Totus Illuminati: Lucimiento Personal

El Iluminador, primer y mayor heroe del Nelsonverso, lo tenía todo para haber alcanzado la fama y gloria de otros personajes contemporaneos. Pero todo TODO ¿eh? Empezando por un completo listado de superpoderes.

El de volar haciendo piruetas molonas.

Incluso de hacerlo dejando una estela de estrellitas para esas ocasiones especiales. Ya que, dado que puede convertirse en energia viviente, puede moverse a la velocidad de la luz.

(cualquiera de estos dias uno de estos guionistas modernos concienciados lo copia pero, por supuesto, asegurándose de convertir al personaje en una mujer negra)

(ojo, que algunos de mis mejores amigos son mujeres e INCLUSO negras ¿eh?)

Andy también poseia la capacidad de soltar frases graciosillas durante las peleas.

Graciosillas y SUPERORIGINALES además.

Y el superpoder más importante de todos en los años 90:

Poder decir tu propio nombre con el diseño de la cabecera del cómic. Que os parecerá fácil pero intentad hacerlo vosotros, listos.

Pero, como bien se dice, la medida de un heroe la dan sus enemigos. Y qué galeria de impresionantes villanos tuvo el Iluminador. Terribles amenazas de incognoscible poder y, sobre todo, apabullantemente innovadoras.

Comenzando por Nighfire.

Que aparte también ser capaz de decir su nombre con fuente de cabecera de portada…

…es un ente capaz de poseer cuerpos manifestándose en una siniestra gargantilla.

(cualquiera de estos dias uno de estos guionistas modernos concienciados lo copia pero, por supuesto, asegurándose de convertir al personaje en una mujer mutante)

(ojo, que algunos de mis mejores amigos son mujeres e INCLUSO mutantes ¿eh?)

El siguiente enemigo a quien se enfrenta es Gunther.

Perdón, queria decir GUNTHAR.

Un diabólico ente mazao que usa gemas cristales de poder para sus diabólicos planes.

Que acorde con su color de gema cristal manifiestan un poder llevan a una dimensión diferente (pero todas diabólicas). Unos cristales, por cierto, antiguos.

Muy antiguos.

Tanto que las primeras menciones que existan de ellos probablemente estén escritas en runas.

Runas DIABÓLICAS, obviamente.

Pero si hay un villano que destaca por derecho propio en la magnífica panoplia de oponentes que despliega El Iluminador es la más terrible némesis de nuestro heroe. Un criminal que rivaliza en presencia con el Doctor Muerte y en prestancia con Lex Luthor.

El Profesor Baldwin.

Aunque con quien sería más adecuado compararle es con el torturado Capitán Nemo, otro personaje situado en la difusa frontera que separa al villano del antiheroe. Porque como aquel sólo es un científico que busca el bienestar de sus congéneres.

En ese estilo que ya comentamos en el anterior post completamente alejado de cualquier intención predicadora. A años luz de estas series modernas donde lo único importante es la ideología que los autores pretenden hacernos tragar con un embudo.

Lejos de ese maniqueismo progre de lo Políticamente Correcto™ que asola los tebeos modernos el Profesor Baldwin es un personaje increiblemente complejo y lleno de sutiles matices.

LO FÁCIL habría sido caracterizarlo como un simplón y genérico «mad doctor» que comete impios y basfemos experimentos. Pero los responsables del Nelsonverso saben que un gran villano es aquel que realmente cree ser un heroe. Y que el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones.

Porque ¿es acaso un crimen querer curar los males y dolencias que aquejan a la humanidad?

¿Es demencia querer mejorarla inyectándole genes de cucaracha y de estrella de mar?

¿Acaso es una locura, os pregunto DEMANDANDO una respuesta completamente sincera por vuestra parte, buscar la perfección de nuestra especie mediante experimentos lógicos y mesurados…

…como implantarle las cabezas de DOS perros (encima de razas diferentes, que es mucho más jodido) a un cuerpo de gorila gigante?

