Simplemente «Adalberto»

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"Adalberto", obra de Loriana San Román, es el tipo que sólo se puede comprender como un resultado del esfuerzo colectivo. Y como una oportunidad perfecta para recordarnos todo lo que defendemos en este blog. 

Empezando por el escaneo de contraportadas.

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Efectivamente, Loriana San Román es enfermera, antropóloga, madre y tigre blanco. Y tal y como podéis ver por la imagen, posiblemente tenga un pasado en COBRA. Pero lo que debe importarnos de ella es el arrojo que ha tenido para convencer a alguien de que le edite un homenaje a los romances medievales. No en plan Princesita en su castillo, que va, sino como estilo. Quizá estilo de vida. 

Porque lo ha escrito en verso.

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Algo así. Y lo ha hecho de la primera a la última página. 

Con un estilo que esta desorganización no puede más que defender. Muchas veces. 

Si uno se encuentra tiradas como:

Descubrió primero a Elvira,
semioculta entre las flores,
que a todos esos colores,
al verlo a él, sumó el suyo:
Era un rubor encarnado
que había en ella aflorado
de tanto haberse turbado.

No puede más que levantarse a aplaudir. El resultado de narrar un libro entero en romance sólo puede compararse con "La Biblia en verso" del inmortal Jose María Carulla.

Y es que hay versos llenos no sólo de belleza, también de verdad. Como este de:


Me enardezco entera al leeros.

Algo que a nosotros nos dicen mucho también.

Y, además, algunas páginas se ha molestado en darle mayor variedad cambiando el color de las letras:

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Pero no es esto lo único que "Adalberto" tiene que ofrecer pues, como decíamos antes, es resultado del esfuerzo colectivo. Así que además de Loriana San Román, enfermera, antropóloga, madre, detective de mascotas, también tenemos al encargado de la música. ¿Qué? ¿No os acordáis de que en la portada ponía "Contiene CD de Música"? ¿Pensábais que era "Anunciado en TV"?  

Pues hay, efectivamente, un CD con la música para leer esta obra magna, creado por  Jose María Villafranca

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Pero, sobre todo, tiene ilustraciones. MUCHAS ilustraciones. Del tipo que hace que podamos hablar con tranquilidad de "Adalberto" en este blog sin tener que llamarlo "ADLaberto", y es que José del Nido ha logrado uno de esos trabajos que perduran años en la memoria. No hay más que echar un ojo a la ilustración que acompaña al primer capítulo y que sirve de repaso a los personajes principales:

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En el puesto central está Doña Elvira, a la que ya conocemos por la portada. A la izquierda del todo está la Priora, que ya nos dice que Elvira estaba interna en un convento por ser hija de noble arruinado. Al lado de la Priora está Adalberto en persona. Junto a él un Chico con Abanico que sin duda es una clave de lo que va a suceder. Separado de estos personajes está Don Rodrigo, el héroe de la historia. Mostrando uno de sus frecuentes cambios de cara. Porque en un movimiento de enorme inteligencia del Nido ha decidido que modificar las expresiones no da tanta idea de los debates internos y las situaciones mentales de los personajes como alterar sus caras. Fijaos lo mucho que varía Don Rodrigo de la portada a esta presentación a este otro momento:

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Claro reflejo del viaje interior del héroe, sí señor.  Y por eso mismo cuando ella lo recuerda lo recuerda como a ella le da la gana:

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Pero seguro que queréis saber un poco más sobre esta obra. Pues bien, la trama que anticipa esa primera ilustración. 

Y seguro que… jijiji… seguro que no veis venir por qué Adalberto se llama "El Gaseoso". Pues bien, antes de poder aclarar nada sobre el asunto resulta que

No pudo responder la priora,
pues hubo en ese instante
un tremendo estallido.
El conde, que de incomodidad y molestia,
ya había dado señal apremiante,
produjo una detonación resonante,
y después de semejante ruido,
un olor… y un efluvio…
A diablos, a azufre, a sulfuro.

¡CHISTES DE PEDOS! Lástima que nunca se citen por su nombre, con lo buena rima que tiene tanto así como en cuesco. Pero, efectivamente, Adalberto es un viejo pedorro que va siempre con un chico con abanico y perfumes para disimular. Ah, ¿puede haber algo más divertido que los chistes de pedos? No, no lo creo. Un acto que reune y ejemplifica la evolución que une este libro con Los cuentos de Canterbury de Chaucer o El libro del buen amor del Arcipreste de Hita, un libro que sabe lo que se hace por tanto.

