Darle al público lo que pide

De Ramón María Casanyes ya hemos hablado anteriormente en este nuestro humilde blog. Su arte ha creado algunas de las historias más memorables de Mortadelo y Filemón, aunque a la hora de la verdad todos lo recordamos por lo mismo.

Pero Ramón María merece un respeto, pues él fue, gracias a los taquiones, uno de los primeros discípulos de ROB! en nuestro país. Formó parte de los autores que, hartos de trabajar con los personajes de otro, marcharon hacia su propia revista el Garibolo donde conservarían el copyright de sus personajes. Aquí, haremos una pequeña pausa para la publicidad mientras reorganizais vuestros recuerdos.

El Garibolo, tuvo su propia línea de álbumes llamado Garibolo Star,y el encargado de abrirla fue Casanyes, convirtiéndose así en un autor que puede presumir de haber publicado en tapa dura en España (un lujo no al alcance de todos). Para la ocasión nuestro admirado Ramón María sacó a pasar a sus dos mejores creaciones Paco Tecla y Lafayette.

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Una serie que si bien no destacó por su longevidad, si que es cierto que será recordada como una serie ejemplar en lo que a posibilidades comerciales se refiere. Y es que libre por fin del yugo de Ibáñez, Casanyes dio una magistral lección sobre cómo conjugar creatividad con criterios comerciales que den al público lo que quiere.

Paco Tecla y Lafayette cuenta la historia de dos periodistas españoles

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que acceden por entradas secretas a una división secreta de espionaje que manda un tipo con bigote y traje azul.

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Si, ya se lo que estáis pensando….¡Tienen identidades secretas! ¡Vaya plagio de Superlópez! Pero no, la tapadera de los protagonistas no es importante para Casanyes que simplemente añade este detalle para mostrar lo bien atado que está todo en su universo personal. Una agencia de espionaje no puede tener como sede un edificio en plena ciudad, con un letrero bien gordo que anuncio sus siglas. El espionaje es secreto y como tal nos lo muestra el autor.

La estructura de la serie también es ejemplar, el jefe presenta en el primer episodio el reto al que se enfrentarán los protagonistas.

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Un reto que formará el arco argumental principal del álbum, y que se desarrollará en pequeñas historias autoconclusivas, en las que los dos agentes protagonistas protagonizarán todo tipo de enredos y malentendidos.

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Estos capítulos acabarán, de manera ejemplar de nuevo, con un desastre mayor, que obligará a sus protagonistas, siguiendo el canon de reacciones realistas impuestos por el autor, a huír para no afrontar las consecuencias.

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Nótese además, el inteligente, y ejemplar claro, uso de los medios de comunicación que hace el autor para cerrar en pocas viñetas todas las tramas.

A partir del tercer episodio, Casanyes, empeñado en dar al público lo que sabe que le gusta, incluye un personaje que dote a la serie de esa personalidad que todo producto cultural necesita. Hablamos de Trosky el genio comunista que comienza como enemigo y acaba como amigo de los protagonistas.

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Huelga decir que Trosky es un personaje ejemplar, sus poderes mágicos no sólo permiten introducir Deus Ex Machina que salven la trama cuando haga falta, sino que es un personaje lleno de matices.

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Con una ejemplar capacidad para disfrazarse….Uniendo así en su nueva serie todo lo que estaba sobradamente demostrado que el público demandaba en una historieta de éxito.

La serie fue tan, tan ejemplar en dar al público lo que pedía, que este migró en masa a Mortadelo y Filemón, tras su reaparición en Ediciones B. Y todo gracias a la labor de un autor que recordó al gran público lo mucho que les gustaba la serie original.

Por ello hoy rendimos sentido homenaje a una serie que, en cierta manera, es el YOUNGBLOOD español. Una serie que lo tenía todo, y que sin embargo no fue bien entenndida por todos, como por otra parte pasa con todas las grandes obras maestras. Y por ello os pido que entoneis conmigo un sentido AVIV SEYNASAC!

Publicado por

Isaac Hernández

Periodista y adláter. Sueño con una vida normal pero sé que me cansaría de ella en menos de seis meses

12 comentarios en “Darle al público lo que pide”

  1. Obsérvense las poses de los dos periodistas en la viñeta en que tocan el archivo y en la que abren la puerta secreta. Exactamente los mismos dibujos… De ahí tomó la idea Bendis y tantos autores actuales.

  2. A mí me encanta Casanyes pero el verdadero, no el que tenía que hacer Mortadelos o PseudoMortadelos para poder comer.
    Para mí esto es un curro pedido a medida por la editorial para asegurarse una pasta con cada número, aunque fuese de cabello de angel, mira.

  3. Que ilusión volver a ver el anuncio, el cual aún recordaba. Esto sí que era la normalización, anuncios de tebeos en la tele. Había otro que decía “Mortadelo, jajaja, Filemón, Jojojo, divertido mogollón”.

  4. Me siento sucio después de ver un anuncio de vaqueros cuyo principal argumento es el culo de un niño de 10 años. Veo que antes SI que se pensaba en los niños…
    Y por cierto, no se parecen nada a Mortadelo y Filemón: ESTOS TIENEN PELO.
    Si es que no os fijáis en los detalles…

  5. Le diría que vaya cosas tiene el multiverso si no fuera porque, sabiendo de primera mano como está el mundo del periodismo, no me extraña nada que revendieran el edificio del periódico y los protagonistas cambiaran de trabajo.
    Por cierto excelente artículo el suyo. Pero casi me explota la cabeza con tanto golpe de Superboy Prime en el muro de la realidad.

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