(Emo)Crónica del Expocómic 2005

Salón ¿Existe en esta vida una palabra más especial para un fan? Yo no lo creo. Salón es un sustantivo mágico que evoca un lugar mítico donde todos los fans se juntan y celebran aquello que les une; es la excusa perfecta para gastar más de la cuenta en nuestra afición ( nunca es culpa nuestra, es culpa de las editoriales que sacan un auténtico tsunami de novedades ¿que podemos hacer nosotros sino tirar de ahorros y tarjeta?¡¡¡Somos las víctimas inocentes!!!). Salón, un evento que marca un antes y un después en la vida del fan, un rito de madurez en el que el inocente jovenzuelo que sueña con el día en el que podrá visitar alguno de esos eventos míticos se convierte en un maduro fan que se pregunta «¿Qué demonios hago yo aquí?»

Sí señores y señoras, el pasado fin de semana acudí al primer salón de mi vida, el Expocómic 2005, y descubrí la verdad el salón es Dadá, no tiene sentido ninguno, Planeta y Panini, que no montaron stand, lo saben, los otakus lo saben y se rien de ello con sus cosplays y sus karaokes ( porque no me direis que eso iba en serio ¿verdad?) y hasta Purita Campos parecía tener un brillo en los ojos que denotaba la verdad, el salón no existe y en realidad the SGAE has you.

¿Que cómo llegué a esta conclusión? Pues la verdad es que debí darme cuenta en cuanto leí el cómic de Javivi y Tafallé en el programa oficial, pero la pista definitiva llegó cuando descubrí lo fácil que era colarse en aquel recinto, porque una cosa es que la primera vez el señor voluntario estuviera ocupado sellando con dedicación ejemplar el reverso de la mano a una jovencita y otra que bastara con entrar con decisión en grupo por la salida para que nadie te dijera nada. Si a la propia organización le daba igual quien se colara ( total si hubiera terroristas siempre prefirirían atacar el pabellón ese de la Casa de Campo donde se celebran los juicios) sería por algo y pronto lo descubrí. El salón es una cosa que consiste en comprar, moverse, pararse, volverse a mover, volverse a parar, sentarse y además en ese orden ( aunque hay una opción extra para los amantes de las emociones fuertes que es hacer cola o aguantar todo el concurso de karaoke al lado de un altavoz). Vamos que si no es por los chicos de esta nuestra desorganización me hubiera vuelto a casa a los cinco minutos de llegar ( que es más o menos lo que se tarda en ver el Salón, e incluyo en ese tiempo una visita a los baños), porque de lo que se trata el Salón es de conocer gente pero en vez de hacerlo en un bar y tomarte algo lo haces en un sitio donde te cobran cinco euros y te regalan un tebeo de Zinco extrañamente inmaculado que nadie sabe de donde ha salido ( ¿pasará en el futuro lo mismo con los cómics DC de Norma? Lo digo porque si empiezan a regalar tomos de Flash igual la organización se gastaría menos en acreditaciones).

Pero el salón sirve para algo más, no lo voy a negar, sirve para hacer turismo, tomarte unas vacaciones de tu blog, no es mi caso que yo he tenido una rotura de ligamento cruzado informática ( conexión a red + tarjeta de video) de la que sólo me he recuperado a medias, y encima llenar los posts de dos o tres días con tus fotos, compras y crónica del evento. Y eso voy hacer hoy ( ¡Oh sí! El tocho este no era más que el prólogo), mi particular crónica del Expocómic, pero como hoy es miércoles, todo el mundo ha hecho lo mismo ya y hay que diferenciar el producto tiraré mano de la moda de lo emocional, moda emo para los amigos, intentando transcribir el carrusel de emociones que sentí durante mi viaje a la capital de España. Para ello, plagiando a Tarantino ( que a fin de cuentas casi seguro que también se lo ha copiado a alguien) me he preguntado a mi mismo: «Bien, Isaac ya has ido al Expocómic, ahora dime, ¿que cosas sientes más con i?» Pues por orden de aparición fueron las siguientes:

Insomnio:
Podeis echarle la culpa a la emoción, al síndrome de abstinencia de Internet ( diez dias y contando), o al hecho de que en el trabajo hubiera una urgencia y no pudiera acostarme hasta las dos de la madrugada cuando yo partía hacia Madrid a las 5:40 A.M. Pero el caso es que la noche antes de mi viaje al Expofriki dormí poco. Podría haber dormido durante el viaje pero el conductor del vehículo tenía la extraña afición de zapear con la radio entre la SER y la COPE, y entremedias dejaba sonar un disco de grandes éxitos de Los Sultanes, por lo que pensé que dormirme bajo aquella influencia podía ser bastante fatal para mi subconsciente, afortunadamente un rápido vistazo a los dibujos y la modelo del stand de Carlos Díez y pude descartar que la letra de «Señor cura no tengo cura» hubiera provocado ningún daño grave en mi sistema operativo básico.

