Novedades Zinco: julio de 1990

Zinco cambia la maquetación de su sección de novedades para acoger sus cada vez más numerosos lanzamientos. Este mes destacan el nº1 de la tercera colección regular de Batman y las series basadas en la Dragonlance. En el lado negativo tenemos la continuación de Halcón y Paloma que ya sin su principal atractivo, el arte de ROB!, no merece colección propia y es publicada en una cabecera-contenedor

El hombre de la máscara de spandex

Me encantaría comenzar este artículo diciendo que me honra comentar la última subida de pan provocada por Javier Zurro, pero desafortunadamente nos enfrentamos a un enemigo mucho más temible: la nota de prensa fusilada de origen indeterminado.

Y es que en efecto, y como se puede leer (esto será importante luego), la HFPA anuncia que los actores enmascarados no podrán optar a la nominación en ninguna de sus categorías. De hecho, la medida parece haber sido motivada exclusivamente por el estreno de El Mandaloriano, cuyo protagonista no se quita el casco hasta los últimos minutos de la temporada.

Teniendo en cuenta que la HFPA tiene literalmente 3 requisitos para que te nominen la peli, me parece excesivo que, por muy poco que te gusten los superhéroes, te tomes la molestia de escribir uno para dejar fuera específicamente a una serie de la que solo hay una temporada. Así que rápidamente voy a consultar ese documento que, cito a El Español, “explica la norma en referencia al impulso que están recibiendo las series basadas en superhéroes o protagonistas enmascarados como el caso de The Mandalorian” pero resulta que me encuentro esto:

¿Cómo que “las actuaciones de voz no se podrán nominar en ninguna categoría”? ¿pero dónde está lo de las máscaras? ¿me estás diciendo que la HFPA no ha escrito una norma en la que pone “debido a la creciente popularidad de las series y películas de superhéroes vamos a banear las máscaras para establecer un cordón sanitario contra ellas”? ¡pero si lo acabo de leer en un montón de medios!

Pues resulta que lo que han escrito es un artículo de Variety en el que alguien (presuntamente) le pregunta específicamente al HFPA si a Pedro Pascal le podrían haber nominado aunque llevara la máscara. Y mucho ojo, porque la respuesta es… que sí, claro.

Y es que, una vez desmentida la premisa inicial de la nota de prensa que se ha difundido en todos los medios en castellano, el resto del artículo hace aguas igualmente. En un momento de incertidumbre para los rodajes y las productoras, la medida parece más orientada a combatir las voces en off, la animación o el CGI (en general, todo lo que puedas hacer desde un distanciamiento social cuya fecha límite todavía no está clara).

No parece que las películas de superhéroes vayan a empezar a ganar ahora Globos de Oro, pero si alguien en la organización realmente ha decidido comenzar una guerra de sabotaje contra las películas de superhéroes para evitar que copen las nominaciones de los Prestigiosos Premios probablemente se habría dado cuenta de que nadie contrata a Chris Evans, Robert Downey Jr. o Elizabeth Olsen para luego ponerles una máscara durante 3 temporadas. Se lo hizo Fox a Oscar Isaac en X-Men: Apocalipsis ¡y mirad lo que ha hecho Disney con Fox!

Aunque a los conspiranoicos hay que reconocerles que esta medida efectivamente consiguió dejar a una heroína de Marvel fuera de las nominaciones a los Globos de Oro (eso sí, en 2013).

El podcast que faltaba

A ROB! hace tiempo que se le quedó pequeño Twitter. Durante un tiempo probó con los directos de Instagram, pero no parecían lo suficientemente perdurables para lo que sus palabras merecían. Ahora ha encontrado la solución

Ya tenemos en línea ROBservations, un podcast al que se puede acceder vía Spotify y en el que ROB! desplegará su sabiduría desde esta misma semana. Así que sí, ya lleváis un capítulo de retraso. ¡A ponerse al día todo el mundo!

