Los límites

 A veces uno echa la vista atrás y se sorprende del tiempo que ha pasado y lo que han cambiado las cosas.

Otras, las más, se sorprende de que hay cosas que nunca cambian.

De modo que cuando uno se encuentra con esto:

No puede dejar de pensar en aquella vez que hizo falta que lo de las líneas rojas lo explicara, ¿sabes quién? ¡Exacto!

O cuando hicimos un repaso a la situación cuando fuimos Charlie, de comer aparte

Porque, claro, es que España es así. Un país en el que está prohibido pulicar un cómic satírico sobre el nazismo pero no el Mein Kampf

Así que de vez en cuando hace falta recordar las broncas por la libertad de expresión y esas cosas, acordarse de David Ramírez y pensar que, efectivamente, a veces es cuestión de tiempo y  a veces debería ser cuestión de que haya más como su obra actual.

Cómics también.


4 comentarios sobre “Los límites”

  1. Si ellos pueden decir lo que les salga del nabo, otra cosa es que tenga sentido que sean concejales.
    En cualquier caso, esto me reafirma en que Twitter lo carga el diablo.
    Necio Hutopo no va a entender nada de este post…

  2. Sorprendentemente, Alvaro, lo he entendido todo… Y el día que cualquiera de los que aquí publica o comentamos quiera hacer algo parecido a carrera política, lo mejor será desaparecer este blog…

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