Esa palabra que empieza por F

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Los superhéroes no decían tacos.

El código moral de los personajes y el código en forma de sello de la portada eran el baluarte de un comportamiento intachable en habla y conducta, ejemplo continuo para los jóvenes lectores que confortaba las conciencias de los padres compradores.

Había tacos en otros tebeos, claro. Y *ulos, y *etas, y otras cosas. Pero no en los de superhéroes. Lo superhéroes no necesitaban tacos para vender, mientras que en los otros quitabas los tacos, los *ulos y las *etas y ¿qué quedaba? nada. Eran tebeos vacíos.

Había una frontera clara, marcada con el sello del Code, que limitaba los tebeos con contenido de los de tacos, *ulos y *etas. Eran tiempos en los que un padre podía ir al quiosco con una moneda y decir «¡Deme un tebeo para mi hijo!» y recibir a cambio una publicación con el contenido adecuado. Y las vueltas. Como herencia de aquella situación, las editoriales españolas mantienen hoy día aunque de forma casi testimonial algunas grapas en kiosco a precio de portada de 1.95, al menos hasta que se invente la moneda de 5 euros.

No hay que tener muchas luces para comprender que esos tiempos ya han pasado, y que cualquier publicación actual de superhéroes, ya con los trabajadores del Code en el paro y sus inocentes familias pasando penurias, puede contener *ulos, *etas y hasta tacos. Sobre todo tacos.

Algunos echarán la culpa a Image, porque sus tebeos no se adscribieron al Code y parece ser que los que escriben la Historia han decidido que Image es el chivo expiatorio de todos los errores de la industria de la historieta, incluso de los anteriores a la creación de Image. No les extrañe leer algún día por ahí que Jim Valentino mató a Manolete. Pero Image prescindió del Code para tener libertad creativa total, un arriesgado experimento de apertura que permitió cotas de grandeza artística que todavía no hemos terminado de estudiar, y en muchos casos de comprender. Los personajes de Image no decían tacos. Eran dinámicos, armados y violentos, reflejo de la sociedad en que vivían, y los arriesgados enfoques visuales mostraban más de una vez generosos planos en los que la carne servía de reclamo al ojo pecador, cierto. Pero a fin de cuentas todo esto no era más que la evolución lógica de lo que siempre habían sido y siempre serán los tebeos de superhéroes: Fantasías de Poder Adolescente. Los adolescentes. Bombas de Hormonas. Hasta cierto punto son tolerables los *ulos y las *etas, es natural y  si me apuran sano. Por sostener esos tebeos sin el Code no iban a salir pelos en las palmas de las manos. Y con esos tebeos no iban a aprender tacos.

shulkfiction.jpg ¿Dónde empezó pues la obsesión por los tacos en las historietas? si me dejan hacer un ejercicio de transversalización, yo echaría la culpa al cine. Quentin Tarantino es un popular director de cine cuya afición al Noveno arte es bien conocida. Como el popular Brian Michael Bendis, es conocido por su afición al género negro y a los diálogos extensos. Los diálogos de las obras del popular director de cine aficionado a la historieta están sembrados de tacos. El visionado sin censura previa de las obras Reservoir Dogs y Pulp Fiction es un castigo para oídos sensibles. Y estas dos obras han sido referente para docenas de obras de cómic posteriores. Un tipo que proyecta un filme titulado Inglorious Bastards siempre será culpable de algo, no lo duden. Y si piensan que Tarantino es un caso aislado o son ustedes gafapastas ¿qué me dicen de Stanley Kubrick? ¿recuerdan alguna escena sin tacos de su hiperpopular Chaqueta Metálica? y Kubrick fue uno de los primeros gafapastas transversales, con la adaptación de 2001 y serie posterior a cargo de un Jack Kirby desatado (de la camisa de fuerza, se entiende). Aunque todavía sin tacos. A lo mejor por eso cerró. Los tacos, mal que sepa admitirlo, son populares, tienen ese regustillo transgresor de lo inadecuado. Nuestro cine tampoco fue ajeno a esto, aunque si vas a ver una película protagonizada por un colaborador de Crónicas Marcianas no puedes decir que no sabes a lo que te expones…

Este video (por cuya inclusión pido disculpas y espero que lo valoren únicamente como una herramienta pedagógica) ¿les parece zafio? pues podría ser peor si nos hubiera llegado de ultramar, ya que los tacos anglosajones en cinematografía se reducen prácticamente a *ucking y *astard, y los traductores hispanos son incapaces de aprovechar la riqueza del léxico castellano con lo que quedan unos diálogos irreales ¿Quién va diciendo «*odido *astardo» en su vida diaria? los frikis como mucho, pero los frikis de paredón. Nuestro idioma tiene miles de palabras  que pueden usarse. *oño, *ierda, *abrón, *ijo de *uta, *stiaLos tacos no empobrecen el idioma, los tacos pobres sí. Tenemos un idioma bonito, celebrémoslo y salpimentémoslo de vez en cuando. El otro día mi nena le llamó a un amiguito «insufrible canalla«; el otro se quedó parao. Y sí, estoy orgulloso.

