JAUS

– Me cagüen los mengues… ¿Ya me estáis molestando? Y aún voy por mi frasco de analgésicos de las 09:30…
– Podrías dejar las drogas por un momento.
– ¿Y enfrentarme al guión de cada semana sereno? Cuddy, estamos en ese momento en que me tienes que convencer de que el caso es lo suficientemente raro o difícil como para que participe. Ahora tú dirás esas palabras que hacen que yo piense «Vaya, es imposible salvarlo» así que no me hagas esperar más.
– El paciente que te está esperando… que está a punto de fallecer… Es el Comic Español.

– Por el amor de ROB!, Cuddy, soy un médico no un milagrero. [N.del E. ¿eso no era otra serie?]
– Si alguien puede descubrir cómo salvarlo eres tú.
– Y, de todas formas, no puedo dejarlo más jodido, ¿no? ¿Qué muestra su gráfico de ventas?
– Nada.
¡¡¡¿Nada?!!!
– Sí, es secreto. No han querido pasárnoslos.
– Genial, así que tenemos a un paciente depresivo, con todo tipo de graves carencias y no tenemos ni ese punto de partida.

– Bien, chicos, aquí tenéis nuestro nuevo caso. ¿Alguna idea de su dolencia y cómo tratarla?
– ¿No hay datos?
– Bueno, ha sido visitado por varios historiógrafos y ha tenido varias prescripciones. Sorprendentemente no está muerto aún.
– En general parece que sufre de una anemia de lectores, quizá también un descenso de interés . Yo recomendaría una inyección de capital.
– Siempre pensando en arreglarlo todo con dinero, eh, Dr. Chase. Me temo que tendréis que esforzaros un poco más, no parece que vayamos a poder inscribirle en ningún grupo que experimente con dinero. De momento tenemos que profundizar más. Chase, pregunta a los libreros, Foreman, los editores, Cameron… te tocan los lectores.
– ¿Los lectores? ¿Por qué?
– Porque no te negarán nada, porque querrán demostrar sus conocimientos y porque, bueno… Podrás demostrar que te contraté por los motivos adecuados. Vamos, vamos, vamos.

Greg, hay algo que no tengo claro…
– ¿Sí?
– Bueno, ¿realmente crees que puede ser algún tipo de cáncer? Que hay algo que lleva comiéndose a la industria por dentro desde hace años?
– No. Quizá se haya agravado la cosa por un Melanoma Americano o por un Cáncer de Distribución pero el problema fundamental debe estar en otro lado.
– Entonces… ¿Para qué me has hecho venir?
– Ya sabes, Wilson, es importante aquí que charle un rato contigo, así parezco más humano, tú demuestras que estás casado pero buscando y rellenamos un trozo de historia sin tener que seguir siendo Groucho Holmes con estetoscopio. ¿Qué? ¿Está buena esa Jessica Drew de Cho o qué?
– No está mal, no está mal.
– ¿Qué no está mal? Claro, como tú saliste con mujeres que podrían haber sido dibujadas por Quitely.
– ¡¡¡Sólo fue una vez!!! ¡¡¡Iba muy borracho!!!
– Ja ja ja
– Jo jo jo
Bueno, ya podemos volver al trabajo.

Doctor House…
Cameron… te tengo dicho que no me molestes mientras juego con mi consola…
– ¿Es uno de esos adorables Nintendogs?
– ¿Nintendogs? ¡¡¡Por el amor de ROB!!!! ¡¡¡¿ES QUE CREES QUE SOY UNA TÍA?!!! ¡¡¡ES EL METROID!!! Deja los videojuegos y dime qué te han contado los lectores.
– Nadie parece entenderlo, todos afirman comprar varios trabajos de autores españoles y respaldar el producto nacional.
– Ya veo… no hiciste las preguntas correctas.
– ¿Que no hice…?
– ¡¡¡Por supuesto!!! La regla básica es: Todo el mundo miente. Autores españoles, seguro que hablan de Pacheco, de Barrionuevo, de Larroca… eso de que respaldan el producto nacional. ¡¡¡No lo tienen que respaldar, lo tienen que COMPRAR!!!
– Pero, pero..
– Sí, la culpa es mía por enviar a una mujer a una librería especializada.
– Creía que lo suyo era la misantropía, House, no la misoginia.
– Ah, el doctor Foreman en persona, ¿qué me puedes contar de los editores?
– Todos están de acuerdo en…
– ¿Todos los editores de acuerdo en algo? Al final sí vas a ser un médico mágico, Foreman.
– Además de ser el único médico americano de aquí… Todos los editores están de acuerdo en que hay que apostar más por el producto nacional y tienen grandes planes, l
íneas exclusivas, lanzamientos y publicidad…

