepto tan revolucionario, deberían usarlo para hacer una serie de TV ahora que están de moda las de supes.

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