Porque si lo es llevadme al manicomio YA, de verdad os lo digo…

El manga del mal menor

Pues que desde que vi lo de Maison Ikkoku me he viciado a mirotear los bajos de los manga que vienen con sobrecubierta, a ver qué hay. Es una parte oscura y poco apreciada de la labor editorial, pero que igualmente viene con el tebeo que hemos adquirido. En esta ocasión me he parado en Breakdown, de Takao Saito, el de Golgo 13. Cuatro tomos con sus correspondientes sobrecubiertas.

La solapa de la sobrecubierta del primer tomo sirve para ofrecer una rápida semblanza de la obra del interior. En la librería pueden ser quisquillosos y no dejarte leer el manga entero allí mismo, pero al menos abrir la portada y mirar lo que dice un momentito, se supone que te dejarán. Una hábil estrategia para aprovechar esta primera solapa, sobre todo cuando el interior está tan comprimido de historia que no deja apenas páginas al final para artículos y demás.

La estrategia para el segundo es diferente, pues se supone que ya conoces la obra por el primero. Se ofrece un listado de otros mangas de la misma editorial.

Más que una selección, podríamos decir que se trata de un checklist, pues incluye el tomo presente, el #2 de 4, al principio.

Un listado de novedades al estilo de los que estamos acostumbrados a recordar de Ediciones Zinco. Con la salvedad de que Zinco no publicó manga. Así acabó. Todas las demás editoriales que publican superhéroes lo compaginan con manga para que el total les salga rentable. Pero si Zinco hubiera publicado manga, fijo que su listado de novedades hubiera aparecido en las solapas.

Vamos al tercer tomo, en el que por fin, como muchos podríais suponer, interviene el duende de imprenta. Porque si no, a santo de qué voy haciendo fotos ¿no? molaría de todas formas, por hacer la prueba, todo un posteo con sobrecubiertas e interiores de todos los tomos de Inu Yasha, cientos de fotos, para concluir que están todas bien (que no lo están). Aquí lo que sucede es que el listado es exactamente el mismo que el del tomo anterior, incluyendo lo del pasado #2 de 4.

Que ciertamente tampoco es para tanto ni para fustigarse, un detallito sin importancia…a menos que seas un director editorial quisquilloso.

Llamalo director editorial, llamalo superintendente. La cuestión es que en Dolmen se intentan hacer las cosas bien. Y si la sobrecubierta tiene una errata, debe corregirse de alguna manera. Porque si no ¿cómo sabría el comprador del tercer tomo que ese tercer tomo está disponible? algo hay que hacer, pero la sobrecubierta a color ya está impresa, con lo que cuesta, y lo mismo con las páginas, solamente faltaban las cubiertas y encolar.

Pues no se hable más. Ve a la imprenta y diles que le metan solapas a la cubierta también.

Y en la solapa de la cubierta metemos las novedades, esta vez las correctas.

Poco importa que prácticamente nadie vaya a percatarse de que la cubierta bajo la sobrecubierta tenga también solapas, y que el mensaje de las mismas sea diferente. La cuestión es que el error ha sido subsanado y un director editorial podrá dormir tranquilo. Soluciones Vicente, todo puede arreglarse con desplegables, no hurguemos en qué puede haber inspirado el apaño.

Como cierre, la solapa de sobrecubierta del último tomo anuncia al lector que la serie completa ya está disponible. Y como todo está correcto, no harán falta solapas adicionales por debajo.

No podemos dejar de loar el empeño perfeccionista que llevó en aquel tercer tomo a elaborar lo que debe ser posiblemente un formato casi único. Tenemos la rústica con sobrecubierta, y cuando no hay sobrecubiertas también abundan las rústicas con solapas. Pero ¿cuántas rústicas con solapas y sobrecubierta habíais visto hasta ahora? Pues eso. La aguja en el pajar. Y por un buen motivo.