Quien Benemérita te Hará Llorar

Amigos, vivimos tiempos complicados. Nuestros derechos, nuestras libertades ¡nuestras misma PATRIA! se ven amenazados por una élite que se aferra a un poder obtenido por un mero capricho matmático. Que a fin de retenerlo es capaz de aliarse con criminales, nada extraño si se considera que algunos de sus más destacados miembros son hijos de terroristas asesinos.

Que presumen de ser una nueva generación que no tiene nada que ver con las viejas castas pero día a día demuestran los mismos tics autoritarios de siempre.

Que pretenden tener conocimientos y habilidades superiores gracias a la excelente educación que dicen haber recibido y cuyos títulos exhiben orgullosos pero todo su tinglado educativo apesta a mafia endogámica.

Que afirman querer salvarnos y luchar por nuestro bien pero sus intervenciones no traen más que destrucción y pobreza.

Compañeros, españoles, sé que la situación parece desesperada. Sobre todo cuando hordas de inconscientes jóvenes les vitorean y les aupan. Ciegos por pura necedad o quizá directamente por antiespañola maldad, a su nefanda malevolencia. Parece que la única e inevitable salida sea un lamentable confilcto civil que ninguno queremos y cuarenta años de paz que no deseamos.

Pero hay un atisbo de luz salvadora. Una rayo de esperanza cuyo color, nada causalmente, es el verde.

Nuestra querida y nunca lo suficientemente ponderada Guardia Civil. Ese benemérito cuerpo y fuerza de seguridad del estado. Esos ángeles guardianes que vuelan en parejas en sempiterna vigilancia siempre dispuestos a darlo TODO POR LA PATRIA.

Si, queridos compatriotas, en estos dias de zozobra y peligro podemos confiar en la Guardia Civil…

…para pararle los pies de una vez por todas a esos malnacidos mutantes.

Liberad el CUT

Como esto del cine empezó como una afición de poca monta, antes de que vinieran Tarantino, David Fincher y Christopher Nolan, hay películas que se han perdido, de las que no queda copia alguna que nos permita volver a verlas. Con el paso del tiempo, y cuando los frikis del cine empezaron a juntar dinero suficiente como para preocuparse por dónde acababan las películas que habían visto en una nostálgica tarde de domingo cuando eran jóvenes, empezó aquello de la conservación cinematográfica. Sin embargo, ya era tarde. Muchas de las películas que habrían de cumplir diez décadas en lo que llevamos del siglo XXI se han perdido de forma irrecuperable.

La historia de este cine perdido es apasionante. Incluye espías soviéticos, a los hermanos Marx, incendios, a Ed Wood, escándalos sexuales, problemas con la justicia e incluso películas en 3D incompletas. Próximamente, habrán de incluir otro capítulo en la trágica historia de la pérdida del patrimonio fílmico universal. Hablamos del metraje perdido que Zack Snyder lleva un par de años asegurando que constaba en su versión de la película Justice League y que, por desgracia, no vamos a ver.

Lo que sí que parece que vamos a ver es a un montón de directores reclamar su porción del pastel a empresas envueltas en una batalla campal por los servicios de streaming y los contenidos exclusivos durante un año en el que se ha tenido que parar la mayor parte de la producción audiovisual durante meses. Así, tenemos a David Ayer asegurando que también tiene un “cut” de su Escuadrón Suicida.

Y Paul Feig dice que él rodó una película de Cazafantasmas de 3 horas y media, algo que por lo visto, alguien necesitaba ver.

Mientras esto ocurre, muchos nos preguntamos, ¿por qué parar aquí? ¿Por qué no se está reivindicando un Miller&Lord Cut de Solo? ¿Un Trank Cut de Fant4stic? ¿Un Raimi Cut de Spiderman 3? ¿O un Wright Cut de Antman? O aún más, ¿por qué Joss Whedon después de pasar por el insufrible trago de acabar Justice League para que ahora Snyder pueda aportar su visión, no reclama que le dejen rodar un Whedon Cut de Vengadores 3? Seguro que tendríamos un montón de incómodas subtramas sexoafectivas entre los personajes que nos hemos perdido.

