D de Domingo, D de Defensa: 3

(por Marce Andrade)
 
En la línea a la que nos tienen acostumbrados los mendrug…esto… chicos de Progressive Boink, se ve que no ven más allá de lo que sus aletargadas mentes pueden percibir. 
 
En este caso concreto, nuestro zagal (bueno, no tan zagal, que andará por los treinta y pico) reincide en la crítica de la anatomía con la que ROB! dota a los personajes que caen en sus manos, esgrimiendo la idea de que los dibujantes "de verdad" pasan horas y horas nutriéndose de enciclopedias de anatomía, obras maestras del cine e incluso observando a sus modelos contratados para tal ocasión. 
 
Y digo yo, en estos tiempos de revolución social… ¿es acaso el dibujante una casta privilegiada, algo que solo pueden realizar aquellos provistos de una cartera lo suficientemente repleta como para permitirse alquilar el tiempo libre de bellos efebos y lozanas amazonas como si fuera un Boris Vallejo cualquiera? ROB!, pese a que no sabe lo que es la precariedad económica (bueno, ahora si, que el precio de la gasolina comienza a apretarle, como bien indica en su twitter) quiere lo que todos queremos: que la cultura y la creatividad no sean privilegio de una elite. Y por ello ROB! aboga por la originalidad en las formas, ¿hubiera surgido Miró si todo el mundo pensara como el zanguango de Progressive Boink? ¿Acaso alguien le dijo a Munch "oye, eso de El Grito mola y tal, pero ¿y la anatomía? ¡menudo cabezón para ese cuerpito! ¿y se ha roto las caderas o qué?"? 
 
¡No señores, eso no se ha hecho porque el arte pasa por caminos que en ocasiones ignoran las leyes de la física, y la imaginación es poder en manos de alguien lo suficientemente valiente como para dejar atrás los convencionalismos y ofrecernos una arriesgada apuesta por la libertad creativa!
 
Aparte, nos hace partícipes de sus inquietudes juveniles con respecto a la forma de usar su arma Estrella Rota el cual, no lo olvidemos, viene de una dimensión distinta en la que seguramente las enseñanzas de grandes como Federico Ghisliero o Domenico Angelo fueron muy distintas, o directamente no existieron. 
 
Así, es normal que el estilo de combate de Estrella Rota nos resulte extraño a los habitantes de esta bola de barro, aunque a la vez se trata de un movimiento simple y cadente consistente en introducir la espada en su oponente lo más profundamente posible (aunque de costado, para que no sobresalga por detrás). 
 
Está claro que cualquier espadachín de nuestra propia dimensión despotricaría de esto todo lo posible (no digamos ya un freak como el analista al cual estamos contrastando). ROB!, como otros grandes antes que él (los taquiones, que lo enturbian todo), no solo se limita a calcar movimientos de películas de espadachines o formas de ocio similares, sino que se molesta con su magnanimidad habitual en imaginar para nosotros todo un nuevo estilo de lucha proveniente de otra dimensión. Tal es la grandeza del Maestro.
 
En conclusión, vemos de nuevo como esta crítica realizada sin duda influenciada por un trauma púber carece del más mínimo sentido de la objetividad, por lo que podemos descartarla con tanta contundencia como las treinta y siete anteriores. Mucho más que esto va a ser necesario para tambalear la imagen de ese gigante con píes de adamantium que es nuestro inefable ROB!


(y en la próxima entrega…

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Un comentario en «D de Domingo, D de Defensa: 3»

  1. Como me da penita que nunca tengáis comentarios en estos posts domingueros, ahí va mi granito de arena: os estáis repitiendo, antes molábais, Martin deja ya los Heroclixes que te están pudriendo el cerebro, Claduch dimisión, que vuelvan las ADLOsprites, ROB! es grande, etc.

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