Mmm, aunque creo que de Inu Yasha no llegué en su día a quitar todas las sobrecubiertas…¿me queda carrete en el móvil?

Una edad difícil

Ya, ya lo sé. Estáis muy ocupados leyendo el posteo de ayer. ¿Cómo centrarse en otra cosa? Por suerte uno siempre puede confiar en las cosas sencillas. Es decir… Han estrenado una serie con supes en la tele.

O algo. Porque se trata de una cosa con Superman pero tiene unos poderes limitados (por ejemplo, no logra permanecer afeitado) y con dos hijos.

Lo importante es, por supuesto, ver cómo se han adaptado al presente. No te digo ya lo de lanzar fics. ¿Y qué mejor forma de mostrar esa vivencia en el presente que con la diferencia de edad de los protagonistas?

Frente a la competencia que es capaz de poner a uno de 49 con una pareja de 32 ellos lo llevan de otra forma y así aquí Tyler Hoechlin, el actor que hace de Superman, tiene 33 años

mientras que Bitsie Tulloch, la actriz que hace de Lois, tiene 40.

Todo un avance, acostumbrados como estábamos a lo contrario.

Pero gracias a los guionistas y responsables de reparto de la CW ahora por fin teníamos una pareja en la que ella tenía 7 años más que él y en la que, además, tenían hijos.

Dos, concretamente: Alexander Garfin que interpreta a Jordan y tiene 16 años.

Y Jordan Elsass, que interpreta a Jonathan Samuel, de 19.

¡Y no son los únicos miembros de la familia Kent – Lane que aparecen!

También hay un nuevo General Sam Lane, interpretado por Dylan Walsh, de 57 años.

Así que tenemos una magnífica historia familiar.

Con el abuelo de 57 años y su hija de 40 casada con un tipo de 33 con el que tiene hijos de 19 y 16 años.

Una bonita historia familiar con la que no hay que echar más cuentas.

La novela gráfica se inventó en Bilbao

Ayer El País publicaba un artículo con un titular de esos que gustan en la cueva de ADLO!: “20 años de cómic de autor en España”. Firma Laura Fernández, la persona que hace dos años auguraba el fin de las series televisivas de superhéroes, una previsión que estas semanas es particularmente hilarante recordar. La cosa promete desde el principio, y es que nos cuentan que en 2001 “tres amigos ponían en marcha en Bilbao la editorial que acabó de dar forma a un nuevo formato, el de la novela gráfica”. Desde luego si hay un lugar donde podía inventarse la novela gráfica en 2001 es, sin lugar a dudas, Bilbao. Entre la Wikipedia y un bilbaíno, da gusto ver periodistas como Laura que no eligen la vía fácil. Que un tal Spiegelman en 1986 (o sus predecesores) no te estropee tu texto con la imagen de los tres emprendedores en un garaje de Euskadi emprendiendo la novela gráfica.

Sé lo que muchos lectores se están temiendo. Si no será este otro post sobre el enésimo debate sobre el concepto de novela gráfica. Tranquilos, que no. Aunque el hecho de que según El País sea “un formato que iba a permitir al autor crear sin pensar en nada más que su creación. Ni un número de páginas cerrado, ni un género concreto” podría dar a entender que la persona escribiendo esto no ha visto un fanzine en su vida. Ni ha oído hablar de ellos. Igual no sabe que en España lleva habiendo fanzines de cómics desde los 60. Aunque ahora vamos a hablar de Astiberri, de modo que mejor no entrar a debatir sobre qué es o no es un fanzine. Y es que el artículo en realidad habla “del cómic de autor” en España.

