El futuro fue ayer

Llega el nuevo curso (que es cuando vuelven a pelearse como niños los editores) y con ello nuevos retos, nuevas direcciones y todo ese aburrido blablabla. Como nosotros somos prácticos hemos decidido ir directamente a una persona que sabe lo que se cuece, tiene todas las respuestas y no le importa compartirlas por un pequeño precio…

No, esta vez no hablamos de Álvaro Pons, nos referimos a un clásico de nuestro blog, el conocido Vidente, Milenarista y ApoloJeta, el profesor Juan Carlos Apelestrudel de la Arcadia

Buenos días, profesor.
– Buenos días, para mí un donut, un café, un carajillo y un pincho de tortilla de berenjena.
– Ya, bueno… soy el entrevistador, ¿recuerda?
– Y esas son mis tarifas mínimas.
– Está bien, está bien… Pero a lo que íbamos. El Curso va a empezar, ¿Qué ve usted?
– Anuncios de niños del Corte inglés, el olor a gomas nuevas, recortes para forrar carpetas…
– De cómics, profesor
– No, hoy en día los niños ya no leen comics
– En el negocio de los comics, profesor.
– ¿Necesita saberlo ya…? Si esto son solo unos meses, y la mitad de lo que dicen luego se retrasa y…
-No, no, es que tenemos que cubrir el nivel de «Scoops»… ya sabe, los medios de información de masas somos así.
– Pues…
– ¿Y si añado una ración de calamares?
– Ah, en eses caso… déjeme que mire… ¿qué prefiere?  ¿le leo un blog entre líneas? ¿interpreto las líneas de las portadas de Panini? ¿Convoco al espíritu de la Novela de Cels?
– ¿Está muerta?
– No, no, es un Inmortal Inmutable, atrapado entre la existencia y la inexistencia.
– Pues debe estar de lo más aburrido.
– Que va, la última vez que contacté aprendía italiano. Es una gran solución, cunado algo no funciona se le busca una vuelta en Italiano. Hay gente totalmente LOCA por esa solución.
– Quién lo diría. ¿Y los errores? ¿Los arreglan?
– BWA-HA-HA!!!
– Eso es un no…
– Lo siento, he sentido una presencia mística y burbujeante… he sido pacajeado
– ¿Y los errores?
– Existen
– Que si los van a tratar de evitar
– Bueno, veo en las migas de pan que la supervivencia del cómic depende de estos errores.
– De su erradicación…
– No, no, de la bajada del coste del cómic gracias a las multas por error. Si salen los suficientes la editorial empezará a sacar dinero de editarlos y no de venderlos, que ya es más de lo que ocurre ahora.
– ¿Lo dice en serio?
– ¿Le parece que bromeo? Y si me pide una cerveza le cuento lo último que he soñado
– No me diga…tiene sueños premonitorios como en Medium o Entre Fantasmas…
– Sí, y con ellas… Hummmm…
– Profesor…
– Le decía… En mi último sueño vi un deseo asiático…
– Eso es el pujante cómic japonés que…
– No, más bien era como maquinaria japonesa que escupía tebeos americanos…
– Inquietante… ¿Qué más vio?
– Una editorial que estaba cerca, más aún, ante mis narices y luego no estaba y luego volvió a estar distinta pero igual, como un CGI.
– ¿Qué cenó anoche, Profesor?
– Lo normal, tres o cuatro pizzas, unas hamburguesas, percebes, tallarines,
unos callos, langostinos, una lasaña…
– Santo cielo, ¿y eso?
Eligiendo la programación de cadena privada, oiga.
– Bueno… ¿le duró mucho más el sueño?
– No, no mucho, al final todas las chicas perdidas se iban hacia una Autopista…
– ¿Sí?
– Terminaban en…
– Diga…
– Bueno… la verdad es que me desperté en cuanto entrábamos en la Nacional…
– Terminemos entonces, profesor. ¿Cómo irán las ediciones de las grandes empresas?
– Déjeme por favor una moneda.
– Aquí tiene.
– Cara. Eso es que habrá cabeza.

¿Se harán con sensatez las cosas? ¿Serán háblies?
– Deje que mire… Rodarán. No veo más avilés en el futuro.
– Vaya… Pues muchas gracias por su tiempo, profesor… y… ¿Le importaría poner la mano de nuevo como Pacheco?

 

– Gracias por todo.

Un comentario en «El futuro fue ayer»

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