Pero dado que el viejo Adalberto es el que se va a casar con Elvira actuando como obstáculo de la relación, ¿qué pinta aquí Don Rodrigo

Don Rodrigo Ubierna de Alisal,
Señor de Ubierna ,
que en su castillo os acogerá 
mientras duren las obras
que restauran el de Lomella.

Pues claro, si tiene el castillo en obras es lógico mudarse a otro castillo. Ahm. Las cosas funcionaban así antes, aceptadlo. 

De manera que una vez contratadas algunas doncellas..

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Y realizadas las necesaria
s muestras de picaresca para dejar tranquilo a su marido 

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Pueden empezar los dimes y diretes entre los dos amantes prohibidos…

Don Rodrigo la besó despacio
una y otra vez,
así aprendió Elvira
y respondió también.
Sintió una cascada de placer
que la inundaba de tierna calidez.

Sí, el amor nacía entre ellos. Y la pasión también. Y la rima:

Hasta su pecho la deslizó
rozándole el duro pezón
que marcaba su camisón.

Sobre todo porque como ha demostrado antes "Adalberto" es un libro en el que los olores cuentan.

Continuaba descubriendo Elvira
a su amado
con todos los sentidos puestos.
Su olor corporal mucho la atraía.
Percibió el olor de su axila,
excitante, intenso, penetrante.
La olisqueó muy despacio.
Sus labios recorrieron el brazo.

Un libro en el que la pasión se llena con comportamientos animales:

-La acariciáis con tanto mimo
como lo haríais con un gatito.
Os enseñaré a atenderla bien
y os hará gozar este gran felino.
Ahora venid aquí, a mi lado.

Y también

Ella como respuesta
lo lamió y lo chupó
con los ojos cerrados
como un cachorrito 
que encuentra a su amo.

Porque si algo sabe Loriana San Román, enfermera, antropóloga, madre, avellanas y azúcar es que los animales son así de instintivos en sus encuentros. Como si fueran humanos. Y eso que también tienen preocupaciones que demuestran que están con los pies bien en la tierra.

Eligió velas de cera de abejas
aunque costasen buen dinero,
pues no producían llama humeante
ni emitían acre olor al quemarse
como lo hacían las de sebo.

Todo ello con atrevidos intercambios.

Rieron de dicha, se abrazaron,
y Elvira observó con picardía:

– Mi señor tiene espléndido escudo,
formidable armadura y caballo,
mas su espada es… magnífica,
y sabe usarla de impresión.

– Mi espada la guardo para vos,
le dijo, con los ojos llenos de amor.

Con unos versos como estos que huelen a burla planificada a los autocorrectores en sentencias tan rotundas como

– Mi señor tiene espléndido escudo,

No es de extrañar que se elogie el humor de Loriana San Román, enfermera, antropóloga, madre, ninja, adolescente. Una mujer que no duda en rematar un capítulo con un verso suelto que lo resume todo:

Sinfonía sublime de amor.

Pero si estáis preocupados por cómo sobrevivirán nuestros héroes no os preocupéis. Saltáos estos DESTRIPES si queréis pero… al final se casan. Con tanto amor que se les ponen pintas de La Nueva Generación:

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Todo gracias al oportuno fallecimiento del Conde Adalberto, que para algo le da nombre a la obra.

Don Adalberto había muerto durante un 
asalto
a su, ya casi, terminado castilo.

Gracias también al más que útil testigo que resuelve la situación con la habitual pericia de la autora.

El heraldo concretó los datos como quiso:

dentro de uno de los pasajes más complejos, duros y conmovedores de todo el texto:

Bramando como un toro de Lomella,
se lanzó moderadamente veloz a la carrera,
aterrizando entre los atónitos asaltantes,
empezando sin freno a repartir
mandobles…

Y claro… murió.

El pesar tiñe solo un poco los corazones porque esto libera por fin a los amantes permitiendo un final feliz. Pero que el final de la obra no os aflija porque tenerla físicamente os permitirá volver a ella. Al fin y al cabo cuesta sólo 9,95€. Claro que la editorial no aparece por ningún lado pero dice el Gremio de Libreros que es de Vaughan System. Sin duda debido a lo útil que es este libro para aprender otros idiomas. Aunque ahora que pienso en Richard Vaughan, un aire a Don Rodrigo sí que se dá. Pero, a lo que íba, ¿No querríais volver a ojear este magnífico volumen de tapa dura y papel satinado aún fuera sólo por revisar alguna de las más grandes ilustraciones de José del Nido

Reconozco que de entre ellas estas tres me parecen absolutamente sobresalientes:

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Y es que esta muestra de trabao en equipo que embellece aún más la obra maestra que Loriana San Román, enfermera, antropóloga, madre y bestseller, ha sabido crear para nuestro regocijo.