Y aquí la hemos hecho buena, porque si hay un debate más estéril e infructuoso que el de definir qué es una novela gráfica, es definir el cómic de autor. De modo que vamos a guiarnos por las indicaciones de Fernando Tarancón, fundador de Astiberri, cuyas declaraciones recoge El País. Fernando empieza diciendo “La primera vez que se habla de un movimiento de cómic de autor en España es en los años ochenta”. Bueno, segundo párrafo y ya nos han desmontado el titular. Pero matiza que “se trata de un movimiento de reivindicaciones más profesionales que artísticas […] Pararle los pies al modelo Bruguera”. Bueno, si hablamos de pararle los pies al modelo Bruguera, hay una historia sobre un grupo de autores de cómics que intentaron montar su propia editorial mucho antes de que existiera Astiberri con la idea de “crear sin pensar en nada más que su creación”. Hay un cómic bastante bueno sobre el tema. Cabría recomendarlo.

Por supuesto, ROB! nos libre de pretender introducir la idea de que el cómic de autor puede ser de humor, o incluso en formato de tira cómica. No, por favor. Pero estaría bien situar cronológicamente las cosas, sobre todo para que no pensemos que la expresión “novela gráfica” está más cerca de celebrar el siglo y pico que la veintena. Porque por supuesto, esto no es así. El impulsor del concepto en España es Paco Roca. Lo dice el artículo, y si lo ponen en El País, será por algo. Que Paco Roca hable como si la mitad del cómic europeo de los 70 y los 80 no hubiera existido no es nuevo, aunque siempre sorprende leer a alguien decir cosas que podrían dar a entender que Paracuellos (1976) o Peter Pank (1984) se hicieron para el mercado francés.

El propio artículo pasa de puntillas por esa cuestión, gracias a las declaraciones de Cristina Durán. Revistas como El Víbora, Makoki, El Papus, Zona 84, Rambla, pero también las revistas de Toutain, incluyendo Totem o la versión ibérica de Creepy. Todos estos espacios donde diversos artistas, en muchos casos autores completos, creaban historias, personajes o series propias. Si todo esto no cuenta para fechar el comienzo del cómic de autor, definamos entonces qué es “cómic de autor”. Si no entra ni el cómic autobiográfico, de corte social y de denuncia, ni las ficciones psicotrópicas u obras eróticas como las de Azpiri… Si no cuenta el cómic underground, los fanzines ni las cosas de humor…

Se citan como ejemplos de obras de autor el trabajo de Daniel Clowes o Peter Bagge, publicados por La Cúpula en formatos pequeños y económicos en su momento (lo que sirve de subterfugio para no contarlos como novela gráfica). Pero le niega a muchos autores españoles que publicaban en revista su condición de “cómic de autor” de forma sibilina, como si el formato serializado que vale para los angloparlantes no fuese válido para los de aquí. O ya puestos, como si el formato serializado valiese para la novela literaria pero no para la novela gráfica. El País insiste, vía declaraciones, en un supuesto paraíso francobelga de la época mientras ignora un momento floreciente del cómic adulto español durante los 80. Se excluyen las obras fantásticas por estar supeditadas a los géneros del cómic francés mientras se sitúa a Bone como un referente del cómic de autor. El País, en definitiva, no tiene muy claro por dónde llevar las cosas y pivota todo el texto alrededor de un titular que les desmonta el protagonista del artículo en el segundo párrafo.

Alfonso Azpiri - Lambiek Comiclopedia

Está genial no quedarse con una nota de prensa y profundizar en un tema entrevistando a personas relacionadas, pero debería ser como herramienta para orientar el texto, para crear algo, no como nota de color al publirreportaje. Hélöise Guerrier es citada en el texto diciendo “Desde distintos ámbitos se abonó el terreno para que la novela gráfica despegara”. El artículo comienza referenciando un “cambio de ciclo” en la historieta a partir de los 90. Estas cuestiones no se definen, no se aclaran, son expresiones vacías para un lector al que se le presenta el advenimiento de la novela gráfica en España como un suceso extraordinario surgido en una tienda de tebeos de Bilbao, y no como un fenómeno global que tiene más que ver con los webcómics, Internet, Marjane Satrapi, Joe Sacco, Alison Bechdel, Guy Delisle o la segunda generación de autores de Image que con Astiberri.

