Bobobo-bo Bo-badas

Tres son las máximas de mi experiencia vital que quiero transmitir a mi progenie:

1- Nunca escupas en contra del viento.

2- Comprueba siempre el contenido de lo que acabas de bajarte antes de visionarlo en público.

3- No te fíes de un manga que venga retractilado.

La tercera hasta hace poco era "Lleva siempre 9 céntimos (una moneda de 5, una de 2 y dos de 1) en el bolsillo pequeño del pantalón para que al darte el cambio no te carguen con más chatarra", pero la sustituí por esta otra cuando al comenzar este mes vacacional me dispuse a proceder al comienzo de la lectura de los tomos de una obra ya completa que aguardaba turno en mi pilón de lectura: Bobobo-bo Bo-bobo, de Yoshio Sawai. Nada más rasgué el primer precinto y mis ojos se posaron en sus páginas pude acceder a un nuevo mundo de maravillas situaciones fascinantes novedosas para las que confieso no me encontraba preparado.
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Que uno ya lleva tiempo leyendo y a veces cree que lo ha visto todo, más aún teniendo en cuenta que hace poco terminé de leerme el Amasando Ja-Pan, que era el último que había ascendido en varios listones mi umbral de credulidad (con especial mención a sus dos últimas sagas, "cómo salvar a la humanidad haciendo pan" y "cómo salvar al planeta haciendo pan") y que seguía usando como patrón de referencia de bizarrez cuando comentaba lo raros que suelen ser los mangas con la consabida coletilla de "si hasta hay un manga sobre panaderos". Pero eso era antes, ya que en menos de dos tomos de lectura, Bobobo-bo Bo-bobo ha llevado ese umbral hasta más allá del universo conocido. A veces miro hacia abajo por si viene por ahí habiendo dado la vuelta al marcador.

No recuerdo dónde leí las recomendaciones, que las hubo, para comenzar a adquirir esta serie, aunque supongo que al módico precio de 5.50 que tenía cada tomo bastó poco para subirme al carro. Y cierto es que podía haber desprecintado y hojeado/leído los primeros en cuanto los tuve para valorarlos, pero cuando la pila de lectura es grande la prisa se convierte en algo relativo, y cuanto más se tarde en comenzar más material habrá acumulado y mayor será el disfrute. Ey, si no fuese porque hace poco que terminó de publicarse, esos tomos aún podrían estar cociéndose en sus propios jugos en el fondo de la pila envueltos en sus cubiertas plásticas durante unos cuantos semestres más.

Y es que la premisa inicial en los textos de presentación (que aquí rescato desde la wikipedia) es de lo más descacharrante y prometedora:


En el año 300X la Tierra cae bajo el dominio del malvado Imperio Margarita y el emperador Bola de Billar IV, quien, para afianzar su poder, decide crear un ejército de Cazadores de Pelo, que se dedican a rapar a la gente de todo el mundo. Bobobo, que desde pequeño tuvo la especial habilidad de comunicarse con el pelo de la gente e incluso con el suyo propio, se ve empujado a luchar contra Bola de Billar IV y toma el seudónimo de "El liberta-cabelleras". Con la ayuda de cada vez más personajes, igual de variopintos que él, y sus ataques con los pelos de la nariz, irá derrotando a las diferentes divisiones del ejército del malvado emperador, hasta crear un mundo en el que el pelo de la gente pueda ser libre.
Recuerdo que entre las recomendaciones destacaban las palabras "absurdo" y "surrealista", que en principio hacían al producto más apetecible todavía, pero que deberían haberme puesto sobre aviso.

Porque no hace falta decir que un manga es absurdo, puesto que esto es algo que ya viene en su definición. Todo lo que viene de Japón es absurdo y no es necesario decirlo, se conoce. No hay más que ver cualquier youtubo de los programas televisivos que emiten allá, o las fotos de su fauna urbana por cualquier blog, los diseños de sus páginas web, algún listado o documental sobre sus parafilias mentales o carnales… De manera que si muchas voces avisan de que un manga es absurdo o surrealista, no estamos ante una redundancia casual sino ante el síntoma de que no estamos sólo frente a un material raro sino ante un material raro de co narices.