Incomodidad: Me hice trescientos kilómetros desde mi casa y las primeras personas que me encontré al entrar al recinto fueron los dueños de Imágenes, mi librería habitual en Valencia, los mismos que iban a dejar de ingresar los algo más de cien euros que servidor iba a gastarse en el Salón. Afortunadamente tampoco hemos entablado nunca una conversación de más de cinco minutos ( sólo voy una vez al mes porque tengo que hacer cosas en la capital del Turia por lo que siempre voy con prisa), así que tampoco me detuve a saludar ( más tarde Sark me explicó que esquivar gente también forma parte de la diversión de ir a los Salones).

Incomprensión: Llegué demasiado pronto al Salón y no había ningún adláter en la zona, así que intenté recuperar horas de sueño en la sala de proyecciones, donde se exhibía un anime sobre unos jovenzuelos que intentaban decorar un bar con estética nazi, todavía no entiendo como el manga puede tener tan mala fama entre los no iniciados, me fue imposible dormir por las risas de alguno de los miembros del público, yo no entendía nada pero como soy fan de DC en el fondo ya estoy acostumbrado a ser diferente a los demás.

Ilusión: Por conocer en persona a los adláteres, y la cosa no me decepcionó, Pedro no muerde y encima es fan de Gaiman, Eme A es como en internet ( no, negro no) parco en palabras, y a Sark no lo vamos a descubrir ahora. Los chicos del blog, y alguna simpatizante que había por allí, también aportaron su punto de vista sobre mí y fueron diciendo a todo el que se cruzaban que como Alejo I impongo mucho pero que como Isaac Hernández no soy para tanto, me compararon con un calcetín y hasta me confudieron con alguien de Norma…Afortunadamente conocí a gente más normal como Charles M. Towsend, Toni Zarajota, Julian M. Clemente, David Hernando ( que debió pensar que soy un tio muy callado), WWFan ( por fin alguien con quien hablar de fútbol en el Salón) que improvisa unos chistes gráficos geniales sin tener un apoyo demasiado estable para el dibujo, y alguno que me dejaré porque ultimamente parezco el protagonista de Memento.

Intriga: Cuando apareció Purita Campos en el escenario me temí estar viviendo un episodio de Se ha escrito un crimen, y no tanto por la edad y condición de escritora de la autora de Esther y su mundo, sino porque todo el mundo en el Salón parece esconder secretos. Hables con quien hables oirás frases como «Un día de estos hablaré de porque se cometió ese error en X-men» o «Dentro de dos o tres meses igual cuento en mi blog lo que ha intentado hacer una gran editorial y que afortunadamente no le ha salido bien». En el Expocómic todo el mundo parece saberlo todo, menos el progra
ma de actos que cambia cada dos por tres, pero nadie puede contarlo en ese momento ( igual porque están muy ocupados o en ese momento están incubando algo o vaya usted a saber). Luego la gente se extraña de las cosas que pasan en tebelogs.

Inocencia: La mía cuando, micro en mano, pregunté a una chica «¿Y tu que haces aquí?» y en vez de una respuesta recibí una mirada asesina. Yo, en mi papel de azafata adláter, quería alejar el micro de un tio pesado con afán de protagonismo que parecía sacado de un casting para presentadores de Cuatroesfera, y resultó que la chica era la ex de uno de los ponentes y estaba para pocas bromas…esto me pasa por no seguir Pasión de Adláteres. Entre eso y lo del tío que hacía Kendo que según todo el mundo me buscaba para preguntarme por unas cosas que había dicho en el blog sobre su novia me voy a labrar fama de polémico. Bueno tampoco pasa nada porque Pedro insiste en que en dreamers impongo más que en persona e igual una cosa compensa la otra…¿Como que eso ya lo he dicho antes? Da igual Pedro también lo repitió hasta la saciedad.

