El Bloodotón de Jason Blood

¡Muérete de envidia, Gerard Piqué*!
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La verdad es que con Jack Kirby flipo en blanco y negro. Me acerco a su obra con tanto respeto que casi siempre accedo antes a alguna versión posterior que haya hecho algún otro autor, que suele ser John Byrne, para amortiguar un algo el impacto emotivo y sensorial que produce la exposición directa a su obra. Ya me pasó con The Demon, título al que no tuve demasiada prisa por visitar por considerarlo a priori una obra menor, desconectada como parecía del vasto tapiz del Cuarto Mundo.

Craso error, obviamente.

Pues en Kirby nada es gratuito y todo tiene una razón de ser, aunque no se haga evidente desde un principio. La avalancha de conceptos que se acumulaban en la mente del creador era tal que descargarlos deslabazados en marabunta sobre el papel era, mas que una forma de sustento, una necesidad liberadora. No se detenía a entrar en detalles sobre lo que iba creando porque nada más salir un trazo de su lápiz catorce nuevos se habían formado ya en su mente (¿no hizo con  esto Gaiman un episodio de "su" Sandman? ah, son tantos los que viven ahora tirando de la madeja que el Rey tejió). Es por esto que corresponde al lector actual ir descifrando las pistas que fue dejando aquí y allá en esas páginas que actualmente tenemos la fortuna de tener a nuestra disposición en un formato accesible y económico (y que ciertamente no es el más adecuado, pero ya sabemos que "formato más adecuado" y "económico" son conceptos excluyentes). El pasado inicio de festivo EMartín nos contaba las dotes visionarias del Creador en su saga del Cuarto Mundo. Huelga decir que esta capacidad de rasgar el velo del tiempo con un lápiz marca Tachyon del  nº 2 y atisbar el futuro es algo que también se dio en The Demon. Y que la finalidad de esta actividad precognitiva está relacionada con la Saga de los Nuevos Dioses, con la Ecuación de la Antivida, con Los Eternos, y en definitiva con ese afán de Jack Kirby por explicarnos de dónde ha surgido todo lo que existe.

Y estaba delante de nuestras narices. No había más que echar un vistazo al reparto de los personajes de The Demon.

Empezando por los secundarios, esos que tantas veces constituyen la verdadera vidilla de algunos títulos tenemos un judio graciosillo, un hindú y una rubia con no demasiadas luces (sintiéndolo por la redundancia, pero queremos que todo el público nos entienda).

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En cuanto al dual protagonista, una de sus facetas es la de un personaje alto y serio, bastante estirado, se diría distante, frío con lo que les rodean, tal vez un analfabeto social por su doble condición…

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…en tanto que su otra cara es la de un diablo de corta estatura y ojos vidriosos que lucha contra la lacra de su condición…para intentar marcarse un tanto con la rubia.
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Vamos, bonita, que dice que sólo será un ratito y no te va a doler, si casi seguro que hasta te acaba gustando…

Metemos estos personajes en una coctelera, lo mezclamos con esa explicación del Origen de Todo que siempre acecha en las páginas del Rey…y las únicas conclusiones a las que podemos llegar es que o Kirby aprovechaba sus visiones del futuro para hacer zapping, o unos ciertos Chuck Lorre y Bill Prady deben mucho a Jack Kirby.

 

Otro tanto para ti, Jack.

Agnïzab!

(* al respecto de la anécdota que abre y da título a esto, no puedo menos que repetir el comentario que hizo mi señora al verlo: "eso es que la quiere".

También hizo una observación jocosa cuando dos días después tuvo lugar la siguiente conversación con la pequeña de casa:

-Papá, tengo que decirte una cosa.

-Dime hija, estoy tranquilo, sólo tienes siete años.

-Soy del Madrid.

-(¡BOUM! calma, tranquilidad, sabía que esto iba a pasar y tengo el contraataque preparado…) Pues Shakira es del Barça y su novio también es del Barça.

-¿Es Messi?

-No, Piqué.

-¿Y se llama Piqué porque le gusta picar?

(y aquí intervino mi señora).

)

5 comentarios en «El Bloodotón de Jason Blood»

  1. Necesito hacer un making of de este post, llamadlo necesidad liberadora, para que os deis cuenta del nivel de serendipias alcanzado durante el mismo:
    Al ver el efecto de la primera viñeta lo único que pensé fue lo que todos, lo de que en cuanto tuviera un rato libre lo escaneaba y se lo mandaba a jotacé. Pero en tanto esto sucedía se publicó lo de Piqué en el aeropuerto y eso me puso sobre aviso de que me encontraba ante un SUCESO TAQUIÓNICO, lo cual implicaba post en Adlo!, tenía que descubrir qué más había ahí para publicarlo. No tenía claro qué más podía haber, pero el Jueves Emilio con su post sobre Kirby me puso sobre la pista de que sería algo sobre el futuro.
    Encuentro la relación, la redacto…y cuando busco el link de la otra vez que hablé de The Demon me doy cuenta de que YA entonces, dos meses antes de haber leído el Demon de Kirby titulé a aquello «The Big Balloon Theory».
    Redacto el post ayer lunes por la tarde, aprovechando que la manada se ha ido al cine a ver una sobre un conejo de Pascua, incluso me planteo explicar este making of, y cuando le doy el punto final al texto vuelven los míos y lo primero que me dice la peque al llegar es que en la película que han visto…salía Penny.

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