Ke te pika, Esteban? (o «sí que ha cambiado el cuento»)

Decíamos el otro día que si bien el Doctor Extraño era una serie divertida, las circunstancias de su edición española la hacían todavía mejor. El punto culminante deviene a la altura del número 13 de su Biblioteca Marvel. En él se incluye el Especial de 1997 «¿Qué te molesta, Stephen?», un remake del Annual 1 de la colección, redibujado por el mismo artista, P. Craig Russell. Sin embargo no ha sido posible incluir dicho Annual porque no han encontrado materiales. Para decir esto último, Raimon Fonseca necesitó una página.

«â€¦queréis qué os de una explicación ¡y esa explicación que queréis que os dé os la voy a dar porque vosotros la habéis pedido! (¿cuántos caracteres me faltan para terminar el artículo?)»

Que fastidiosos son los Annuales, cachis la mar. Es posible conseguir todos los números de la serie regular, los cruces más oscuros con El Hombre Cosa o Marvel Team-Up, incluso los Giant-Size de haberlos…pero se ve que el tipo que guardaba los fotolitos de los Annuales en Marvel no debía ser demasiado eficiente, o se vengó de algún despido poco procedente, y a poco que se descuiden en las BMs se les salta alguno. Pero en este caso no pasa nada, ya que se nos asegura que


Justo del único material de la Línea Excelsior/Biblioteca Marvel que no se ha podido encontrar existe un remake posterior ¿Suerte? No, MAGIA…pero ¿realmente encaja esta versión posterior en la historia tan bien como el Annual inédito? Vamos a comprobarlo comparando las dos versiones. En color tendréis el Annual de 1976, mientras que la versión de 1997 está en glorioso blanco y negro. Cosas que pasan.

En principio, el Annual sirve para que P.C. Russell retoque el dibujo original poniéndole más amaneramiento, estilo, y esas cosas que hace. Eso sí, hay cosas como ese mueblito rinconero que no pasan de moda y no hace falta tocar.


O, poniendo al día el decompressive storytelling, contar en una página lo mismo que 20 años atrás contaba en poco más de media.


También, en un loable ejercicio de autocensura, elimina de la escena incómodos elementos fálicos que pasaron el Code en la versión primigenia.

En más de una ocasión mejora la apariencia de Extraño, que la verdad es que le había salido bastante cabezón, aquí tiene una frente como la del presentador de Dolce Vita.

(aunque la sombra chinesca de 1976 era más resultona, todo hay que decirlo)

y no hablemos ya de la princesa buena del cuento. Que lo de estar buena es lo mismo en todas las dimensiones.

Aun así ¿era necesario el remake? ¿se entiende de la misma manera la historia? Vamos a ver. En lo artístico a Russell le sirve para dibujar esas cosas que hace siempre: minaretes, emperatrices, olas marinas en una tormenta…la aventura en si no es para echar cohetes, y en el remake hace algún que otro cambio de nombres:

que no es tan y tan importante, homenaje y eso, si no fuera porque en el episodio de la serie que sigue al Annual hacen alguna referencia a su estancia en un tal «Mundo Fase«

Aunque como en la saga en curso había por medio Cuadraversos y dos mil nombre de demonios chtulianos, tampoco es que el lector medio retenga demasiado los nombres. Una vez vista una dimensión mágica, vistas todas…

También hay algún que otro inesperado cambio de situación. El Doc setentero era más estudioso que su yo futuro. Los años no perdonan.

«Grrr, hace unos años esto lo descifraba sin problemas ¿dónde habré puesto las gafas?»

Pero la GENIALIDAD de la adaptación se encuentra en haber profundizado en la personalidad de Extraño, más acorde a los tiempos actuales. Veréis, el Annual continúa del número 20 americano, en el que mientras Extraño yace inconsciente durante una pelea en un museo, su amada discípula Clea se le pierde. La versión de 1976 comienza

con Extraño buscándola, angustiado, preguntándose donde está. Inquieto, nervioso. Con miedo a perder a su cielito. En cambio, tras veinte años de novieteo, Stephen se toma la situación con más filosofía.

«La verdad es que me hacía falta perderla de vista una temporada»

Y añade otro cambio más que interesante que hace que nos replanteemos la evolución del personaje y su entorno:

«Tu persona querida…»

«…tu digamos, ejem, discípulo…»

«Argh, brrruuujjja, deja en paz a mi amigüito»

Esto sí que es una completa puesta al día que debe ser aplaudida por su osadía, y que apenas cambia la línea argumental ¿te sientes extraño, Stephen? Eso es el cariño…

Por cierto, en el tomo de la BM en la que sale el remake la portada que has escogido poner es…la del Annual de 1976. Ya habiamos dicho que era una serie muy divertida.

EKAM ENIM LEVRAM! (y con estas palabras mágicas, sale un chino del armario)

14 comentarios en «Ke te pika, Esteban? (o «sí que ha cambiado el cuento»)»

  1. Yo a los 13 años ví el Killraven del Russell este… y me pareció un poco… euh… bueno, más que un aguerrido héroe parecía un delicado muchachito, yo creo que ya le viene de antiguo al russell… pero mira,´cada uno en su vida privada que haga lo que quiera pero que deje a los personajes Marvel en paz!!!!!!!

  2. Yo no entiendo mucho de imprentas y eso, pero, con la tecnologia que hay hoy en dia ¿no suena un poco a cuento chino lo de la baja calidad del papel y la imposibilidad de obtener un blanco y negro decente y tal?

  3. Joder, la comparativa posterior a la imagen del cuadro de votación de los Swipes (la del enfrentamiento entre los rayos mágicos) me ha recordado cierta viñeta similar de cierto tebeo japonés muy famoso de un tiempo a esta parte… Si no fuera porque estoy casi seguro de que es pura casualidad, daría para un Swipe original y divertídisimo, de esos posts de ADLO! que provocan las iras de los otakitos.
    Claro que, bien pensado, ¿no estamos aquí para provocar a los friquis? XD

  4. Si fuera malpensado diría que panini (o sus packagers) tenía los materiales del especial que ya había publicado planeta y no se molestaron en buscar los materiales del anual, ni traducirlo ni rotularlo…
    Pero como no soy malpensado lo comprobaré…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.