La historia más awesome jamás contada

¿Conocéis a John?

Deberíais. Seguidle con atención, pues según declaró en su weblog está ideando una película basada en la caída y auge de ROB! durante la era Image:

I’ve started working on Loyalty, Inc., an idea for a film that I’ve been kicking around for ten plus years, a comedy based loosely (not so loosely?) on the rise and fall of Rob Liefeld and the start of Image Comics. I don’t want to go the Kevin Smith route and overload the script with comic references; instead, I’d like to tell a story of how one person’s naivete lands him in hot water. For a while I was going to use Shakespeare’s Julius Caesar as a reference, but I’ve since moved away from that idea.

Lo del título y usar a Shakespeare como referencia es perdonable, pues la cosa no ha pasado aún de ser una idea y seguro que habrá bastantes cambios y a mejor. El tema es, como todo lo que rodea a ROB!, interesante. De hecho, podría ser el capítulo final de ese ensayo que el adláter Lorenzo Díaz ha anunciado alguna vez que tiene casipensado mediohacer sobre el boom de los comic-book de los 90 (y que no será publicado por esa editorial que estáisp ensando). Por nuestra parte, haciendo una vez más periodismo de investigación especulativa, acudimos a la papelera de la filmoteca de Lucien para ofreceros jugosos extractos de este filme, finalmente inspirado en…bueno, ya lo veréis:

1997. A la cena en el Starbucks de Fullerton acudieron los doce discípulos de ROB!: Marat Mychaels, Dan Fraga, Danni Miki, Norm Rapmund, Jonathan Sibal, Mark Pajarillo, Eric Stephenson, Chap Yaep, Jeff Matsuda, John Stinsman, Roger Cruz y Marlo Alquiza. Cuando llegaron ROB! ya estaba en la mesa, y el foco situado tras él hacía un curioso efecto sobre su gorra echada hacia atrás, como un aura. Las camareras de local eran espectaculares (no en vano habían servido para inspirar a ROB! algunos de sus personajas), y ninguno de los asistentes quería perdérselas, de manera que se pusieron todos en el mismo lado de la mesa. De esa guisa comieron, bebieron, y pintarrajearon en el mantel de papel que les pusieron. La política del local era servir en manteles de tela, pero los discípulos de ROB! se sentían más creativos cuanto más avanzaba la cena, la conversación, e iban cayendo las botellas de buen vino californiano, de forma que tenían por costumbre llevarse los retazos de mantel particularmente inspirados. Cuentan las crónicas que algunas de las historietas más aplaudidas del estudio fueron fotolitadas directamente de esos manteles, y que algunos artísticos brillos de los dibujos proceden en realidad de rastros de la ensalada.

Esa noche ROB! estaba ocurrente. Sus discípulos le escuchaban y aprendían de él. Era amado y admirado, pues conocida era su capacidad de obrar milagros, como generar millones de dólares trazando líneas a lápiz sobre un papel (no necesariamente con la mano), o imprimir cientos de miles de ejemplares de un comic destinado al mercado de la especulación. El vino le achispó, y como el postre tardaba en llegar contó a sus discípulos un curioso ritual que le traía suerte, consistente en masticar bolitas de papel en las que había hecho un boceto de Badrock.

Tomad y comed todos de él» » ofrecía, y todos ellos tomaron, con la excepción de Dan Fraga, que se esperó a los profiteroles.