(Además, cuando niños pequeños se ponen a discutir, no hay modo mejor de detenerlos que soltar un engolado «¿Qué acaece aquí?». Garantizado)

*ucking *astard *ucking *astard *odido *astardo  ¿a que autor de comic les recuerda la cancioncilla? a Warren Ellis, exactamente. Al guionista que elevó los tacos a categoría de arte en los superhéroes en su etapa en Stormwatch y Authority. Y no, Stormwatch no es de Image, sino de Wildstorm, y recordemos que Jim Lee se vendió a DC. Transmetropolitan empezó en el sello Helix para luego pasar a Vertigo, tapaderas ambas de DC. DC Comics no incluye tacos en los comics con su sello, pero los financia y promueve en marcas blancas. Aprovecho para mandar un saludo a los activos ciudadanos de Hazteoir.org.

(a lo mejor aquí has pensado equivocadamente en Garth Ennis, pero hay alguna diferencia, como que Garth Ennis apenas hace superhéroes sino cantos a la amistad, y que sus tacos tienen un entrañable acento, ora texano ora irlandés. Trivia: cita al menos un comic escrito por Garth Ennis que luzca el sello del Comics Code en su portada ¡existen!)

Antes de Authority ¿no había tacos en los tebeos de superhéroes? los había, pero con matices. No en Superman, ni Batman o los mutantes, ni siquiera Lobezno los decía. Se trataba de Héroes. Pero un psicópata como El Castigador, tratando con traficantes, mercenarios y asesinos, debía usar un lenguaje apegado al de la calle. Lo que se hacía entonces era sustituir las expresiones malsonantes por códigos de símbolos de los que no se usan para nada más en los teclados. %&(@# y similares. Antes de la era digital, la arroba sólo servia para esto.

Recuerdo vivamente el primer taco que encontré en una publicación juvenil de superhéroes, allá por Junio de 1988:

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¡En un superventas como La Patrulla-X nada menos! Ese «¡y un huevo!» en el inicio de la Era Silvestri marcó una época, el paso de una publicación juvenil a una serie con matices más profundos. No es casualidad pues que este episodio sea la antesala de mi época época preferida de la serie, que  va desde La Caída de los Mutantes que aquí se iniciaba hasta la reunificación de todos los mutantes de Australia que pasaron por el Portal Peligroso, 60 números en los que hasta ROB! intervino. Y todo eso sucedió por un taco.

Como un organismo, La Patrulla-X después de haber nacido (un bebe en manos de las matronas Lee-Kirby) y crecido (Claremont y amigos, y también Byrne), pasó a la edad adulta diciendo un taco, uno sólo. Al poco, este organismo se reprodujo (la serie clásica y la de Jim Lee). Y del último y final paso todavía no hablamos, aunque en la actualidad la serie «nueva» no se sabe bien de qué va, y la clásica la está dibujando Greg Land. Lo que queda claro es que en la historia de La Patrulla-X, y por tanto del mercado americano del comic-book (y por tanto en la historia de nuestras vidas, queridos lectores) existe un antes y un después de esta viñeta con el taco.

Si en esa viñeta Naze hubiera dicho otra cosa, nada hubiera sido lo mismo, posiblemente la serie no habría madurado como lo hizo, y hoy día los tebeos de superhéroes seguirían siendo exclusivamente para pasto de lectura intrascendente para chavales. Vale que venderían cientos de miles de ejemplares y tendrían el porvenir asegurado para siempre jamás en cuanto a recambio generacional de público, pero es lo que tiene cuando pasas de industria a Arte.

«¡Y un huevo!» Se puede decir más alto, pero no más claro. Seco. Rotundo. Contundente. «¡Y un huevo!» «And one egg!» Vaya, suena algo raro ¿qué diría el diálogo original?