¿Es porque Disney paga a los críticos? ¿Es porque los Marvel-fans están demasiado cegados por el lavado cerebral de Disney? ¿Es porque desde las absurdas montañas de dinero del Universo Cinematográfico Marvel Kevin Feige no oye los llantos? Nadie lo sabe. Salvo los youtubers españoles que dan noticias exclusivas como que Ben Affleck va a rodar, ahora sí, su película de Batman.

En medio de todo este asunto, solo hay una cosa que me da paz. Algo que me hace sentir que sé cómo debería sentirme al respecto del Snyder Cut.

ÉL lo aprueba.

Instagrameos de confinamiento

Hoy el posteo no va a ser largo, que sé que hoy tenéis otras cosas que hacer, que Pdro ya nos deja salir

El trenecito

No hay nada más divertido que adaptar un cómic de éxito. Salvo, quizá, adaptar un cómic que en realidad no ha tenido tanto éxito. Eh, los segundos se pueden quejar menos.

Imaginad lo que pasa si lo que se adapta es una película de éxito limitado -hizo más en VOD que en salas- basada en un cómic. A ver, ¿adaptar al gusto del público americano una película que era colaboración USA-Corea del Sur adaptando una Bande Dessinée francesa? ¿Qué podría salir mal?

Total, que en 2015 Marty Adelstein decidió poner pasta para comprar la adaptación de 2013 de Le Transperceneige, que los franceses Jacques Lob, Benjamin Legrand y Jean-Marc Rochette sacaron en 1982. ¿Parecido? Ninguno, claro. Bueno, miento, había un tren. Y nieve.

Vale, la película de 2013 tenía a un guionista surcoreano –Bong Joon-ho, que también dirige cosas, un chico joven que está empezando- y al estadounidense Kelly Masterson. Al que, por supuesto, no llamaron. Joon-ho sacó un crédito de productor ejecutivo, Adelstein otro, pusieron a escribir el guión Josh Friedman y supongo que Masterson se llevó este aplauso del público y el juego de nuestro programa.

Para 2016 el canal TNT dijo que adelante, para 2017 el piloto, para 2018 se dijo que adelante con una serie. Un mes más tarde Friedman, a quien quizá conozcáis por The Sarah Connor Chronicles, fue expulsado por dos puntos diferencias creativas punto. Al mes siguiente se reunieron con Graeme Manson -uno de los responsables de Orphan Black– que casi lo primero que hizo fue pelearse con el director del piloto. Algo que quedó claro como quedan claras las cosas ahora, por un tuit:

La decisión en aquel momento parecía sencilla: Había que contratar a más señores. Esta vez le tocó a James Hawes que venía de dirigir unos pocos episodios de Penny Dreadful. Así que ya estaba acostumbrado a adaptaciones laxas y sainetes.

Manson decidió utilizar un total de nada del piloto original que consiguió que la cadena les pidiera una temporada entera. Luego hubo bronca y entonces usó una toma de un efecto especial. La cadena accedió a que se grabara un piloto completamente nuevo, probablemente pensando que en el futuro seguro que habría alguien tan tonto como para pagar el Friedman’s Cut.

Como en 2018 lograron que Netflix pusiera pasta para los derechos internacionales fuera de USA/China y parecía que en 2019 iban a estrenarlo decidieron moverla de canal de la TNT a TBS , ¿que quién lo anunció? Pues el dueño de TNT y TBS, claro. Warner. ¿No os había dicho que era de Warner? Pues creo que os lo podríais haber imaginado ya, sobre todo porque, ya puestos, decidieron darle una segunda temporada porque total, por qué no. Si al final hay bronca internacional por su emisión fuera de USA entre Netflix y HBO Max aún tendré que extender el texto.

