D de Domingo, D de Defensa: 13

(por Bac Hylon)
 
Una semana más, tenemos que enmendar la plana a los mal pensantes y envidiosos (ir)responsables de Progressive Boink, empeñados en echar por tierra, a cualquier coste, la obra y
gracia de ROB!
 
Y cuando quiero decir a cualquier coste, me refiero a que da igual que se les acaben las excusas y los motivos, ellos ya se los inventarán con tal de hacer daño. Vandalismo literario en su más puro estado.

Después de 27 infructuosos intentos de desprestigiar a ROB!, nos encontramos de bruces con su ataque número 13 (fatídico número, pese a que esta vez a quienes traerá mala suerte será a ellos, no a nosotros, fieles creyentes).

A ver, ¿de qué se trata esta vez? En esta ocasión, el objeto de sus ataques es una splash-page a doble página de Youngblood. Una splash-page que ni siquiera tienen el valor de mostrar al completo, primera prueba de lo desesperados que están ya a estas alturas, viendo lo infructuoso de su inútil cruzada. Sólo tienen ojos para los cachetes de Diehard, elegantes en su perfección, que ya hubiera querido Leonardo para su Hombre de Vitruvio, de haberlo dibujado de espaldas.

Sabedores de que poco pueden criticar ya del arte gráfico de ROB!, dirigen su inquina hacia su florido verbo, acusándolo sin apenas fundamentos y con una superficialidad insultante. Son tan simples sus argumentos que, probablemente, ésta sea una de las defensas más innecesarias que merezca la obra de Liefeld.

Progressive Boink le acusa de que Badrock no haga sino soltar un tópico tras otro, y del modo en que Diehard muestra su enfado y disconformidad con la actitud de su compañero.

Ciñámonos a los hechos en su debido contexto. ROB!, que creó a los personajes en su mejor momento, tanto a nivel personal como laboral, supo insuflarles una personalidad acorde a sus caracteres, y tremendamente realista y efectiva. Y si Badrock, bajo su rocosa apariencia, no era más que un chaval de 16 años, que de golpe y porrazo se veía transformado en el poderoso componente de un equipo de élite, ¿no sería normal y hasta esperable que tradujera ese cúmulo de incesantes emociones en el modo en que lo haría un adolescente? ROB! capta a la perfección ese carácter vivaracho y lleno de energía del chaval, y lo plasma por medio de las expresiones que usaría alguien de su edad. De lo contrario, el personaje resultaría demasiado forzado y artificial.

¿Y cuál es la queja de la frase de Diehard? Que está usando simultáneamente los signos de interrogación y exclamación.

¡¿En serio?!

¡¿Ésa es la poderosa razón que argumentan y en la que basan este injustificable ataque a la obra de ROB!?!

¡¿Se están quedando con nosotros?!

Después de todas estas semanas, ya teníamos claro la nula capacidad para admirar el arte secuencial de estas personas, pero es que ahora nos han dejado bien claro lo poco que entienden de gramática.

En fin, después de este intento tan patético, poco más me queda por decir, ellos mismos se han puesto en evidencia.

Qué mala es la envidia.

 
 
(y en la próxima entrega…
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2 comentarios en «D de Domingo, D de Defensa: 13»

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