¿Cómo definirlo? no es sencillo, el vocabulario no fue diseñado para explicar ciertas cosas. Sería como si de repente y sin avisar decidiera crear un posteo usando párrafos e imágenes de textos anteriores escogidos al azar. Un WTF en toda regla.

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Las situaciones chocantes se suceden a una velocidad de 2-3 absurdos por página, siendo la trama principal un muy tenue hilo conductor que se adivina al fondo y dirige como puede los acontecimientos que se presentan. Una serie de personajes se deja llevar a su albedrío y la realidad muta para plegarse al supuesto gag de turno. No hay solución de continuidad entre una situación y la inmediatamente siguiente, ni tampoco la pretensión de vehicular ningún mensaje humorístico o filosófico tras esta exposición de situaciones inconexas.

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Que como lector supuse al principio que podría tratarse de alguna diferencia cultural, que debían haber detrás de todo algunos juegos de palabras imposibles de adaptar, pero esto ya había sucedido con las reacciones del jurado de Amasando Ja-Pan y se puede llegar a aceptar aunque no se comprenda. No, esto era otra cosa, no era tan sencillo. Un japonés tampoco podría pillarlo a un nivel consciente, ni siquiera ellos pueden ser TAN raros. Ante esta obra el espectador debe abandonar su papel pasivo y hacer un esfuerzo cognitivo para proseguir sin dejarse arrollar por el torbellino de conceptos que se suceden, al tiempo que retiene lo principal de la trama de la saga en curso para constatar si va avanzando hacia alguna parte. Se trata de una lectura que no llega a un nivel consciente, sino a varias capas por debajo. Con todos este agotamiento intelectual a distintos niveles ¿quedan acaso fuerzas o ganas para comprender qué diantre puede estar sucediendo?
 
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Fascinado por lo que estaba encontrándome y en una de las múltiples pausas en la lectura (no más de dos episodios cada vez, es un esfuerzo de gran exigencia intelectual manteners
e cuerdo leyendo más, lo he aprendido por las malas, todavía veo minotauros con gafas libando el nectar de balones de fútbol dentro de una olla exprés cuando cierro los ojos) encontré la definición más cercana a lo que estaba asistiendo en las páginas de la otra gran fuente de saber, la friquipedia. Aunque hasta ellos se quedaron cortos.
Serie de televisión ambientada en un extraño mundo de yonkys to colocaos en el que puede ocurrir cualquier cosa en cualquier momento.
Coincido con ellos en que se trata de un material fuertemente lisérgico. Teniendo estos tebeos y además por ese precio sobran estas drogas auditivas que ahora quieren meternos por paypal.

(Haced la prueba, visitad este enlace, escoged un capítulo al azar y comprobAdlo! Pero no más de dos, estáis avisados)

Y había otra cosa que me llamaba mucho la atención ¿Como es que nadie había avisado sobre la naturaleza de esta serie desde que comenzó a aparecer por aquí? que puede ser que se haya dicho por los sitios de manga y demás, pero me refiero a sitios normales. Que no fue una salida puntual, hablamos de una serie con nada menos que 21 tomos en el mercado, ya ha llovido desde la aparición del primero y no todo el mundo debe haberlos tenido como yo reposando cerraditos desde entonces. Aunque, como he dicho el principio ¿cuántos mangas retractilados conocéis? pues lo dicho, que si venía así sería por algo. Y por ese precio y lo prometedor de la premisa inicial debió comenzar vendiéndose bien.

De manera que tras otros dos capítulos de lectura me puse a investigar sobre la andadura editorial de esta serie en nuestro país. Y me encontré con una cosa curiosa, que era que durante 19 tomos la serie mantuvo su periodicidad mensual y su precio de 5.50, pero luego paró en seco durante más de un año y no ha sido hasta hace poco que han salido los dos tomitos que cierran la serie a un precio de 7.95.

Y entonces lo comprendí.

Las similitudes marcan las pautas.

Una serie muy recomendada y con altas dosis de lisergia, pero cuya publicación se va arrastrando durante su tramo final y el lector debe hacer un desembolso adicional inesperado para ver su conclusión.