– ¿Veis? Esto demuestra lo que decía antes de que todo el mundo miente.
– Pero, Doctor House, puede que estén hablando de corazón pero luego…
Cameron, Cameron, Cameron… ¿Qué voy a hacer contigo? Si realmente quisieran apostar por autores españoles lo harían, publicitarían las líneas, meterían complementos, todo eso que a las pequeñas editoriales no les sirve de nada, ya sabes. A ver, Chase, ¿Qué has sacado tú en claro de los libreros?
– Que no saben la diferencia entre la edición Especial y la Normal.
– Son un par de rayas de color, ¿es que no se fija nadie en su trabajo hoy día? Vamos, menos chistes y más trabajo. Quedan cinco minutos antes de que el paciente parezca entrar en una espiral que le pone al borde de la muerte, como todas las semanas. Además, está a punto de empezar Hospital General.
– Bueno… ellos dicen que traen casi todos los cómics que pueden de autores españoles. Siempre que no coincida con un Saló, o que no tengan que recortar gastos para traer colecciones limitadas de americano, o algo de merchandising, o…
– A-ha, es una de sus prioridades entre las 300 primeras, ya veo. ¿Sugerencias?
– Podríamos preguntar a los autores…
– Si quisiera escuchar lloriqueos me dedicaría a preguntar por las ventas de tebeos gafapastas. No, todo el mundo miente y los autores, además, están demasiado ocupados mintiendo sobre sí mismos y su obra.
– Tal vez en una reunión…
– No, las reuniones de expertos tienen lugar en los salones y son todas iguale: Largas, tediosas, ineficaces. Si yo certificara las muertes tan alegremente como ellos me habrían retirado ya la licencia. Suponiendo que no hubieran descubierto primero el número de botes de tranquilizantes que me termino al día.
– Doctor, hay que hacer algo. Sufre mucho.
– ¿Te crees que yo no sé lo que es sufrir?
– Bueno, lo de la pierna, sí…
– No, no, lo de la pierna es un truco sencillo para que me compadezcan y, de paso, explicar fácilmente por qué soy un borde amargado. Me refiero a Stuart Little. Yo estuve allí, jamás perdonaré a esa molestia peluda.
– ¿Al ratoncito?
– Pensaba en Geena Davis, pero también.
– También estuvo en Spiceworld, La Víbora Negra y en…
¡¡¡Yo no soy el paciente!!! Vamos, en un momento entrará ese personaje desdibujado a decir que hay un problema… oh, cómo desearía que hubiera presupuesto para tener una enfermera entre los secundarios… hasta en Scrubs tienen varias. Y a Heather Grahamm también…
– Si has dejado de autocompadecerte, Dr. House, tu paciente está muy grave.
– Sí, al borde de la muerte, ya lo sé, Cuddy. Vamos para allá.

– Bueno, pues aquí estamos todos reunidos a su alrededor.
– Sí, tal y como estipula nuestro contrato.
– ¿Crees que lo salvaremos?
– De momento hemos probado a inyectarle pequeñaseditoriales y a reforzar su número de parodias de asuntos populares. Si no funciona habrá que probar una transfusión de géneros populares y cruzar los dedos.
– No sé si la transfusión servirá…
Wilson, eres un oncólogo y piensas como tal. ¿Quién va a poder resistirse a algo popular como… vampiros y ninjas?
– Entonces… este es un episodio en dos partes que termina con nosotros mirando al paciente mientras se funde a negro la imagen.
– Exacto.
– ¿Y cuándo sabremos cómo termina esta hitstoria?
– Probablemente nunca, esta es una de esas historias que termina con un ingreso en el Ala de Enfermedades Crónicas y no en una fiesta sorpresa o una bolsa negra de plástico

– Mierda, me he quedado sin pastillas otra vez.

9 comentarios en «JAUS»

  1. Joder, esto me recuerda a cuando escribía The Freakers, con cada personaje hablando en un color diferente…

    Por cierto, la imagen no se ve.

    Ah, y menuda mala leche te gastas, nene… :OP

  2. No me extraña que para doc suponga un caso interesante. Le fascinan los chiflados, y el panorama editorial del comic español parece una mezcla de mentiroso compulsivo, Jekyll/Hyde, y esquizofrenia paranoide con episodios de autolesiones.

  3. La descubri huyendo de Lina Morgan.

    El primer dia la serie me hizo gracia, el segundo, cuando cai en que solo habia un comentario sarcastico cada 10 minutos, me acorde de lo que me aburren las series sobre hospitales.

  4. «Creía que lo suyo era la misantropía, House, no la misoginia.»

    Lo ha clavado tanto que en el episodio de hoy han repetido esta frase casi calcada.

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