Concluyamos con uno de esos últimos versos sueltos de final de capítulo que tan famosa harán esta obra:

-¿…Con los dos cilicios yo?

OTREBLADA AVIV!


15 comentarios en «Simplemente «Adalberto»»

  1. Una obra MULTIMEDIA
    (¡qué de los 90 es el palabro!)
    que mezcla amor, comedia
    y algún que otro descalabro.
    Leída con una mano sola,
    sin ser cuestión de líbido
    si no de imágenes de Google; ¡mola
    hallar los modelos de del Nido!

  2. ¿Es mi mente enferma o la cara de la chica de la portada es un copia y pega de Megan Fox? Se busca en las fotos del creative commons, un poquito de photoshop y, ¡ala! a crear.

  3. Que no hay color, hombre. Paul Andreas es «Novelista, poeta, Instructor de Jeet Kune Do, y médico cirujano guatemalteco.» Y añado yo: especialista en la obra de Ayn Rand, que tanto ha influido en su obra. Si no te gustan sus novelas, te hostia a lo Bruce Lee, que sabe Jeet Kune Do.
    Y además destroza con igual soltura el inglés que el castellano. Paul Andreas es la hostia.

  4. ¡Eso no es NADA comparado con la Biografía de Perla!
    Recordemos:
    «Naci el 11 de mayo de 1988, tengo: 18 años, mi verdadero nombre es: Pamela Muñoz Muñoz gonzales pardo sarmiento, en Julio de 2005 me puse un verdadero nombre inventado y creado en mi imaginacion: Perla Shumajer. Mi nombre durara espero para siempre. Tengo un ser amado llamado: Juan Manuel Serrano Diaz. Tiene: 22 años. Nacio el 12 de agosto de 1984. Es mi amor verdadero, lo amo, lo quiero y lo adoro mucho como a un novio y esposo, es mi mejor y verdadero amigo, el unico que realmente tengo en mi vida, los demas amigos que tengo no sirven para nada, me gusta los hombres, no me gusta que una mujer lesbiana se acerque a coquetearme porque me da rabia y ira, fastidio y estorbo, odio, detesto, le tengo asco, repulsion, ira, rabia, malgenio terrible, son mis enemigos mortales y los odio con todo mi corazon a mi familia, Edilma una empleada de servicio, David novio de mi mama y Villa Sofia la madre de Juan Manuel. Juan Manuel es importante para mi vida, lo amo, lo quiero y lo adoro mucho, yo soy madura, muy dificil, no me gusta el acoso de un hombre, ni que toque seno, vagina, no me gusta que un hombre sea: Borracho, Guerrillero, narcotraficante, fumador, Secuestrador, que trabaje en las farc, auc, eln, que no sea maltratador, que no sea inmaduro, que no sea loco psicopata, ni loco, que no sea drogadicto, ni marihuanero, ni cocainero, ni basuquero, que sea maduro, inteligente, leal, sencillo, amoroso, Romantico, Amigable, gordo, obeso de 77 a 110 kilos, que sea fiel, justo, honesto, no sea humillante, no sea ofensivo, no sea insultador, no sea afeminado, no sea marica, no sea infiel, no sea ñero, no sea cuchillero, no sea criticon y no sea griton. Me gusta: Leer, escribir, ver Tv, Estar en el computador, Internet, Word, nadar en piscina, salir a la calle sola y acompañada, no decir a donde voy porque no es bonito decir eso.»
    No me extrañaría nada que Perla fuera ahora enfermera, antropóloga, madre, power dinozor.
    A ver quién termina antes publicando en Entrelíneas con el de «Sefirot’s game».

  5. ¡Qué va a ser un pro si se autoedita!
    Un pro es el que logra que no salga su nombre como editor, de ahí el éxito de Entrelíneas.
    Y si ya consigues que te publique una editorial como Vaughan, con una línea que no tiene ningún punto de contacto con lo que has sacado, entonces tienes que ser una SuperPro como nuestra Loriana.

  6. Ya te digo que le recuerda como quiere, le recuerda como a Thor, nada menos!
    Lo que no me ha quedado claro es si a PERLA! le gustan los hombres obesos, pero lo del Juan Manuel creo que he pillado la idea general.

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