Incredulidad: La de asistir a la presentación de novedades de Planeta, una editorial que parece no considerar el Expocómic lo suficiente como para montar un stand y luego saca al mercado tropecientas novedades con motivo del evento. Además el chico ese joven que mandó la editorial contaba unos chistes muy raros sobre Peré Olivé que se jubilaba y que yo no llegué a pillar. Y a la de Norma, donde Carles Miralles, quizás más consciente de en que consistía el evento, delegó en los asistentes la presentación respondiendo a sus preguntas y soltandonos un duro golpe emocional: no habrá Transformers en tapa dura.

Inspiración: La que tuve el sábado a las ocho de la tarde y en la que decidí usar la mañana del domingo en hacer cosas de turistas como visitar museos, monumentos y otras soserías en lugar de asistir a la toma definitva del Salón por parte de los Otakus, a fin de cuentas tenía la impresión de que aquello no debía ser muy diferente de las fiestas de Moros y Crisitanos, un montón de gente disfrazada haciendo mucho ruido tomando el escenario principal de la fiesta.

Y eso fue todo, me volví a Valencia aquella misma tarde como había venido y gracias al Carrusel Deportivo Los Sultanes no volvieron aparecer hasta que ya estaba prácticamente en casa, llegué con regalitos para la familia, con un buen montón de tebeos ocultos en la maleta ( para evitar explicaciones demasiado largas) y a sabiendas de que todo el mundo decía que el Salón de Barcelona no era muy distinto a lo que acababa de vivir, y que a pesar de todo si las fechas me venían bien volvería a picar para aquel aprovechando que en Barna también tengo alojamiento gratis….y es que si servidor destacara por ser una persona coherente, no tendría en casa tres ediciones distintas de Batman:Año 1.

P.D.: No hay fotos porque en casa no tengo conexión a internet, cuando la recupera me repartiré entre mi blog personal y este y fijo que ya no escribiré cosas tan largas. Así que Calduch puede estar tranquilo que nadie quiere quitarle su record.

P.S.: Si estais pensando que este post no es más que un vil intento de ocultar cuanto antes la foto de la charla de ADLO! Estais equivocados, simplemente es un agrabable efecto secundario.

Publicado por

Isaac Hernández

Periodista y adláter. Sueño con una vida normal pero sé que me cansaría de ella en menos de seis meses

9 comentarios en «(Emo)Crónica del Expocómic 2005»

  1. Oh, tio, ves lo que has hecho? ahora el poco dinero que ibamos a dar al chaval de la salida no podremos darselo.
    Mira que dejar que se colase la gente. Que gente de verdad.

  2. La próxima vez me apúntame a lo de hablar de futbol, la verdad es que somos bien pocos los aficionados a esto entre los comiqueros (recuerdo a Jorge Iván -del Sporting-, Norberto -del Celta-, Rafa Fonteriz -del Valencia- y pocos más).

  3. Pues si que se parecen tu viaje y el mio, si.
    Lo que pasa que a mi la experiencia me ha sido tan intensa que la doy por capitulos ( y además así me dura una semana de post en el blog, jejeje)

  4. Yo soy de los reincidentes que todos los años salgo diciendo ¡Para que he venido!, porque, aparte de comprar las novedades (que en mi tienda habitual me hace un 10 % de descuento durante el salón) no le veo aliciento.

    Lo único destacable la jamona que posaba para las «clases magistrales» (de babeo supongo) y la Vampi que maquillaba a la peña.

    Lo de Planeta y Jaime no coment.

    Lo mejor http://img223.imageshack.us/img223/2811/p10100057qd.jpg

  5. Yo sólo decir que no he ido al salón de Madrid, porque cada año esta peor, así que te recomiendo que vayas al de Barna que es mejor, misma línea comercial pero mejor.
    Podrías decirme que anime es ese donde decoran bares con esvásticas??
    Porqué cuando abro el enlace de la foto del post anterior, mi ordenador produce un bucle y me abre esa foto sin parar??

  6. lord_Pengallan pues tras mucho mirar llegue a adivinar que era una OVA de Lamu en la que los estudiantes vivien una aventura a lo «atrapado en el tiempo» en la que el mismo dia se repite una y otra vez.

    Pero es que la lampara que forma una esvastica con bombillitas es como para salirse de la continuidad temporal.

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