Observaciones con Otro Nombre: 28 de Enero de 2005

 

Cosas de aquí

Hoy me he levantado con ganas de hablar de cómic español. Podría decir que a raíz del escándalo Trama43 os podría comentar cual fueron para mí los mejores cómics españoles del 2004. Pero como la lista es muy corta (ninguno, porque ser el mejor de los peores no es ser el mejor). Voy a hablar de una cosa que me da mucha envidia y de otra que… no sé que me da.

Leo en la cárcel de papel que en el Fnac de Barcelona van a hacer un ciclo dedicado a Bruguera… y no puedo más que ponerme rojo de envidia o quizá rojo de ira. ¿ Por qué ellos sí y nosotros no ? Ellos son los catalanes, nosotros los madrileños, claro. Porque nuestro Fnac de aquí es más grande, y más chula y más todo. Y yo quiero que hagan eso de Bruguera aquí y no allí, que me traigan a todos esos autores y que cuenten todo lo que tienen que contar aquí. Porque no sé si os habréis fijado, pero Antoni Guiral escribe un libro llamado “Cuando los cómics se llamaban tebeos. La escuela Bruguera (1945-1963)” y sólo por eso ya se montan un ciclo entero sobre el tema. Aquí en Madrid no somos así, por favor, aquí lo encajamos como podemos, a última hora si es posible y llenamos la sala de jubilados para hacer bulto. Así es como se presenta un libro, por favor, no de esa manera, con tantas mesas redondas y buenos autores.

En estos momentos es cuando miro a Cataluña y me parecen franceses con respecto a Madrid. Ya sabéis que en Francia los tebeos venden millones de ejemplares, es normal comprarlos, son considerados cultura, etc, etc. Pues lo mismo en Barcelona, que parece que tienen otra sensibilidad diferente a la de aquí. No sé como habrán convencido a la gente del Fnac y han logrado montar algo tan estupendo. Aquí primero tienes que tratar que no se rían de ti, luego convencerles de que los tebeos son buenos y luego… bueno, depende también del responsable de la sección de cómics de la Fnac y de todas esas cosas, porque es una de esas empresas con un empleo bastante precario. En definitiva, que aquí chungo, chungo, y allí van y montan todo eso. Ay qué envidia me dan. Lo dicho, allí son más inteligentes que nosotros, allí sí que saben lo que es bueno.

Pero ey, leo en otra noticias que van a crear algo llamado el espacio Sins entido, que va a ser algo así como una librería, sala de exposiciones y editorial a la vez. Es decir, va a ser una librería donde se exponen tebeos… eso está muy bien, lo que no me gusta tanto es lo de: “Ni los músculos, ni los superhéroes se esconden entre los títulos de nuestra librería, en la que sólo hay espacio para las publicaciones que entienden la Historieta y la Ilustración como Arte, no como ocio y entretenimiento.” Porque yo leo cosas con músculos… bueno, también leo a Taniguchi y a Carlos Giménez, y a Chris Ware, y a Van Hamme y… bueno, que leo muchas cosas y no me parece bien empezar haciendo discriminaciones. Vamos, que digo yo que entre esas cosas con músculos habrá algo bueno, ¿ no ? Que digo yo que Alan Moore ha hecho muchas cosas con músculos y nadie deja de considerar muchos de sus tebeos como obras de artes. A ver si los franceses vamos a ser ahora nosotros…

Bueno, que yo me pasaré por ese espacio nuevo y a ver qué tal es. A lo mejor tengo que esconder que de vez en cuando leo Spiderman, pero bueno, eso es lo que hay. Yo encantado de que hagan actividades en torno a la historieta, sean populares o estilistas, sean como sean, pero que las hagan. Ay, qué envidia me dan estas cosas.

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