Kaput y Zosky, ¿ por qué no puede ser española ?

Mucha tinta… muchos bits corren por las redes por un fallo de nada de nominar a Kaput & Zosky como mejor obra española en el salón del cómic de Madrid. Pero, ¿ de verdad es un error ? ¿ No queremos que el tebeo español triunfe allende nuestras fronteras ? Venga, abramos nuestros brazos y aceptemos a esta obra como una obra producida en nuestro país. Investiguemos un poco a ver cómo podemos hacer esto.

Lewis Trodheim nace en 1964 en Fontainebleau, Francia. O a lo mejor nació en otro sitio de Francia, porque lo que pone en la página oficial es «Après une enfance sans histoires à Fontainebleau» y claro, yo de francés ni papa, eso sólo sabe Calduch, pero si le pregunto a lo mejor me dice otra cosa y me fastidia todo el post. ¿ Para qué sirve la realidad si te estropea las ideas ?

Sigamos con lo nuestro. El 27 de octubre de 1807 Manuel Godoy y Napoleón firman el tratado de Fontainebleau, por el que se permite el paso de tropas francesas por territorio español para invadir Portugal, que era aliada de Inglaterra, porque Napoleón pretendía invadir Inglaterra y… vale, que os estáis perdiendo. Venga hombre, por favor, que seguro que os sabéis la vida de todos los mutantes y del Superman de Tierra 1, 2 y 3, que un poco de historia no os va a hacer daño, Vale, intentaré acortar un poquito. En 1808 España fue invadida por parte de Francia, en parte gracias a ese tratado (ya que me dejas pasar por el país a lo mejor me quedo un rato). Es decir, unos cuantos españolitos estuvieron en Fontainebleau y como en este país no somos de natural infieles, seguro que dejaron a esas francesitas libertinas totalmente tranquilas en sus camas, seguro. Amen de a saber cuantos soldados de allí estuvieron invadiendo nuestra querida península y cuantos cohabitaron con mujeres. Yo ya lo estoy viendo: tras acabar la guerra un niño huérfano decide descubrir sus verdaderos orígenes y viaja a Francia para descubrir quién fue su padre. Las pesquisas le llevan a Fontainebleau donde conoce a una bella muchachita noruega de la que se que se enamora perdidamente y decide formar una familia. Madre mía, esto me da para cuatro o cinco slices of lifes de esos… hmmm.. Busco dibujante para hacer un tebeo con esta historia, posibilidad de publicar en cualquier editorial del país, menos en Planeta, que tienen vetado a Trodheim.

Pues ahí está la posible conexión con España de uno de los dos autores. Seguro que mucho pensáis que es una tontería, claro, pero os parece más natural que un tipo con apellido noruego sea francés. Ja, y que más.

Vamos con el otro, Eric Cartier. Nos encontramos con un autor que si buscamos en Internet dicen que ha colaborado en ¡ Peter Porker, the Spectacular Spider-Ham ! Bueno, a partir de ese dato tan increíble (¿ un francés colaborando en eso ?) ya es posible inventarse cualquier cosa. Así que allá voy. Nace en 1957 en casernes, Francia «enfance nomade en casernes» según esta web. Evidentemente, lo de Francia debe ser un error, porque a mí lo de casernes me suena mucho, es más, me suena a Carsenas, y buscando por el Google veo que Casernas hay un montón por Barcelona (aparece mucho Sant Andreu). Así que no es de extrañar que los gafapastas franceses nos hayan querido birlar a un autor por la cara y cambiando su lugar de nacimiento para que suene a francés (casernas -> casernes) tengan a un autor más en sus filas. Venga, por dios, es normal que un español dibuje un Peter Porker, pero un francés, donde vamos a parar, eso es imposible. Encima se llama Eric… eso es Enric, descaradísimo.

Bueno, como veréis hay serias dudas sobre la nacionalidad de estos dos autores y su posible ascendencia así que yo me plantaría muy seriamente si nos hallamos ante un tebeo español o no.

Además, quiero deciros una cosa, si en las nominaciones hubieron metido cinco tebeos claramente españoles nadie hubiera dicho ni mu y todos tan contentos. Pero de esta manera todos estamos debatiendo y buscando biografías de los autores y demás. Encima con este post habéis aprendido un poco de historia, que eso nunca está mal. También os puede pasar como a mí, que ese tebeo no haya llegado a vuestra librería y querais comprarlo. Gracias a la nominación me he enterado de su existencia y ahora lo buscaré como un loco por todas las librerías especializadas.

Así que no critiquéis tan a la ligera estas cosas ya que realmente ha sido toda una lección la que nos han dado esas nominaciones. Ojalá todas fueran así.

(No, no vote al blog de adlo, y esto tampoco es un intento de disimular que fui yo el que voto a Kaput y Zosky… que no… os lo juro)

12 comentarios en «Kaput y Zosky, ¿ por qué no puede ser española ?»

  1. Un apunte…
    Yo antes vivia cerca de las casernas de Sant Andreu… Y «casernas» en catalán es «casernes», asi que no andas tan desencaminado, supongo…

    Vaaaaya… Igual hasta era vecino mio…

  2. En realidad, el problema es que Trondheim es vasco. De Bilbao, concretamente. De esos que son tan chulos que nacen donde les sale.

    Por eso su entrada en España vino de la mano de Astiberri: el autobiográfico «Por mis cojones», y sus librillos de 30 páginas con tapa de cartón y lomito de tela, hay que ser vasco para editarlos así…

    ¿y por qué es un problema que sea vasco? pues porque la cuota vasca de premios ya se la lleva Luis Durán, ese que escribe y dibuja como Gaiman. Darles más sentaría un precedente muy peligroso, otras comunidades podrían sentirse agraviadas y haría falta un expocomic con sesenta premios para contentarlas a todas.

    Y si encima Enric Cartier es catalán, aunque haya tratado de esconderlo, razón de más. A saber que pligroso mensaje oculto separatista oculta ese tebeo…

  3. A mí lo que me jode es que los tales «Kaput y Zosky» se parecen muy mucho a unos personajes míos… :-(((((

    Jodíos franchutes!! Luego me saldrán con algún recurso del tiemporrivá para tocarme las narices. :-((((

    Debí registrar mi obra (aunque mediocre, es mía) cuando tuve ocasión…

  4. ¡Pues claro que son españoles!. Un cactus de cascabel con tantos tentáculos solo puede ser un ligón de playa evolucionado, una especie totalmente autóctona de nuestras costas y chiringuitos.
    ¿Y que frances podría conocer tan intensa y profundamente los pensamientos y motivaciones del cerdo como para escribir un comic superheroico sobre él (Obelix no cuenta, su interés se reduce al plano gastronómico)?

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