Imposible más por menos

En el aparentemente monótono devenir de los días editoriales de verano, no debemos dejarnos engañar por el aplastante y pegajoso calor: hay vidilla en las novedades. Lo que pasa es que hay que (¡buf!) buscarlas. Sin ir más lejos, en el segundo tomo de Clásicos DC: Orion encontramos la historia de complemento realizada por el Duo Mágico: Jeph Loeb y ROB! Como ya dijimos en su día, esas pocas pero intensas páginas son la verdadera razón por la que una serie de DC publicada en el año 2000 sea ya un clásico. Merecen un vistazo.

Pero la guinda ha llegado, de forma casi desapercibida, en la octava entrega del coleccionable semanal de los X-Men. Y es que ese tomo con precio de grapa contenía el famoso 245 USA, la historia parodia de la saga Invasión de DC, un número histórico que contó además con los dibujos de, efectivamente, ROB!

¿Que por qué es histórico este número? vamos a verlo.

Mucho se ha hablado de la primera etapa de Claremont en la patrulla, y todos coinciden en que la dejó ya en un momento de declive, que los mutantes iban cuesta abajo desde…desde…aquí es donde la gente no se pone demasiado de acuerdo. Lo más pesimistas dicen que desde que se fue Byrne, pero los que se tragaron la segunda etapa de Cokrum vieron que la buena racha continuó bastantes números más, hasta ese punto indefinido que se suele ubicar cuando la Masacre Mutante, cuando la muerte en Dallas, cuando Inferno o cuando la saga de Disolución y Renacimiento.

No busquemos más. Ese punto crítico en el que la gente puede pasarse hilos e hilos discutiendo es precisamente el 245 USA. Antes de él hemos tenido sagas épicas, potentes, momentos intimistas, heroicos, a Silvestri en todo su cinético esplendor, la llegada de Júbilo en el número anterior…y ¿qué queda tras el 245? una saga confusa y deslabazada, cuando no con contradicciones internas, con Claremont deshaciendo el grupo de héroes, transformándolos en un grupo de cobardes huidizos, para luego rehacerlo en una saga larga, confusa, a trompicones, con intervenciones editoriales y explicaciones tontas («¡tormenta, has crecido! ¡oh, vaya, sí!»), a Silvestri con entintadores chungos… Si hay que buscar un punto de inflexión, está en esta historia.

Una vez puestos de acuerdo con esto, sucede que, habida cuenta de que Uncanny X-Men no ha levantado cabeza desde que se fue Claremont por primera vez (insertar icono de R López diciendo «¡ya verás con Brubaker!»), si antes del 245 la serie seguía una tendencia ascendente de calidad y tras el 245 la tendencia fue descendente, tenemos que el 245 USA es un punto de inflexión. Concretamente, un máximo.

Lo que significa que el número 245 de Uncanny X-Men es el mejor número de toda la serie. Que se dice pronto. Justamente el único dibujado por ROB! , que cosas.

Es como si Claremont al ver el resultado hubiera pensado «Señores, he dicho cuanto tenía que decir y esto ya no puede superarse, ni siquiera vale la pena intentarlo» y se hubiera tirado por el barranco, creativamente hablando.

Por sólo 3.90 euros puedes llevarte a casa un pedazo de historia del cómic, el mejor número de la Patrulla-X jamás publicado…si lo encuentras. El otro día en una librería había varios ejemplares amontonados de este coleccionable, había varios ejemplares del 2 al 7, también del 9…pero ninguno del 8 ¿se habían agotado? posiblemente ¿casualidad? esas cosas no suceden.

Os podéis estar perdiendo algo muy grande. Bebed mucho líquido y salid a la librería.

¡Ah, sí, el episodio! Pues empieza con una confederación galáctica de lo más variado, el entendido muy versado podrá encontrar algún homenaje sutil (clicar la imagen para agrandarla; y sí, escribieron mal el apellido).


encabezada por unos bichos dentones (la sonrisa la exigía el guión)

Jamás habréis visto a Lobezno con los ojos tan hundidos, eso es carácter…

Los alienígenas tienen el arma definitiva y empieza la diversión. A lo mejor os habréis reído más con otros guiones de Claremont, pero en éste era su intención.

Nuestro héroes salen de fiesta y ROB! se permite el único guiño a la coherencia de todo el episodio.

Lo habéis visto ¿verdad? Los dedos de Longshot, que sólo hay cuatro. Mec. Fallo. Es que Longshot tiene cuatro dedos. Son las cartucheras que lleva, vistas por detrás y por delante, esa espiral imposible que le hace, posible homenaje a su amiga/enemiga del mojoverso.

Total, que empieza la Invasión…


Y empieza el desmadre (insertar risas y jolgorio ¡Claremont desatado! ¡preparad los pañuelos!)



Coloso se pelea con los invasores a brazo partido, literalmente.


En este festival del humor, un personaje muy querido por aquí (como que el pasado martes le felicitamos el santo) aparece con un look algo más actual.



Y Lobezno hace de duro, duro, como sólo él sabe hacer porque es el mejor en lo que hace aunque lo que haga no sea agradable (como hundir mucho los ojos).

Y hay más, mucho más, por supuesto, por algo es el mejor episodio jamás publicado de la Patrulla, pero por sólo 3.90 corred (por la sombra) a comprarlo.

¡¡LARGA VIDA AL ROB! !! (mmm. No, no suena igual…)

11 comentarios en «Imposible más por menos»

  1. «Pues estoy intentando recordar qué complemento llevaba la Patrulla por entonces ¿ya estaban los Power Pack?»

    Revisando el número de Forum (si, Planeta editó Marvel en este continuo espacio-tiempo, ¡de verdad!) he podido comprobar que el complemento fue la pelea de Halcón, Nómada, Hombre-D, y el Capi contra Hambre en los campos de maiz del medio oeste americano.

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