Tus amigos los packagers

A pesar de ser figuras claves en el mundillo editorial desde hace más de una década, haber desempeñado un papel clave en la llegada de Panini a nuestro país, o ser responsables de inventos tan prometedores como la cuádruple grapa que lucen los Batman Presenta: los packagers continúan siendo, para muchos fans, unas figuras polémicas vistas como intrusas en el mundillo de la edición española.

No obstante los últimos estudios financiados por ADLO! Novelt Librari Obra Social demuestran que los packagers no sólo han GENIALizado, con sus traducciones y escaneos, ostensiblemente el contenido de nuestros cómics, sino que en realidad son herederos de algunas de las más arraigadas tradiciones españolas. Este último aspecto es defendido a capa y espada por el eminente Profesor Jesús María Saez de las Heras, prestigioso arqueólogo editorial, y subcampeón de España de colombofilia en sus ratos libres, que en una de sus últimas expediciones a la biblioteca municipal de Aletas de la Frontera, ha encontrado el que puede ser uno de los hallazgos más antiguos en relatos ilustrados packageados.

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En esta auténtica novela ilustrada, el equipo de realización editorial se enfrentó al reto de traducir al lenguaje moderno. y accesible para los más pequeños, el cuento de Los 3 Cerditos, condensándolo además en unas escasas 12 páginas con ilustraciones.

Tamaña empresa fue afrontada con valor por el equipo editorial que empezó apostando por el planteamiento clásico de la historia de los tres cerditos, tres hermanos cerdos que hacen tres casitas distintas.

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El segundo cerdito opta por un material radic…..dist…..leve……por otro tipo material

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Mientras que el tercero apuesta por los ladrillos.

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La llegada del Lobo, elemento clave en la historia, que inmortaliza la frase "Soplaré, soplaré, inicia el segundo acto del relato.

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El lobo, una vez devorado a los dos primeros cerditos, se echa la siesta junto a la casa de ladrillos (recordemos que estamos en el 75 y hasta los vascos se ocupaban de resaltar las grandes virtudes de la cultura española que asombraban al mundo entero por su lógica, colorido, y defensa de las virtudes cristianas), dejando todo preparado para el inicio del tercer acto de la narración. ¡Pero ah amigos! Aqui viene el problema, el relato ya ha consumido 11 de sus 12 páginas, por lo que fueron estos protopackagers los que tuvieron que tomar una decisión, reescribir el relato entero para que se ajustará a la ancestral fábula europea, o seguir como si aquí no hubiera pasado nada. Lógicamente los responsables editoriales hicieron lo mejor para una chavalería que, al no conocer todavía la existencia de internet, no podía contrastar más fuentes que con su abuela que ya chocheaba. De esta manera, se introduce un giro en los acontecimientos, el tercer hermano no se queda en su casa, como un insolidario esperando que el lobo llegue, sino que se va a buscar a sus hermanos por esos campos de ROB!

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Y fin. Aunque algunos estudiosos hayan intentado desprestigiar esta versión, lo cierto es que la adaptación española realizada por la Editorial Cultura y Progreso es muy superior a cualquier otra versión del cuento. Ya que mientras que la narración clásica se limita a resaltar la importancia de construir las cosas bien, en vez de acabar las cosas rápidas y de cualquier manera, los valores y conocimientos que transmite esta nueva versión son bastante más numerosos. Entre los que se encuentran:

1. Los transportistas siempre están dispuestos a "distraer" alguna mercancía para los amiguetes.

2. Los malos no avisan con tonterías como "soplaré, soplaré….", actúan directamente.

3. Al cerdito que mejor le va es que el mira las cosas con codicia

4.  La importancia de comer con moderación, que luego nos entra el sueño y los cerdos se aprovechan

5. Y finalmente un aviso sobre la crisis inmobiliaria y como se lleva per l’aire el valor de las casas, y con ellas las capacidad de endeudamiento, de los dos primeros hermanos, llevandoles al final a tomar como única solución el piso compartido.

Miles de niños de España, leyeron esta versión, no se enteraron de los cambios, y los disfrutaron igual, e incluso algunas evidencias demuestras que dos de cada mil de estos niños, desarrollarían con este cuento su primer contacto con lo que sería su profesión soñada: El packaging o el control total sobre la obra de otro.

Por eso, la próxima vez que veas que un packager ha cambiado el sentido de una frase traducida, acuerdate de la editorial Cultura y Progreso y pregúntate si este patriota defensor de la tradición no lo estará haciendo por tú bien preparándote, como hizo el cuento de Los 3 Cerditos, para retos futuros.

Publicado por

Isaac Hernández

Periodista y adláter. Sueño con una vida normal pero sé que me cansaría de ella en menos de seis meses

15 comentarios en «Tus amigos los packagers»

  1. Nuca vi la lógica a un lobo soplando una casa de ladrillo (de las que se hacían en el año 75, que eso sí eran paredes), así que esta versión MOLA mucho más ¡violencia!
    Otra moraleja:
    Hay que masticar.

  2. Bah, el cuento original tambien era de moral confusa. Si no, a ver: los dos cerdos vagos terminan salvados y viviendo en casa de su hermano trabajador.
    Moraleja: no te esfuerces, si tienes un hermano que lo hace por ti.

  3. No está tan mal, mantiene la esencia del cuento librándose de clichés establecidos a la vez que aporta un nuevo punto de vista que enriquece el cuento, adaptándolo a lo nuevos tiempos

  4. Por ROB! Simpre habia creido que el eminente Profesor Jesús María Saez de las Heras era subcampeon en colombofila… no en colombofilia!

  5. Recuerdo un final similar, sólo que en vez de los tres Cerditos, era Caperucita. El leñador abría la barriga deL lobo, sacaba a Caperucita y a su abuelita de la barriga, volvía a coserla, llena de piedras…
    Humm Me pregunto si no sería el mismo lobo, que siempre tropieza con la misma piedra (JA!!)

  6. Recuerdo un final similar, sólo que en vez de los tres Cerditos, era Caperucita. El leñador abría la barriga deL lobo, sacaba a Caperucita y a su abuelita de la barriga, volvía a coserla, llena de piedras…
    Humm Me pregunto si no sería el mismo lobo, que siempre tropieza con la misma piedra (JA!!)

  7. De esa versión de Caperucita siempre me turbó la idea de que el leñador pasaba por delante de la casa de una anciana y se asomaba a mirar por la ventana de su dormitorio.

  8. Yo lo de las piedras, y el lobo sediento que se va al río a beber y se va para el fondo, lo recordaba en Los Siete Cabritillos. Ya sabeis «pasa la patita por debajo de la pierna».

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