Observaciones con Otro Nombre: 20 de Mayo de 2005

 

Blogs del futuro pasado

 

El post de hoy es especial. Soy el mismo de siempre pero a la vez soy diferente: vengo del futuro. He logrado intercambiar la mente de mi yo pasado por la de mi yo futuro con el objetivo de avisaros de la desgracia que asoló nuestro futuro: la desaparición de todos los blogs de tebeos. Así que atentos, os voy a contar lo que pasó, prestad atención para tratar de evitar los errores que cometimos en mi pasado.

Mi relato empieza un día como hoy mismo, donde los blogs sobre tebeos habían proliferado como setas y prácticamente existía un blog por cada lector. Todo el mundo sentía la imperiosa necesidad de contar algo, de comunicarle a todo el mundo sus pensamientos, pero lo más importante, todos pensaban que era el camino más directo para trabajar en la industria. En la antigüedad (en una posterior al presente) era complicadísimo trabajar en la industria del tebeo. Todo aquel que intentará conseguirlo tendría que trabajárselo muy duro. Creaba un fanzine, luchaba por venderlo, hacía que llegara a las editoriales, intentaba conseguir escribir cosas que les gustaran, hacía amigos dentro de la editorial, en definitiva, se convertían en tipos muy pesados. Era algo extremadamente complicado que muy pocos elegidos lograban. Pero con la llegada de los blogs un pensamiento único cruzó la mente de todos los lectores: nuestra oportunidad ha llegado. Se lanzaron como locos a la actividad febril de crear cada uno su propio blog porque todos querían demostrar que ellos merecían trabajar para la industria. La gente tenía que conocer lo que ellos tenían que decir. Sus artículos serían complejos, profundos, interesantes, era imposible que las editoriales más importantes del país no llamaran como posesos a sus puertas pidiéndoles que por favor quisieran trabajar para ellos. Era algo muy fácil de conseguir, hacerse tu propio blog, escribir tres o cuatro artículos y a vivir toda la vida escribiendo de tebeos. ¿ Carrera de periodismo para qué ? No hacia falta.

Eso fue el principio del fin, sabed ahora lo que pasó a continuación, lo que todavía no conocéis. Los blogs empezaron a molestar a demasiada gente. Unos porque criticaban demasiado, otros porque revelaban información confidencial, otros porque copiaban todas las noticias de otros blogs, otros porque no decían nada máas que memeces. Así que los grandes poderes en la sombra (las editoriales) decidieron dar un escarmiento a la comunidad blogera y fueron a por el más grande, a por el padre de todos. Debido a que su blog influía demasiado en lo que se compraba la gente y por haber removido los cimientos de la industria varias veces al dar primicias que nunca jamás debían haber salido de ciertos despachos, Alvaro Pons fue incriminado en diversos asuntos y acusado de diecisiete cargos por los que no fue a la cárcel (ironía) pero que le hicieron abandonar el mundo de los tebeos, siendo hoy un día un ermitaño que vive en las montañas alimentándose de bayas y cosas similares.

Fue él que pago los platos rotos, el único que realmente no tenía la culpa de nada. Pero no sólo se quedaron ahí, para provocar un efecto domino ficharon a los de zona negativa para realizar distintas secciones en todos los tebeos habidos y por haber. El sueldo que cobraban era el de la media de la industria, tan paupérrimo y miserable que no tenían dinero para tebeos ni para comer, así que también abandonaron este mundillo. La caída de estas fuentes de noticias provocó un efecto en cascada ya que muchos otros blogs ya no tenían de dónde copiar. Esto provocó que el trafico de visitas se centrara en sitios como tirafrutas o la hora de las tortas, que dio lugar a la caídas continuas de servidores y las acusaciones de que cuando eran las únicas fuentes de información no podían dar abasto con todo. Todos los blogs cayeron, todos se hundieron. La industria del tebeo se resintió porque las generaciones de jóvenes lectores que sólo se fiaban de Internet habían perdido sus principales guías. Las ventas de cómics se resintieron y el mercado entró en una tremenda recesión. Los pocos blogs que sobrevivieron lo fueron dejando, ya no tenían nada de qué hablar. Se acabó, todo se acabó. Este blog… es doloroso… este blog tampoco sobrevivió, fue uno de los que se vendió al vil metal de una editorial independiente que le prometió recopilar sus artículos en un libro de críticas, una idea absurda y sin sentido.

Me noto desvanecer, así que sólo me da tiempo a decir que luchéis para evitarlo, que no os copiéis los unos a los otros, que intentéis ser interesantes y que sobre todo no perdáis el tiempo en vuestros blogs… no sirve para nada…

4 comentarios sobre “Observaciones con Otro Nombre: 20 de Mayo de 2005”

  1. En la antigüedad (en una posterior al presente), si no sabías la diferencia entre anterior y posterior te limitabas a crear posts en tu blog…

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