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Vaya. No se le pueden negar recursos al traductor, que de la nada creó una frase que marcó una época. Y es que a ver cómo carallo hubieran traducido eso mismo (Trivia 2: ¿Qué dicen en esta viñeta cuando se ha publicado en la Biblioteca Marvel de la Patrulla-X? no hay color, seguro). Aunque siempre habrá malpensantes que lo quieran equiparar a aquel «¡y un jamón con chorreras!» de Vértice. Pero es que en aquellas traducciones podían permitirse ser más creativos porque el espacio no era limitante. Vaya si no era limitante, como que lo ponían ellos.

De todas maneras los artistas siempre han intentado colar tacos en los cuadernos de historietas juveniles, la travesura es parte de su naturaleza, como cuando Barry Smith sugirió a Roy Thomas que un personaje podía llamar a otro Wanker durante una pelea en Conan. Y Thomas, escritor anglosajón, la incluyó aunque dice ahora que no sabía qué significaba:

    «Roy, soy el dibujante, coloca esta palabra en el guión, porfa»

    «Oh, sí, no sé qué significa ¡pero la incluiré«

Aunque hay que decir en su descargo que no es una palabra tan conocida en los Estados Unidos, razón por la que incluso se ha utilizado en un show ahora tan blanco y familiar como Los Simpson.

Y es que si suena a extranjero no ofende. O eso debió pensar Mike Baron cuando en la aventura dedicada al personaje de Halcón en Teen Titans Spotlight y localizada en el Matto Grosso, quiso que un personaje nativo soltara un taco. Un taco fuerte. El taco. *uck. El verbo copulativo por excelencia. Lo que pasa es que cuando le preguntó al mucamo hispano cómo se decía no tenía muy claro lo que hablaban en el Matto Grosso o las sutiles diferencias entre el imperativo y el presente de indicativo en esas complicadas lenguas latinas, así que salió lo que salió:

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CHINGA!

Sonora expresión con la que termina este análisis.

¿Termina por tanto el texto? pues como dicen en mi pueblo like blazes!

Porque esta imagen con la que (la, la, la) casualmente hemos terminado es sumamente interesante para el estudioso de lo adliano. Podemos ver una sutil llamada de atención a otra serie que en ese momento estaba empezando, Flash:

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Serie que estaba realizada por los mismos autores, Mike Baron y Jackson Guice. Serie que años después fue cancelada, sustituida por una serie que duró trece números y volvió a adoptar a los antiguos personajes, la antigua numeración y a Mark Waid como guionista. Y si todo eso no es un homenaje a los Heroes Reborn que bajesuba Didio y lo niegue.

Un amigo de lo adláter podría decir también que Jackson Guice imita a la perfección el canon de proporciones establecido por ROB! para el personaje, que arriba ha atravesado la diminuta ventana que tiene atrás sin destrozar la pared. Pura Magia del Caos. Esta plasticidad en las proporciones y contorsiones se mantiene tanto en las escenas de acción…

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…como en otras más pausadas.

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Incluso la portada es puro Liefeld en cuanto al uso de armas (algo pequeñas, se podría objetar) y el empleo extremo de la famosa técnica del ladillismo pulguero que tanto gusta a ROB! en las cubiertas (¡un enlace a la web! ¿cesarán algún día las sorpresas?)

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Un análisis que sería impecable…si no fuera porque Baron y Guice trabajaron con Halcón un año antes de la inmortal miniserie de ROB! con el personaje.

Acojona ¿eh? son los taquiones, lo enturbian todo, pulgueros…

O como decía la publicidad de la época para Flash:

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Flash, la única serie DC que en españa se va publicando hacia atrás. Primero lo de Johns, más tarde la etapa de Waid ¿pronto 3 tochos con la parte de Baron y Messner-Loebs? ¿like blazes?

Por cierto, que la palabra que empezaba por F era Flash, sucios…

9 comentarios en «Esa palabra que empieza por F»

  1. > Trivia 2: ¿Qué dicen en esta viñeta cuando se ha publicado en la Biblioteca Marvel de la Patrulla-X? no hay color, seguro
    La BM aún no ha llegado a Silvestri, en el tomo de este mes aún están con la Masacre Mutante (que se ha alargado mucho porque han metido los episodios de Thor, New Mutants, X-Factor y Power Pack). Ya te contaré

  2. «DC Comics no incluye tacos en los comics con su sello, pero los financia y promueve en marcas blancas.»
    ¡¡Boicot a DC Comics YA!! Escribamos a Heineken para que quite la publicidad en los comics de DC.

  3. Enorme post. En todos los sentidos.
    ¡El Ladillismo pulguero es poderoso!
    ¿Su niña ya dice esas cosas Sr Calduch?
    Qué envidia…
    Y pensar que hace solo unas tiras era una bebita… ¡Enhorabuena!

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