D de Domingo, D de Defensa: 6

(por Mauricio)

El tipo de progressiveboink se queja ya en la primera frase de que los personajes dibujados por Liefeld son incapaces de permanecer de pie como personas normales. Dejando de lado que eso, obviamente, no es cierto -pues serían, si acaso, las personas normales las incapaces de permanecer de pie como lo hacen las carismáticas creaciones de ROB!- la simple realidad es que la imagen con la que pretende demostrarlo no sirve para tal propósito: es evidente, para todo el que no sea tan obtuso como para cerrarse en banda a toda posibilidad de verlo, que las dos figuras masculinas no están de pie: están BAILANDO, y además lo hacen de forma sincronizada: nótese que ambos tienen el pie izquierdo en EXACTAMENTE la misma posición. ¿Casualidad? Ni pensarlo. No cabe duda de que están ensayando una coreografía que les permitirá más adelante combatir con mayor eficacia a sus enemigos, puesto que, gracias a dicha coreografía, cada uno conocerá al detalle los movimientos del otro, con lo que no habrá peligro de estorbarse mutuamente o ponerse en la línea de tiro del compañero. Cuando hablamos de una creación de ROB!, debemos tener siempre presente que TODO está cuidado hasta el más ínfimo detalle.

 

Domino, por su parte, no es que esté con el paso cambiado: es que su coreografía es otra: ese es su juego, pillar siempre por sorpresa al enemigo ejecutando unos movimientos distintos a los de sus compañeros. Tan compenetrados están entre sí los Nuevos Mutantes de ROB!, que pueden ensayar dos piezas de baile totalmente distintas al mismo tiempo y compartiendo el mismo espacio sin estorbarse. Y encima, pueden hacerlo con ropa de calle. Son gente preparada para todo, capaces de entrar en acción en cualquier circunstancia y lugar.

 

Por su parte, la amazona rubia gigante que se sienta en el también gigante sofá a la derecha de los bailarines, está obviamente dirigiendo la clase. Por el cartucho de la esquina superior izquierda, sabemos que estamos en las ruinas de la Mansión-X. Stevie Hunter ya no está para dar clases de baile, así que la rubia amazona gigante ha tomado el relevo. Renovar conceptos constantemente, pero siempre asegurándose de que lo nuevo se mantiene fiel a lo clásico: ése es el espíritu que permea toda la obra de Liefeld, desde sus inicios hasta hoy día. El que la rubia amazona gigante sea además coja (como puede verse, su pierna izquierda no existe por encima de la rodilla), supone por añadidura una lección vital, que nos enseña cómo el afán de superación permite sobreponerse a cualquier obstáculo. Después de todo, si Beethoven pudo componer la Novena Sinfonía siendo sordo, ¿por qué no iba a poder una coja ser profesora de baile?

 

La segunda queja del de progressiveboink es que hay un tipo, uno solo, que tiene la cara, y solo la cara, en sombras. Esto mismito, pero clavao, lo hizo Welles en Ciudadano Kane y todos le llamaron genio, qué maestría con el juego de luces, qué bien sabe reflejar la oscura moralidad del personaje en relación a los que le rodean, qué maravilla, etc, etc. Lo hace Liefeld en otro medio completamente distinto (demostrando así que no solo conoce a los clásicos del cómic, sino también a los del cine, y que sabe perfectamente cómo adaptar los recursos expresivos de un medio a otro, con lo jodidamente difícil que puede llegar a ser eso), y este tipo del que nunca antes había oído nadie hablar, lo convierte en pretexto para arrojarle a los leones.

 

La última queja es sobre el color de la pared. Dejando de lado que sobre gustos no hay nada escrito, y oye, si yo quiero tener las paredes de mi casa pintadas de color salmón ahumado peligrosamente cerca de su fecha de caducidad, pues las pinto de color salmón ahumado peligrosamente cerca de su fecha de caducidad, ¿a ti qué más te da, si no es tu casa?; pues dejando de lado eso, decía, el chiste a costa de Matt Murdock -aludiendo, es de suponer, a su condición de ciego, y por tanto incapaz de distinguir los colores "buenos" de los colores "malos"- supone incurrir en justo lo contrario del mensaje positivo de integración de los discapacitados que ejemplifica la profesora de baile amazona rubia gigante coja de la viñeta de Liefeld. Esto, en sí mismo, debería darnos una idea clara de la auténtica catadura moral del tipo este de progressiveboink. Alguien, en definitiva, que permite que sus prejuicios dicten de antemano lo que va a decir sobre aquello que pretende hacernos creer que critica razonadamente.

(y en la próxima entrega…
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5 comentarios en «D de Domingo, D de Defensa: 6»

  1. Un post sin comentarios es triste; un post en el que el único comentario es del autor del texto, es directamente patético.
    ¿Qué será lo siguiente? ¿Crearme un blog supersecreto cuya existencia no mencionaré jamás a nadie, que no estará indexado en ningún buscador, y en el que además no permitiré comentarios, que seguro que está de moda desde que lo hizo Pons? 😀

  2. Si es que Adlo ya no es lo que era.
    Si alguna vez lo fue.
    Por cierto, estoy intentando ver el histórico y me sale algo de blogpoll como que ya no les pagais o algo así. ¿Es cosa mía o general?
    Sólo pasa en el histórico porque si no no estaría aquí evidentemente.

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