Los Comics de antes Sí que eran Buenos… No, en serio, que sí…

Es hora de reconocer que a veces nos dejamos llevar por la francachela y el chistecillo fácil. Buscando la broma, la descontextualización, acabamos dando una imagen deformada de los tebeos clásicos de las Dos Grandes™. El público en general tiene la sensación de que sólo recientemente los comics de pijameros han comenzado a desprenderse de la pesada losa de las actitudes heteropatriarcales y, queridos amigos y amigas, nada está más lejos de la realidad. Sí, es cierto que buscando y rebuscando pueden encontrarse viñetas aisladas de Superman o de Los Cuatro Fantásticos que fuera de contexto parezcan probar lo contrario pero pocos espacios creativos abrazaron el ideario feminista desde su nacimiento con tanta pasión y convicción como el del tebeo norteamericano.

Y qué mejor ejemplo de ello que Enseñamaleta 22, el tebeo que en octubre de 1959 vió nacer a la moderna encarnación de Linterna Verde. Todo fan que se precie se sabe la historia aquí narrada pero lo que los interesa en esta ocasión son los detalles menos evidentes que aparecen de fondo. Y es que frente a la versión machirrula de Hal Jordan que se han empeñado en imponer guionistas posteriores que prefiero no mentar *COUGH*johns*COUGH* su principal protagonista nos es presentado como un hombre avanzado y libre de prejuicios.

De hecho en la primera viñeta en la que aparece está jugando en una recreativa para niños de centro comercial sin importarle lo más mínimo lo que puedan pensar de su virilidad sus compañeros de trabajo masculinos.

Y qué decir de Carol Ferris. Cierto, ocupa su puesto de responsabilidad en Ferris Aeronaves por ser la hija del director pero eh, recordemos que estamos en 1959. Tampoco podemos pedirle peras al olmo ¿verdad?

Porque por otro lado su actitud laboral nos es mostrada con la mayor naturalidad del mundo…

…y sin el menor atisbo de negatividad.

Incluso cuando el Viejo su padre muere repentinamente decide prejubilarse y largarse a ver mundo dejando la empresa en manos de su hija…

…Hal no puede sino alegrarse por su pretendida.

Y cómo podría ser de otra manera si Carol es, obviamente, una mujer moderna y empoderada perfectamente capaz de compaginar su vida profesional con la personal.

Claro que cuando tu pareja es la directora de uno de los poderosos tentáculos del complejo militar-industrial una empresa que crea trabajo, riqueza y seguridad el tiempo que pueda dedicarte se ve inevitablemente recortado.

Pero Hal lo entiende perfectamente.

PEFECTÍSIMAMENTE.

Si, lectores y sin embargo amigos. En pleno 1959 tenemos un tebeo en el que una mujer se autorrealiza a través de su trabajo sin que ello le cause el más mínimo conflicto con una potencial pareja masculina, quien respeta su espacio de libertad personal. Otros preferirán destacar de este histórico cómic de origen las aventuras espaciales y los conflictos cósmicos pero yo elijo atesorar esos sutiles pero atrevidos toques de progreso social que sazonan su recorrido. Y esa valiente declaración de principios que es terminar con un meditabundo y solitario Jordan, sopesando los pros y los contras que el reciente ascenso de Carol va a significar para su vida de pareja y que, en conclusión realiza con su entrecerrado puño derecho ese movimiento de vaivén rítmico y vertical que millones y millones de hombres podemos reconocer e interpretar inmediatamente como un rotundo y liberado…

…”Eh, que soy hombre aliado…”

 

 

6 comentarios en “Los Comics de antes Sí que eran Buenos… No, en serio, que sí…”

  1. Hal, todo un WASP de derechas, no tiene nada de lo que posee Tom Kalmaku (un no-WASP, por tanto al servicio de Rusia): esposa, descendientes, una vida más tranquila. Y encima, es Hal el alivio cómico, no Tom. Propaganda izquierdista… en los 50. AVIV CD!

  2. ¿Que millones y millones de hombres podemos o que podemos millones y millones?

    Porque yo no he contado las mías, pero por ahí andará la cosa.

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