Si los camellos tienen pezuña, también tienen talón

Con la DC de los 52 debo admitir mi predilección por las causas perdidas. No digo esto por la línea en general, claro que no, sino porque muchos de los títulos que comencé a seguir con interés en un primer momento ni han terminado viendo la luz en castellano y además casi todos están ya cancelados, muchos de ellos cayendo en primera ronda a la altura de su octavo número (lo cual a la luz de las noticias de las futuras cancelaciones será considerado en breve un número alto, también hay que decirlo). Entre estos títulos, obviando a HALCÓN! y PALOMA! uno de mis favoritos fue Static Shock.
 
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(en la portada original el logo tapaba el luminoso)
Pero no lo fue tanto por lo que pasaba en sus páginas, que resultaba altamente confuso en lo argumental y lo gráfico, amen de mantener ciertos vicios de la línea editorial anterior de la casa.
 
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No, lo realmente divertido sucedió fuera de las viñetas, en nuestra realidad, cuando el dibujante decidió meter mucha más cuchara de la solicitada en los argumentos y entonces guionista y artista decidieron tirar cada uno por un lado, teniendo que terminar las altas instancias editoriales dando la razón a uno y echando a otro para que los lectores pudiesen enterarse de algo. Ganó el dibujante, claro, pues todo el mundo sabe que cualquiera puede escribir llegado el caso (es un resumen algo apresurado, si tenéis tiempo y morbo, la página con la versión de Scott McDaniel es un buen punto para comenzar a indagar). Lo que pasa es que una cosa es juntar letras y otra que salga algo coherente (oghvwohpd orv qwpichobv ¿veis?), de manera que en poco tiempo el público comprador decidió gastarse sus dólares en otras cosas. Cosas que se entendieran, preferentemente. O que no se entendieran mucha, pero que al menos molasen.

Yo por mi parte le había echado el ojo también a la serie de Mister Terrific. Un tipo con el arrojo de autoproclamarse "Señor Molón" debía ser digno de estudio. También cerró pronto y sí, también era negro. Pero no busquemos cizaña.
 

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Y sí, aquí también la confusión predominaba en estética y argumento. El aspecto del héroe contrasta mucho más por la comparación con las portadas de JG Jones.
 
El dibujante interior, Gianluca Gugliotta, quiso darle un aire estoico al personaje. Tratándose del tercer personaje más inteligente del Universo DC (comparable por tanto al marveliano Hank Pym, para lo bueno y para lo malo, aunque ocho números son más episodios seguidos de los que Pym ha tenido nunca) pretendió que los simples mortales nos encontrásemos incómodos y aturdidos ante su presencia. Y jugando con la perspectiva, vaya si lo consigue.
 
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Y al mismo tiempo debía mostrarnos que pese a ser frío y calculador también es activo, un personaje en tensión permanente. Y esta tensión la demuestra….
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…con el poder absortivo del esfínter sobre el espándex del uniforme. No intentéis hacerlo en casa. Hecho este que hace que este texto sirva para la celebración colectiva que hoy nos ocupa, el Big Culo Day (¿hace falta link?)

Y volviendo a las series de DC, debo decir que mi mala suerte con ellas terminó hace poco cuando descubrí por fin esa serie que condensa toda la épica y la maravilla de la DC de siempre, un título que podría ser el título perfecto de la nueva DC…si no fuera porque no lo publica esa editorial.

¿Que cual es? pues vamos con ello, aunque como dijo el filósofo, hoy no, mañana…

3 comentarios en “Si los camellos tienen pezuña, también tienen talón”

  1. “ocho números son más episodios seguidos de los que Pym ha tenido nunca”… Y aún así le van a hacer su película y va aganar un pastón que ya quisiera cualquier adaptación de DC a la pantalla grande…

  2. No, Necio. Hombre Hormiga no es para el público mainstream; es demasiado “obscure”. No puede ser un éxito de taquilla, tiene que ser como Scott Pilgrim, es decir, una obra maestra incomprendida por las masas ignorantes.

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