Tras el café y los copazos, Marat Mychaels preguntó: «¿Por qué nos has mandado llamar, Maestro? No es tu costumbre invitarnos a estas celebraciones, y menos cerca de una fecha de entrega«

«Siempre habrá una fecha de entrega más adelante, si no llegas a una tendrás otra» contestó ROB!, y todos se admiraron de su sapiencia y la aplaudieron. El café irlandés bien cargado es lo que tiene «Pero os he mandado llamar para advertiros de los tiempos duros que están por venir. Hemos compartido muchas vivencias, pero todo esto terminará pronto, el estudio que ocupamos será realquilado, y vosotros os dispersaréis por otras editoriales predicando mi arte. Es así como debe ser.«

Los discípulos enmudecieron, pues dos neumáticas camareras traían las copas de helado. Siguió un incómodo silencio, únicamente roto por el clinclín de las cucharillas en las copas que se iban vaciando, y algún que otro eructillo de Rapmund. Desabrochándose disimuladamente un agujero del cinturón, Mark Pajarillo preguntó «¿Y eso por qué, Maestro? Estamos bien aprendiendo contigo, y creemos que nuestro trabajo es apreciado por el fandom. Vendemos mucho trabajando poco, y nos reímos un montón ¿qué aciago evento viene a turbar nuestra tranquilidad?«

«Temo que hemos provocado la ira de los marvelitas» » contestó ROB!

Los discípulos que no habían terminado sus helados se atragantaron, y al resto le entró el humo de sus habanos por el caño que no toca. Provocar a los marvelitas eran palabras mayores.

Chap Yaep, que, todo hay que decirlo, era bastante puñetero, inquirió «¿Cómo pueden estar los marvelitas enojados? ¿acaso no hemos reflotado sus negocios tocando a sus héroes con nuestros sagrados rotrings? ¿acaso resplandeció alguna vez más su Capitán América antes de que lo ungieras con la tinta de tu pluma? ¿acaso no hemos reinterpretado sus Vengadores de forma tal que pasarán como mínimo diez años hasta que nadie pueda igualar su genialidad? ¿Acaso…«

«¿Acaso no hemos dejado el proyecto con los marvelitas a mitad de contrato?«, le interrumpió Stephenson, que como era entintador sabía bastante de lo que se cocía en el estudio. Los artistas a lápiz, como siempre dejaban el honor de dibujar algunas páginas a otros, nunca tenían muy claro en qué se estaba trabajando. El anuncio les vino a muchos de sorpresa. Marat Mychaels se tragó el puro.

«¿Romper un contrato con los marvelitas?» » Yaep había enrojecido » «algo así es ciertamente arriesgado. Creenos, Maestro, que si en algo te podemos ayudar en la distancia cuando te lleguen las dificultades…«

ROB! se levantó e hizo a una camarera el gesto universal de pedir la cuenta. Cuentan maravillados los testigos que en ese momento su dedo se iluminó y durante una fracción de segundo quedó suspendido en el aire un boceto de Shaft. A Matsuda, que había cargado el ponche y los cigarritos, le entró la risa tonta por lo bajo, aunque no llegó a interrumpir la explicación de ROB!:

«El pacto con los marvelitas debía acabar, pues mi labor estaba terminada, y su situación de bancarrota sólo podía traernos problemas. Lógico es que se enojen. Pero en el futuro habrá evangelios apócrifos que contarán que fueron los marvelitas los que me expulsaron, y eso les servirá de momentáneo regocijo. No se lo tengáis en cuenta, esa gente no sabe lo que hace. Mas entretanto deberemos afrontar su sibilina venganza. No temo un ataque directo por su parte, pues en el fondo de sus corazones no anida el verdadero valor, pero debemos tener todos la retaguardia bien cubierta. Nuestros más queridos allegados podrían traicionarnos. El traidor podría ser incluso alguno de nosotros, como en las historias de mutantes«

Dan Fraga se fue a mear. Y todavía no había regresado cuando ROB! fue requerido por una llamada telefónica urgente. Y ROB! anunció a sus discípulos que debía acudir sin demora a un pleno general de Image. Todos se miraron con semblante preocupado «Vaya pues» atinó a decir Dan Fraga. Y en eso cantó un gallo. Marchó ROB! del Starbucks seguido por sus discípulos, excepto Fraga que se quedó a entintar una splash de un Bloodstrike, con la mala fortuna que le toco a él pagar la cuenta. Justamente lo que llevaba suelto, treinta monedas de plata. Para colgarse.

