Observaciones con Otro Nombre: 25 de Febrero de 2005

 

Recuperar el quiosco

¿ Cuándo se perdió el quiosco ? ¿ Es una frase tópica para decir que el mercado está en crisis ? Hagamos un post a lo Cuéntame y recordemos los tiempos adolescentes del que aquí escribe. Dentro cabecereishon (aquí se oye la musica de Cuéntame y aparecen tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín, Zipi y Zape y tebeos de Bruguera de Spiderman).

Cuando empecé a comprar tebeos de mi propio dinero (bueno, de la paga que me daban se entiende, vamos, que lo correcto sería cuando empecé a destinar dinero de mi paga a comprar tebeos) yo no conocía la existencia de librerías especializadas (bueno, esto es falso, sabía que existían pero entonces no me imaginaba donde se podrían encontrar). Simplemente bajaba a la papelería de turno, de ésas que venden cartulinas y ceras de colores, y buscaba entre el poco género que tenían. Tenían un género escaso y ni siquiera había garantía de continuidad en las colecciones porque la necesidad de expandirse era obvia. En los tebeos que me compraba se mencionaban otros tebeos que yo no encontraba así que me lance a la visita de todas las papelerías de los alrededores. Me dí cuenta que unas papelerías tenían más tebeos que otras y poco a poco fui elaborando una ruta de visitas, ya que solían complementarse en las colecciones. Porque actuaba el distribuidor de esta manera es algo que nunca sabré y me daba la impresión de que les traían un número determinado de tebeos fueran los que fuera y allá se apañaran las papelerías con ellos. Con el tiempo me di cuenta que esta estrategia a pesar de ser nefasta para el día a día era genial para encontrar joyitas atrasadas a precio de portada. Era bastante factible encontrar tebeos editados hace tres o años o más en una caja al fondo de cualquier papelería, aquello se convertía en una interesante caza del tesoro.

Las papelerías al final no terminaban de satisfacerme debido a sus extremadas carencias así que era el momento natural de lanzarse a por los quioscos. Éstos sí que estaban surgidos en género, bueno, unos más que otros claro, pero aquí es donde se podían encontrar todas las novedades todos los meses. Mis preferidos eran dos quioscos, por supuesto cada uno en un extremo diferente de la ciudad. En uno de ellos exponían todas las novedades en uno de los “escaparates” laterales del quiosco. En solo un vistazo sabías todo lo que habían traído y podías quedarte tranquilamente mirando un buen rato sin que nadie te mirara raro (por suerte, o por desgracia, las revistas porno se encontraban en el otro lateral del quiosco por lo que nadie te podía acusar de pervertido mirando tebeos… o quizá sí).

El otro quiosco se encontraba en el centro de la ciudad y por entonces era el paraíso en la tierra. Era un quiosco enorme (media unos 5, 6 metros de largo) y tenia toda una fila entera dedicada a los tebeos. Y éste lo traía todo, todo, todo. Recuerdo que me plantaba delante del quiosco y me quedaba bastante rato mirando los tebeos que habían llegado. Entonces miraba el dinero que tenía (poco) y me ponía a hacer complicadas cuentas a ver qué tebeo podía comprar, cuál no, cuál colección seguir, cuál no. Vamos, me imagino a la quiosquera pensado: “Este chaval es tonto, se queda ahí plantado mirando con cara de bobo”.

Eran buenos tiempos (cualquier tiempo adolescente siempre fue mejor). Poco a poco empecé a descubrir el mundo de las librerías especializadas (ésa es otra historia que contaré otro día) y fui dejando los quioscos, pero muy lentamente. Sobre todo por la comodidad de tener en una librería todo el material que tenía que buscar en varios quioscos o papelerías. Actualmente sólo compro en librerías especializadas, hace mucho que ya no compro un solo tebeo en un quiosco. Tampoco hay mucho para comprar allí. Siempre que veo uno lo miro de arriba abajo, es una vieja costumbre, y poca cosa hay allí para llevarse a la boca.

¿ Cuándo perdimos los quioscos ? ¿ Cuándo todos nos pasamos a librerías especializadas y los quioscos vieron que no les rentaba vender ? ¿ Cuándo los quiosqueros vieron que no era rentable ? ¿ O fueron los fascículos con sus espectaculares cartones que lo tapaban todo ? Mucha gente le echa la culpa al propio formato de los tebeos. A un quiosquero no le compensa vender un tebeo por sólo 20 céntimos. Eso no es totalmente cierto, lo correcto sería: “a un librero no le compensa vender POCOS tebeos por sólo 20 céntimos”. Porque si vendiera mil tebeos, ya veríais como tendrían cientos de ellos. Y es que al quiosco no lo mato el dvd ni el cartoneo ni los fascículos, fuimos nosotros mismos cuando dejamos de comprar. Y fueron las editoriales cuando se volcaron hacia las librerías especializadas. Cualquier editorial prefiere vender un tomo de 10 euros en una librería que unos tebeos de 1,7 en un quiosco. No les da el mismo beneficio. Así que dejemos de echar la culpa única y exclusivamente a los quiosqueros y mirémonos primero a nosotros mismos.

Ay, qué nostalgia, a ver si un día de éstos me vuelvo a pasar por esos quioscos a ver que ha sido de ellos.

2 comentarios sobre “Observaciones con Otro Nombre: 25 de Febrero de 2005”

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