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Bobobo-bo Bo-bobo es lo que a Grant Morrison le hubiera gustado que fuera su Doom Patrol. Pero ni se le acercó.

Es posible que los espíritus de Morrison y Sawai coincidieran en alguno de sus viajes astrales, pero las alforjas del nipón estaban indudablemente más cargadas. Aunque para iniciarse en la lectura este manga surrealista (y aviso que NO es redundancia), lo del grupo del esocés podría servir como un ligero entrenamiento mental. Porque hay cosas que deben leerse preparado, sobre todo en vacaciones.

(Haced la prueba, visitad este enlace, escoged un capítulo al azar e intentAdlo! Pero no más de dos, estáis avisados. Esto lo has leído antes, sí, pero entonces no habías hecho caso. Y si os animáis dejad en los comentarios un enlace a cual será a partir de ahora el nuevo material de vuestras pesadillas. Un ejemplo)

Otra experiencia fascinante fue cuando, intoxicado tras terminar la lectura de un tomo desprecinté el siguiente, lo abrí para comenzarlo y me encontré con esto en su primera página.

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Y tan fuera de juego estaba que intenté determinar si estaba ante una alucinación visual, un fallo de packageo, si era una publicidad invertida de forma intencionada como a veces hacen en las portadas de algunos periódicos, o si había faltado a mi norma y llevaba tres capítulos seguidos. Al final la cosa fue más sencilla, que habían colocado el tomo al revés dentro de su sobrecubierta y ese anuncio estaba al final y en la portada resulta que había un personaje boca abajo. Pero admitid que el que suceda esto en un tebeo retractilado tiene su mérito. Seguro que la persona que mete los tomos dentro de las sobrecubiertas también tuvo que terminar bastante afectado por la exposicion continuada a este manga.

(el que mete las sobrecubiertas, y el que traduce, y….vaya, que no me extraña que teniendo este material circulando por la redacción sin ningún tipo de control terminaran olvidándose hasta de renovar los derechos de DC).
 

¿Habeis probado a pichar alguna vez en este dibujito que teneis fijo en la columna de la derecha? Hacedlo

¿No recordáis la serie? Pues ya hemos hablado de ella por aquí, una de las últimas veces para comentar sus divertidas contraportadas.

Así que si allá vamos:

20 – "Diario de una Pintamonas", Carla Berrocal

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X-Force. Porque una legión de adláteres no pueden estar equivocados. BÖR AVIV!!!!

6 comentarios en «Bobobo-bo Bo-badas»

  1. Una vez casi vi un episodio televisivo entero de esta serie. Nunca más lo intenté.
    Y eso que con los dibujos animados no hay que leer, sólo dejarse llevar.

  2. Solo conozco la serie animada, increible como el manga, me hizo bajarme los episodios en version original porque efectivamente pensaba que estaba mal adapado (tambien es cierto que en cierta medida si, no por mal si no por intraducible/referencias culturales)
    Cada episodio contiene la epica de una saga Dragon Ball, el absurdo de un Azumanga y el costumbrismo de un shin chan todo bien batido… Curiosa sensacion de «quiero ver mas» y «no puedo con mas»
    Alli aperndi una palabra nueva: Arrozconteciano

  3. Por fin voy a poder comprarme los dos últimos tomos, ¡Aleluya!
    Si te animas a ver la serie de televisión, termina como termina porque los japoneses la censuraron, hasta para ellos fue demasiado.
    Gran personaje el arrozcontesiano, y ya lo que me remató fu el Contra-Imperio Margarita (o como rizar el rizo)

  4. Yo, que me he leído «casi» todos los mangas y visto la serie… 2 veces (si, estoy muy mal de lo mio y ya estoy visitando a un especialista) tengo una definición para cuando alguien me pregunta de qué va la serie…
    «Tu coge a Mel Brooks, los Hermanos Marx, los Monty Python, los hermanos Zucker, Tip y Coll y Faemino y Cansado, atibórralos de coca, maria y prozak y ponlos a escribir un guión… ¿sobre qué?.. ¿tú crees que puede salir algo coherente de ahí?… pues eso.»

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