VIBORA, EL (1979, LA CUPULA) - Tebeosfera

¿Que por qué digo que esto es un publirreportaje? Hombre, porque incluye un fragmento en el que menciona de pasada que La Cúpula (una editorial mucho más importante en la génesis del cómic de autor en España) cumplió 40 años en 2020 y lo hace poniendo un enlace. Pero el artículo al que lleva ese enlace no es exactamente sobre ese aniversario, es sobre una antología vinculada a El Víbora que la editorial publicó el año pasado en su web. En este artículo que apenas menciona de pasada dos obras de la editorial aparece la palabra Astiberri casi 2 veces por párrafo (y se enlaza otro texto, algo mejor, que se escribió en el 15 aniversario del sello de Bilbao).

Pero de todo el artículo, me quedo con mi nota preferida, y es cuando deciden volver a citar a Paco Roca, “los cómics han llegado incluso a los museos”, enlazando una noticia de hace dos años sobre una exposición en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, con Roca de protagonista. No enlazan a una noticia sobre el cierre del Museo ABC de la Historieta porque no lo han cubierto, claro.

Que un artículo falto de rigor, criterio y lleno de lagunas haya sido sonoramente compartido por tantísimo Crítico y Divulgador de Cómic dice mucho sobre el complejo de inferioridad en el que nos encontramos, sobre las ganas que tenemos de que la prensa de verdad le haga un poco de caso al medio para algo que no es hablar de pelis de Marvel. Lo rápido que aceptamos discursos de pioneros que son tan solo marketing de tan mala calidad como el periodismo que les sirve de altavoz. Supongo que de alguna forma tienen que compensar a Astiberri que en los últimos 6 meses Norma Editorial les haya adelantado en esencialidad.

Novedades Zinco: agosto de 1995

La tradicional falta de novedades de agosto (este año son cuatro) obliga a meter para rellenar dos tebeos que verán la luz en septiembre, Superman: Kal y Batman: Antes de la Hora Cero. La pirueta es doble si recordáis que ambos tomos ya fueron anunciados en el listado de julio

Leyendo Leyendas

Volver a los 90 implica recuperar los uniformes más feos que los hermanos Summers han llevado en toda su vida

Volver a los 90 conlleva rescatar del olvido al personaje más poochie que jamás pisó la franquicia-X

Volver a los 90 significa reivindicar la obra de ROB!

Pero, sobre todo, volver a los 90 sería imposible sin los autores que hicieron posible esa Década Prodigiosa por primera vez y sin el apoyo de un cuerpo editorial que cuida el producto hasta el más mínimo detalle

En resumen: que ya está a la venta el nº1 de la nueva serie X-Men Legends. Pedídselo a una de esas librerías que trabajan material americano pero que no mencionaremos porque prefieren patrocinar podcasts antes que weblogs

Totus Illuminati: la luz al principio del túnel

Lo primero que tengo que aclarar es que yo no tengo ningún problema con los personajes musulmanes. ¡Si algunos de mis mejores amigos son personajes musulmanes!

Tengo un problema con que me cambien la raza y la etnia de un personaje y aprovechen para intentar colarme proselitismo religioso. Sé que no soy el único que cada vez está más harto de que intelectuales con agendas culturales se apropien de personajes para usarlos como herramienta indoctrinadora. Por dios, que hasta el logotipo le han cambiado a la nueva «Miss Marvel».

Echo de menos los 90, los viejos, buenos tiempos…

…en que la reconocible estrella de ocho puntas era portada orgullosamente por un joven personaje al que nadie le habia cambiado la raza ni el género. Que protagonizaba una serie cuyos guionistas no pretendian instrumentalizar para enviar mensajes.

