D de Domingo, D de Defensa: 8

(por Diego DNM)
 

La infinita bondad de RÖB! no tiene límites. Eso es algo que los chicos de Progressive Boink nunca entenderán.

 

Es difícil empezar en el mundillo. Es duro, nadie lo sabe. No todos son elegidos de ágiles y mágicas manos que dibujan capillas sixtinas del cómic en un abrir y cerrar de ojos. No todos pueden aspirar a ser los reyes de las comissions de las powergirls. Abrirse camino en esta tierra es duro. Necesitas alguien que te ayude, necesitas alguien que sea tu mecenas, tu mentor, que te de una oportunidad, que confíe en tu trabajo, para hacerte un hueco en esta dura industria que devora a los más virtuosos para quedarse con los más adaptados.

 

La industria del cómic es una jungla en la que todos miran por si mismos e intentan tirar para adelante. No porque a tu colorista le vaya mal con su mujer vas a colorearte tu las páginas. El darwinismo se aplica más que nunca y solo el más fuerte, o el que es capaz de entregar las páginas a tiempo durante varios años se mantiene. No creáis que Madureira está donde está porque en su día era lento… no, hombre no, no había salido la playstation entonces.

 

Por eso, lo que hace RÖB, como decía al principio es de una bondad infinita. Ayudar a alguien que está empezando es antinatural en un mundillo como este, en el que todos velan por su propio trabajo sin pensar en el prójimo. Por eso, la benevolencia que demuestra RÖB! en este caso es digna de elogio.

 

Veamos la imagen.

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El señor de Progressive Boink encargado de desmitificar a nuestro amado líder utiliza el siguiente razonamiento, que a continuación demostraré erróneo:

 

I’m not an expert on anthropomorphism and I’m the last person to consult when it comes to sexualizing an animal lady, but is the tail supposed to come out of the middle of the butt cheek like that?

 

Cuya traducción para el que prefiera la lengua de Pérez-Reverte es la siguiente:

 

No tengo ni idea de lo que digo si hablo de un dibujo como este, pero yo juraría que esa cola no debería salir de en medio de una nalga.

 

¡Pues  por supuesto que no advenedizo iletrado! Y perdonen la descalificación, pero es que me saca de los nervios.

 

¿Es que el gran RÖB! no sabe de dónde salen las colas? ¡Ha visto más que tu! Claro que lo sabe. Y si pudiéramos analizar el dibujo a lápiz veríamos que su situación era la correcta. Pero RÖB! decidió que el pobre entintador tenía que comer. Y sí, es un error del entintador. Por supuesto. Quizá un borrado antes de tiempo, quizá un movimiento brusco, quizá un tic en la mano que cambió la posición de la cola. Da lo mismo. No estamos aquí para juzgar los errores humanos de otros. Estamos aquí para absolver a RÖB!, pues fue él quién en su desmesurada magnanimidad decidió dar trabajo a un pobre entintador (que ya vemos que por sí solo no habría podido llegar a mucho). Hizo lo que nadie haría, mirar por otra persona. Hacer el bien. Ser un superhéroe de la vida real. Puede que no midiese la calidad del trabajo de aquel entintador primerizo. Puede que desviase parte de su genio para intentar engrandecer al pobre novato. Puede que fuera al revés y el malvado calcador intentase apropiarse de su gloria. Puede  que no fuese acreditado como es debido.

 

RÖB! es generoso. Si hay que colgar a los que deciden hacer el bien, yo no seré quien lleve la soga.


(y en la próxima entrega…
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2 comentarios en «D de Domingo, D de Defensa: 8»

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