En la junta de Image el ambiente era tenso y se mascaba la tragedia. Los discípulos prefirieron esperar fuera del edificio, donde había mejor cobertura, y aprovecharon para llamar a sus conocidos editores. La trampa de los marvelitas estaba rindiendo sus frutos. Acusaban a ROB! de desviar fondos de Image para los proyectos de sus Extreme Studios «Sólo pensáis en las ganancias» fue siempre el argumento de ROB! «es sólo dinero, y con él hago buenas obras ¿dónde estarían mis discípulos si no trabajaran conmigo? ¿qué será de ellos allá afuera? ¿acaso está el mundo preparado? ¿es eso lo que queréis?«. Jamás dudo de la gestión de las finanzas de su estudio, que llevaba su propia hermana, y tan dotada estaba ella para los números como él mismo para el arte. Finalmente ROB! salió de la sala para que los seis asistentes votaran si podía permanecer en Image o salir de la editorial. Estaba tranquilo, pues preveía un empate a tres, lo que técnicamente dejaría las cosas como estaban. Estaba seguro que que MacFarlane votaría en su contra, lo del dinero era algo que miraba mucho. Y Jim Lee y Portacio siempre le miraron raro. Pero podía confíar en los demás. Un gallo cantó en la lejanía. No fueron seis votos sino cinco, pues en el instante crucial Marc Silvestri salió a lavarse las manos.

ROB!, siempre magnánimo, sabía bien que el que Image le echase podía terminar jugando en contra de ellos en el futuro, de forma que prefirió dimitir antes. Se dirigió a su estudio, redactó una carta manuscrita e hizo seis copias con la fotocopiadora que había al lado de su mesa de dibujo. Cuentan las crónicas que en ese momento la máquina se quedó sin tóner, y que cuando ROB! fue a cambiarlo se armó un taco y le fue todo el polvillo de tinta a la cara. Se limpió en una toalla de papel en la que quedó reflejada su efigie, la cual puede verse de vez en cuando subastándose por eBay.

Habiendo perdido el último tranvía y sin taxis disponibles, ROB! marchó para casa subiendo una colina. Para colmo en la primera esquina se encontró con Roger Cruz roncando en el suelo, y como vivían cerca cargó con él todo el camino.

Pero nada conseguiría acabar con el empeño y optimismo de nuestro héroe. Cuando llegó a la cima de la colina y vio el mundo ante él allá abajó, se armó con la mejor de sus sonrisas y se dijo «Mira siempre el lado brillante de la vida«, y bajó la colina silbando.

Cuando Jimmy Jay llegó días después al despacho de ROB!, encontró nuevos bocetos, y un logo que decía «Awesome«.

Y a los diez años, Onslaught resucitó.

Ya tenéis ganas de verlo en vuestras pantallas ¿eh? Tranquilidad, que las fechas con ROB! siempre son un poquito laxas. Y si mientras queréis leer algo, podéis consultar la obra original, que tiene sexo, violencia y MOLA. O leer algo de ROB!, que siempre está bien, y en estos días de mortificación es incluso más adecuado.

Ale, y después de esto mirad el calendario y el santoral. El Jueves que viene, uno de esos que relucen más que el Sol ¿qué santo cae? ¿coincidencia? ¡Ja!

Y próximamente, Rob Story, el musical.
(próximamente…esperad sentados, que todavía tenemos que embutir a Quesada y Palmiotti en una talla 38)

I like to be in the Marvel Knights.
Okay by me in the Marvel Knights…

(oh, espera, esa era West Side Story, bueno, romper un poco la continuidad nunca viene mal, ahora está de moda…)

18 comentarios en «La historia más awesome jamás contada»

  1. Y es por ello que los Creyentes Católicos, Apostólicos y ROBanos este viernes ayunamos y solo consumimos comics sin mutantes.
    En el Evangelio Apócrifo de Jim Lee se cuenta que en su cena lo que dijo fue «tomad y comedmela todos…» Pero eso es cosa de protestantes.

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