Segundo día del salón del cómic de Barcelona 2006

Hoy es el segundo día del salón del cómic de Barcelona. Ya se han dejado ver algunos autores, ha habido alguna que otra presentación de novedades, se ha podido charlar con gente conocida, etc., etc., vamos, todas esas cosas que se hacen en los salones. Como se que os gustan las crónicas personales en las que vas contado lo que te va ocurriendo a lo largo de este tipo de días tan especiales, allá va mi crónica del viernes 9, segundo día del salón del cómic.

Me ha costado bastante levantarme hoy, ayer fue un día muy largo y agotador con viajes para un lado y para otro. Así que me he quedado dormido y me han tenido que dar un segundo aviso. He reunido todas las fuerzas posibles y me he arrastrado como he podido hasta el baño. Yo es que antes de darme una ducha no soy persona. Quince minutos después ya estaba un poco más despierto y me he arrastrado hasta el salón. La tele estaba encendida, pero sólo había noticias o Lunnis así que no había mucho que ver. Me he vestido en cinco minutos, he cogido un tebeo para el camino, el último Spiderman de Panini y me he ido al tren.


Por suerte el tren no ha tardado mucho en llegar y había bastante sitio libre, así que he podido leer mi tebeo tranquilo.
Mientras lo ojeo me viene a la mente el último descuido de Panini en los Nuevos Vengadores, en el que el señor Clemente promete un complemento que se ha olvidado de meter y me rió un rato por lo bajini. A partir de ahí empiezo a divagar y se me ocurren varios temas para mi otro blog, por que hay tantos fallos en los salones, como la gente está más atenta al continente que al contenido, ese tipo de cosas… El trayecto es muy corto y sólo me da tiempo a leer la primera historia, no ha estado mal, es un tebeo de los Vengadores y no de Spiderman, pero no ha estado mal.

Al salir de la estación me dan uno de esos periódicos gratuitos. Miro la portada y veo que hoy empieza el mundial de fútbol. No me atraen mucho los partidos que se juegan hoy, y las inauguraciones de los mundiales suelen ser penosas. Quizá si en ese momento me encuentre delante del televisor los mire, pero bueno, si me los pierdo no pasa nada. Hago planes mentales para el próximo miércoles a ver como logramos escapar del trabajo para poder ver el partido tranquilos. Se hará lo que se pueda, aunque total, esto es ilusionarse para nada, en cuartos nos toca Brasil y… lo de siempre. Veo que hoy también juega la semifinal de Roland Garros Nadal, ¿ a qué hora será eso ? La primera semifinal es la 1ª, y la de Nadal será cuando acabe. Puff, me da pereza porque Nadal es capaz de tirarse cinco horas en la pista y total, seguro que funde al Ljubicic este, no tengo duda. Luego a por Federer, que debe estar ya hasta los mismísimos de perder con Nadal, jejejeje. Lo que pasa es que la final es el domingo y está la Formula 1, pero como la carrera es en Inglaterra es una hora antes, a ver si es posible ver las dos cosas a la vez.

Bueno, ya he llegado, ya estoy aquí, me espera un día que espero no sea demasiado largo. Enciendo el ordenador y tras el correspondiente tiempo de carga miro mi correo a ver si ha llegado algo nuevo. En efecto, nuevos documentos que necesitan ser revisados, vaya y yo que no tenía hoy muchas ganas de trabajar. Tengo acumulados muchos blogs y demás para leer, pero los miro sólo por encima, no me apetece hoy tanta historia. Veo que el post de Calduch es tan rematadamente bueno que lo voy a dejar ahí un buen rato, hasta las dos no subiré éste. Aprovecho para publicar mi otro post que ya tenía escrito de antes de ayer y me lío a trabajar. Nada reseñable (vamos, que estoy currando) hasta la hora del desayuno.

Luego nos hemos bajado al bareto aquí más cercano donde nos hemos tomado nuestro pincho de tortilla de todos los viernes. Hemos hablado de nuestras cosas del trabajo, del mundial, de que vaya grupo le ha tocado a Alemania y de a donde vamos a ir el miércoles a ver a España. Las cosas de siempre vamos.

Y bueno eso ha sido más o menos ha sido la mañana del día de hoy, segundo día del salón. Por la tarde a lo mejor me paso un poco por la tienda para ver si ha llegado lo de Norma o no (¿ ha llegado Valerian ? Ah, que sólo lo venden en el salón, claro). Para mi familia decir que mañana hacemos quedada salonera (en el salón de mi casa) y que ya os llamaré para ver si tenéis que traer el vino y demás.

Así ha sido y así se la hemos contado.