Yendo en círculos por Riverdale

Supongo que a estas alturas todo el mundo ha visto el momento más icónico que ha dado Riverdale desde su estreno.

No, no me refiero a esa versión de Milkshake que parece haber sido hecha mientras los productores sujetaban a la familia de las cantantes tras las cámaras con un cuchillo en sus cuellos.

Me refiero a esto:

Habrá quien se pregunte qué es lo que está pasando ahí. Habrá quien lo esté viendo muy claro. En cualquier caso a nosotros nos importa por un motivo muy concreto.

No. Tampoco. ¡¿QUÉ?! ¡¿Pero qué día de la semana os creéis que es?! No, hoy es lunes y esto NO es el blog de ningún aficionado a las OreosTM. ¿Pero es que no lo veis?

Ahí está. En toda la cara. No, no se trata de otro de esos momentos de la serie en la que hacen un reparto aleatorio de ropa. No, esto va de cómics pero Bryan Singer no está por medio. Ni tampoco es ningún tipo de codificación homoerótica. ¡Que estamos hablando de una serie que en este mismo capítulo se dedica a hablar de crusing y sus peligros! Pero NO en esta escena.

Lo que tenemos en esta escena es el Círculo Rojo. No, en serio. Se llama el Red Circle -o se llamó- a los cómics de superhéroes de Archie Cómics.

Por resumir la historia: En 1941 se inventaron a The Shield. Luego se inventarían también a The Wizard y a Black Hood. Para los ’50 decidieron probar cosas nuevas, como Private y Strong. Quiero decir, The Double Life of Private Strong de Joe Simon y Jack Kirby, que también presentaban en ese número a The Fly y The Jaguar. Además de comprarse un rato de The Shadow.

En los ’60 decidieron cambiarse el nombre a Mighty Cómics, que sirvió de paso para crear un grupo The Mighty Crusaders, en el que repartieron los papeles con la gente que tenían. The Fly, Black Hood o The Shield eran héroes, mientras que The Wizard o The Hangman pasaron a ser villanos. Y, de paso, una serie de títulos únicos… que acabaron en una cancelación de toda la línea… al año siguiente de haberse puesto en marcha.

¿Todo esto para qué? Por un lado para recordar que cuando en Archie vieron la necesidad/ posibilidad sacaron superhéroes y por el otro para que se note que no les importa mucho cómo funciona su Universo. Pero si entre 1966 y 1967 tuvimos todo eso no podéis esperaros a ver lo que pasó en los ’70 con el Círculo Rojo.

No, en serio, dejad esas cosas. Es el nombre que le pusieron y no tiene nada de connotaciones, ni la bandera de Japón ni nada de eso.

En Archie tenían en cuenta lo que estaba de moda y detrás de los superhéroes tocaron los cómics de terror, así que para allá que se fueron ellos. Como en estas cosas si no la lías no tiene tanta gracia cogieron uno de los primeros nombres de lo que Martin Goodman aún no tenía claro cómo llamar, pero sí que El Grupo Goodman no era un buen nombre, y que acabaría convirtiéndose en Atlas y Marvel.

¿Que cómo acabó uno de los antiguos nombres de Marvel usado en los setenta para Archie? Pues como todo, por las relaciones. A ver, Martin Goodman había puesto en marcha el nombre, pero no lo había hecho a solas. Lo había hecho a medias con Louis Silberkleit, co-creador de MLJ Magazines, que luego serían Archie, y  padre del en aquel momento presidente del grupo: Michael Silberkleit. Y como lo habían dejado de usar en los años cincuenta. Así que cuando vio la posibilidad, eh, ¡se la había quedado su padre y Goodman no iba a usarla!

Además, ¿qué error podía haber si ellos lo iban a usar para los cómics de terror? No es como si fueran a empezar a cambiar los nombres…

Los nombres… 

Mira, da igual. El caso es que el nombre estaba para quedarse. Lo que no parecía por la labor era el contenido, porque una cosa era centrarse en el terror y otra empezar una deriva con los años…

Aunque eso no es ni lo más extraño que publicarían, claro. Porque por sacar sacaron incluso adaptaciones:

Eh, el guión original era de Lorenzo Semple Jr. A mi me vale.

Esta deriva tenía un motivo claro, como las cosas se van vienen y el terror había vuelto a irse y los superhéroes estaban volviendo en los ’80. Así que era cuestión de sacarlos otra vez del armario. Del arcón, quería decir.

Sí, claro que con Neal Adams. A ver si os creéis que lo de los superhéroes era una promesa hueca como la Tierra.

Así que en 1983 se ponía en marcha con el regreso de su grupo favorito…

Y una buena cantidad de títulos para personajes concretos, que duraría sin problema…

durante casi un año. Para 1984 ya estaban otra vez bajo el sello Archie y para 1985 ya estaban cancelados. ¡Los riesgos del directo! Eh, tampoco es como si 1986 fuera a cambiar el género de los superhéroes. Y, además, nadie podía imaginar que este nuevo sello fuera a salir mal. ¡Es inexplicable!

Posiblemente fue el problema de contratar desconocidos. Por ejemplo, The Fly

la hacía un tal Jim Steranko. De Black Hood se encargaba el recién llegado

Alex Toth. Y cuando se pusieron a cambiar equipos casi peor porque si a ese Steranko le conocía poca gente imaginad darle The Fly a un raro que ni siquiera iba a convenciones como

Steve Ditko. Pero es que claro, Carmine Infantino, Dick Ayers, John Severin… ¡Lo raro es que aguantara algo más de un año!