Como muchos habreis adivinado, me estoy refiriendo a…

…EL ILUMINADOR…

Corria el año 1993 y el mundillo atravesaba una efervescente exlosión de subsellos editoriales. Milestone en la DC o en la propia Marvel los Heroes Reborn para los que todavía quedaban tres años. Pero lo que distingue a Marvel Nelson es que adelantándose en cinco a la creación de Marvel Knights transcurre en la misma continuidad que el resto de colecciones regulares.

El «Nelson» del nombre se debe Nelson Publishing, una editorial fundada en el Reino Unido a finales del siglo XVIII cuyo éxito de ventas más reciente es El Cielo es Real y que en 1992 propuso a la Marvel publicar una serie de comics tanto originales como adaptados. Y como eran los noventa y no esta actualidad de omnipresente corrección política…

…los tebeos de Marvel Nelson eran simple y puro entretenimiento sin la más mínima intención propagandístcia de ningún tipo.

Pero sin la más mínima MÍNIMA ¿eh?

Acorde con ello las aventuras del Iluminador comienzan de la manera más inocente posible. Andy Prentiss es un chico normal y corriente. Y blanco y heterosexual, que no es que importe por supuesto pero es blanco y heterosexual QUE QUEDE CLARO. Y un dia sus amigos le gastan la clásica broma de mandarle al bosque a cazar gamusinos.

Que oye, entonces era lo más normal del mundo y no pasaba nada. Nos gastábamos bromas para fomentar la camaraderia y nadie hacia un drama de ello. En nombre de la camaraderia qué importancia tienen cuatro dias de ingreso hospQUE NO PASABA NADA, decía. Y además algunos de mis mejores amigos son gamusinos ¿sabeis?

El caso es que en el bosque en plena noche Andy se topa con una extraña y potente luz. Y tiene la increible suerte de hallarse en un tebeo de Marvel Nelson y no un episodio de Expediente-X (que también empezó ese mismo bendito año) por lo que en lugar de tener que pegarse los siguientes tres meses sentándose sobre cojines blanditos…

…adquiere impresionantes superpoderes energéticos. Y sin necesitar seis episodios de microtrama estirada como un chicle para justificarlo.

A pesar de ser un tebeo publicado por La Casa de las Ideas™ sus creadores no dudan en rendir homenaje a los hitos del género superheroico provengan de donde provengan. Y si el primer acto de Superman en el homónimo film de 1978…

…es rescatar en brazos a Lois, su amada, su corazón, el amor de su vida, y despedirse de ella con un simple «soy un amigo» el primero del Iluminador…

…es resctar en brazos a su amigo Andy que está en paños menores y es ESTRICTAMENTE HETEROSEXUAL QUE NO ES QUE IMPORTE PERO LO ES ¿VALE? y despedirse de él con un simple «soy un amigo«…

Los inicios no son fáciles, tampoco los del Iluminador. Pero sus autores tienen claro que lo que el público les pide son aventuras y emociones.

A diferencia de estos juntaletras modernos que usan las series como un púlpito desde el que pretenden que nos traguemos sus interminables sermones página tras interminable página.

Como si los lectores hubieramos pagado el precio de portada para que intenten convertirnos a su ideario.

Y vaya si El Iluminador cumple con lo que promete. Con creces. Acción desenfrenada y salvaje que ya me gustaría ver en estos modernos tiempos de narrativa descomprimida y mensajes políticos en cada viñeta.

Pero que El Iluminador sea una serie que no intente colarte mensajes no quiere decir que rehuya las cuestiones dificiles o que reniegue de, de vez en cuando y con la mayor de las sutilezas, insertar algún sabio consejo.

Como por ejemplo que los jóvenes de hoy en día os pasais todo el rato pegados a las pantallitas en lugar de jugar en la calle como nosotros a vuestra edad. Pero lejos de caer en la tentación de pontificar El Iluminador trata a sus lectores como amigos a los que habla de tú a tú. Como alguien que ha vivido lo que estais viviendo ahora y sabe de qué van las cosas realmente.