Entre las brillantes decisiones tomadas entre medias estuvo mandar un tratamiento a diez guionistas para que hicieran su capítulo cada uno y que luego Manson le diera coherencia. Salió regular y tuvieron que hacer incluso más reescrituras aún.

Por supuesto los franceses autores del cómic original tenían también una opinión, así que aprovecharon para publicar… una precuelas. Porque cada vez estaba más claro que aquello no iba a ser como la película, ni como el cómic, ni como… Bueno, os hacéis a la idea. Con deciros que aprovecharon para cambiar a Legrand por Matz.

¿Por qué precuela? Teniendo en cuenta que ya le habían hecho cambios del cómic a la adaptación como si esto fueran Las tortugas ninja, y que además de los cambios quizá tuvo que ver que con el cachondeo de canales y demás -¿os había contado ya que decidieron volver a mandarlo a TNT? Pues lo hicieron- a los nuevos responsables les tocó convencer a los actores que ya tenían firmado su papel de… bueno…

Sí, que interpretaran diferentes papeles de los del piloto ya rodado, no digamos ya de aquellos que habían leído y accedido a interpretar.

El protagonista, Daveed Diggs -que verá en julio estrenado en Disney + un trabajo rodado hace como un lustro- pasa de ser un drogadicto que se pasea con una caja con ratas a ser un antiguo policía. Todo un Piolín de distancia entre ambos. Una actriz podría haber sido contratada para un papel pero la productora (una de ellas) decidir que hacía falta alguien para un papel similar al de Tilda Swinton, porque todos sabemos que Swinton es una actriz fácil de replicar (y ni siquiera tuvieron a bien poner a otra actriz asiática como Johansson), una chica podía ir de joven trabajadora a mocosa malcriada, un archivista pasar a ser un propietario de nightclub, o eliminar a un cuerpo de policía interno para justificar la trama y, sospecho, poder soltar esta frase:

Ah, sí, ¿no os lo había dicho? Ahora la serie era un policíaco.

Sí, esa es la protagonista. Jennifer Connelly. Por lo visto tenía una visión. Con Hulk funcionó.

Está muy bien porque permite tener a una mujer blanca y a un hombre negro de protagonistas pero no entre los creadores. ¿Y los guionistas? Bien gracias.

Por supuesto podríamos suponer que la idea de montar un policíaco en algo con un set tan limitado y ridículo solo podría recordarnos el genio creador de Agatha Christie, porque aquí parecen tener la misma culpabilidad. No digamos ya las posibilidades de Netflix de invertir en algo que podría ser incluso peor que Altered Carbon. Al fin y al cabo estaría por ver que un policía se uniera a una organización parafascista dirigida por una élite capitalistas y en contra del pueblo más allanado. No parece el tipo de tren en el que pueda haber cacerolas.

Pero qué podemos decir nosotros, si lo más interesante es ver cómo acaba todo esto después de tanta bronca entre bastidores.

Ahora que ha llegado podremos ver si todo este descarrile acaba en un auténtico choque de trenes. Supongo que es el motivo para verlo.

Novedades Zinco: junio de 1990

En un movimiento difícil de entender Ediciones Zinco decidió hacerse la competencia a sí misma y publicar a la vez dos tebeos de los caros dibujados por un artista tan minoritario como Dave McKean. Por otra parte, en un exceso de control editorial decidieron publicar el nº6 original de Animal Man como nº5 español (y en julio el 5 original como 6 español) para intentar coordinar mejor esa serie con Invasión

Novedades Zinco: mayo de 1990

Hace justo treinta años vivíamos en un mundo diferente. Por ejemplo, el Salón del Cómic de Barcelona se celebraba en un lugar físico y no en Youtube, y las editoriales sacaban un número de novedades algo mayor para aprovechar el evento. Hasta cinco novedades vemos en el listado del mes, un número modesto si lo comparamos con la locura que alcanzaron otras editoriales en años venideros, pero que supone un hito para Ediciones Zinco

Tuiteos de un abril confinado

Reciclando materiales digitales se asegura el futuro del planeta por partida doble