Por suerte para finales de los ochenta decidieron que había que poner otra vez los superhéroes en movimeinto. Así que para allá que tiraron con una selección de lujo:

¿Qué? ¿Que cómo no os suenan? Bueno… es que en el último momento decidieron cancelar la línea entera antes de haber sacado un sólo título al comprobar que los pedidos eran mínimos. Sí, yo también me sorprendo…

¡¡¡¿Es que no habían visto el nombre de ROB! ahí?!!!

Os pondría alguna imagen de los bocetos pero 1) creo que de eso se encargará mejor Calduch y 2) también es la excusa perfecta para justificar que os pilléis este libro:

Que no todo va a ser tirar de la GCD y Comic Vine. En cualquier caso, y en vista de que aquello no acababa de funcionar, acabaron haciendo lo que cualquier compañía inteligente hubiera hecho en su lugar: Buscar a un primo y cedérselos a cambio de dinero.

Así es como acabaron en DC.

La línea Impact fue el clásico ejemplo de media docena de héroes sueltos, con autores como Rick Burchett haciendo una obvia mejor de diseño a Black Hood

mientras el grupo gordo, que ahora era solo The Crusaders, iba a las manos del más conocido de todos los autores de aquella etapa…

Dan Jurgens. Inesperadamente, como si de un sueño español se tratara, aquello terminó en 1992. Aunque no sería por DC, desde luego, porque en 2008 volvieron a la carga, esta vez decidiendo que el problema era que no lo habían integrado en su universo y que podían haber conseguido a alguien mejor.

Y pusieron a J. Michael Straczynski y J.G. Jones. Ya. Bueno, en realidad a JMS le pusieron  en los cuatro one-shots que sacaron,  mientras que a Jones le pusieron a hacer los rediseños. Pero al menos intentaron que dos de esos títulos tuvieran serie regular. 

Si estáis dando por hecho que los otros dos nombres anunciados abajo en cada serie regular son los de los otros dos personajes que habían tenido one shot

Acertáis, por supuesto. Pero también veis que JMS se largó por patas, pese a lo cual, o quizá al revés, duraron diez números antes de intentar ser rescatados en una sola serie que reuniera a todos los personajes en…

Gente cada vez más conocida, como veis. Y que duraría esta vez seis números. Claro que treinta números en total en cosa de 3 años tampoco está mal para algo con JMS por medio.

Porque, efectivamente, en 2011 DC perdió los derechos y en Archie empezaron a pensar que lo mismo le podían sacar dinero ellos debido a que intentar una y otra vez lo mismo pese a sacar siempre el mismo resultado es la clave para lograr un resultado satisfactorio. Algo así.

Total, que se dieron cuenta de que lo más caro es el papel y la impresión. Así que ese mismo año anunciaron una iniciativa digital para 2012 que comenzaría con New Crusaders y se podría leer a través de una APP. ¡El futuro!

-Que anunciaban como De los creadores de los cómics de Sonic. ¿Qué más garantía se puede querer?- Y, ya puestos, sacaron un título con el que unir la serie ochentera y la actual…

Si, además, eso les permitía reciclar imágenes y poner nombres en las portadas… Ya puestos, incluso imprimieron el primer arco de los New Crusaders. Ya puestos a ello anunciaron New Crusaders: Dark Tomorrow, que no saldría nunca,  y The Fox de un tal Mark Waid y Dean Haspiel, con complementos de The Shield por J.M. DeMatteis… de la que saldrían cinco números…

antes de que decidieran hacer OTRO relanzamiento, que ya habían pasado dos años. Total, que en 2014 anunciaron que para 2015 saldría una nueva continuidad distinta y blablabla… ¡la era de las reediciones!

De entrada sería algo COMPLETAMENTE NUEVO porque ya no era Red Circle.

Ahora era… ¡DARK CIRCLE!

¡Ya no tenía el círculito rojo, ahora lo tenía negro!

Y los nombres y autores eran, eso sí, un poco los de siempre…

Incluyendo, en esta ocasión, una segunda temporada para The Fox con el mismo equipo de antes del reboot.

Algo que acabaría consiguiendo también The Black Hood.

Pero a finales de 2015 la serie, con números anunciados, quedaría en suspenso. A saber por qué.

Pero, mientras tanto comenzó la serie de Riverdale. Bueno, la serie acabaría comenzando en 2017. Pero en ese mismo año tuvo ya su segunda temporada.

Y como estamos hablando de una serie en la que parece que todo se va improvisando sobre la marcha resultaba inevitable que el pollo sin cabeza acabara corriendo en círculos… rojos… o negros… o algo.

Pero círculos fijo.

Porque en la segunda temporada apareció…

¿Os suena, verdad?

Y es que al final todo acaba estando conectado. Al fin y al cabo en ese mismo episodio vemos como Archie se encuentra con el Círculo Justiciero antiguos cómics de superhéroes, no vaya a ser que haya alguien que no lo pille…

Y, al final, como era de esperar, tenemos la imagen obvia de cualquier persona que lea tebeos.

O, al menos, la de las reuniones de lectores. Al menos las de los que se quedan dentro y no salgas, o los de los autores siendo tan respetados que en lugar de con la organización firman con la editorial.

Quiero decir…

AVIV EIHCRA!!! 

2 comentarios en “Yendo en círculos por Riverdale”

  1. El protagonista con manga larga y los demás sin camiseta. O uno está pasando calor o los demás están pasando frío.

    En cualquier caso, Kevin Spacey approves.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.