Y por eso sabe que si tus amigos guays te ofrecen cerveza…

…no debes aceptarla porque con toda probabilidad habrán puesto drogas en ella.

Más aun, si tus amigos guays te ofrecen drogas...

…no las aceptes porque con toda probabilidad HABRÁN PUESTO DROGAS EN ELLAS.

Así es El Iluminador. Un clásico imperecedero a reivindicar. Imposible definir su grandeza sin recurrir a sus propias palabras promocionales.

UNA BOMBA ATÓMICA CAIDA DEL CIELO

Thor: Love & Marriage

Cuando hay una crisis, uno siempre puede confiar en sólidos pilares que se mantendrán firmes y nos permitirán una lectura coherente de lo que ocurre. Compromisos firmes adquiridos con el tiempo y basados en una fusión de lealtad, convicción y, por qué no reconocerlo, exceso de celo. No, no vengo a hablar del 23-F, sino de la prensa de derechas y la institución del matrimonio. Y es que allá donde haya una pareja en un momento turbulento, ahí donde un compromiso ante el altar se vea en vilo, en cualquier lugar donde un marido y una mujer se debatan ante un presente convulso, allí estará la prensa de derechas.

Y como lo de la normalización es como es, esta semana le ha tocado a la prensa de derechas hablar del Marido de la Pataky, también conocido como Chris Hemsworth, es decir, el del martillo de los Vengadores. Al parecer el que, por descarte, parecía el Chris bueno de Marvel ha estado en el ojo de la polémica por una impactante fotografía compartida por la revista Woman’s Day. La fotografía es esta:

Sí, sé lo que estáis pensando. Ese podría ser Chris Hemsworth o su barbero. Y la otra persona podría ser Pom Klementieff o un Golden Retriever. Pero solo esta foto ha servido para desencadenar dos tormentosos días en la prensa del corazón australiana, y también en la española, ante las fuentes manejadas por la revista que indican que el actor de Thor le estaba haciendo una llegada a Wakanda a la actriz de Mantis. Libertad Digital titulaba:

Elsa Pataky y Chris Hemsworth atraviesan su peor crisis tras 10 años casados

Por su parte, Telecinco analizaba en su programa Ya es Mediodía Fresh la posible ruptura del matrimonio, ante la atónita mirada de la periodista Sonsoles Ónega, que no quería dar crédito a las habladurías que indicaban que la pareja incluso se encontraba en proceso de separación, incumpliendo unos y otros sus acuerdos prematrimoniales respecto al cuidado de los hijos y lo de meter la lengua en bocas ajenas.

La Razón daba la relación por terminada, con el titular:

¿Quién es Pom Klementieff, la mujer que separa a Elsa Pataky y Chris Hemsworth?

La web de ¡Hola! optaba por la  prudencia y el pasado lunes destacaba:

La peculiar afición es decorar sombreros.

Pero uno no debe subestimar a una decana de la prensa del corazón como es ¡Hola!, que en menos de 48 horas publicaba declaraciones exclusivas de la actriz española señalando que de crisis nada, que ella y Klementieff son muy amigas y que todo va estupendo. Los fanfics que puedan surgir de aquí no son aptos para las cabeceras de derechas, de modo que se han quedado solo con el desmentido. Libertad Digital respiraba tranquila informando:

Elsa Pataky aclara los rumores sobre la infidelidad de su marido con una actriz

Hoy en Ya es mediodía se podía respirar una calma que no había en un plató de Telecinco desde hace muchos años. Estamos a la espera de que La Razón publique una aliviada respuesta a su información del pasado lunes.

Sin embargo, la medalla a la normalización es para la revista Cuore, que ha querido zanjar esta polémica con una sencilla imagen. Y hablamos de normalización porque no solo utiliza el lenguaje del cómic, en forma de bocadillo, para informar. También lo hace con una referencia al Universo Cinematográfico Marvel que a más de un youtuber le daría para un vídeo de una hora estudiando sus múltiples implicaciones y ramificaciones.