Que no te den Eterno por Eterno

La máquina del hype del Universo Cinematotelevisivo de Marvel nunca para, y ya ha llegado el momento de empezar a filtrar fotos (de lo más sosas, por cierto) de Los Eternos

Eso significa que en breve empezarán a aparecer los vídeos de los expertos que te aconsejan qué tebeos leer para llegar a la película dispuesto a dar la turra a todos los que tengas alrededor quejándote de los cambios. Lo más fácil es que te aconsejen alguno de estos materiales

Los Eternos de Jack Kirby. Esto es ir a lo fácil. Se trata de las historias originales de los personajes escritas por el creador de los mismos a finales de los años 70. No seré yo el que ponga pegas a esto, pero ten en cuenta que el que te recomiende esta lectura probablemente no se la haya leído él

Los Eternos de Kieron Gillen. Esta es la serie mensual que Marvel (y Panini) están publicando en grapa en estos momentos para aprovechar el tirón de la película. Esta recomendación lleva implícito que la editorial se lo ha mandado gratis al recomendador

Los Eternos de Neil Gaiman. La recomendación más obvia: una serie cortita, con autores de renombre y que apuesto dólares contra yenes a que Panini reedita en un bonito tomo antes de que acabe el año. Con esto no hay forma de fallar…

…salvo que, OJOCUIDAO, sí hay forma de fallar. Puede que si pides «los Eternos de Neil Gaiman» a algún librero despistado crea que te estás refiriendo a estos otros personajes creados por el autor británico, también con décadas de publicaciones a sus espaldas

Es lo que tiene traducir tanto Eternals como Endless por Eternos y que la carrera de Gaiman haya estado unida de forma indeleble a los segundos

En resumen: si le pedís al quiosquero un tebeo con los Eternos de la peli y os ofrece un tomo lleno de gente pálida y que viste de negro, desconfiad

(Ya hablé de este tema hace quince años, pero creo que no pasa nada por recordárselo a algunos lectores que aún no habían nacido por entonces)

Pongamos que hablo de Apokolips

No sé vosotros pero yo estoy cansado de todo este guerracivilismo. De este permanente enfrentamiento entre dos bandos de extremistas que a los ciudadanos de a pié nos pilla en medio. Esta crispada sobreexposición informativa a unos políticos que, al fin y al cabo, son todos iguales. Y ni siquiera podemos evadirnos en los tebeos porque también se han llenado de «concienciados» que pretenden utilizarlos para lavarnos el cerebro con sus ideologías.

Por eso, como buena acción del mes, voy a recomedaros un cómic. Uno de mediados de los 90, cuando la única preocupación de los creadores era enhebrar historias divertidas y entretenidas y no predicar discursos políticos.

El Kingdom Come de Mark Waid y Alex Ross.

Pero ojo cuidado, la edición recomendable es cualquiera de los tomos recopilatorios posteriores a la miniserie pues entre otros extras como el epílogo contienen páginas adicionales que quedaron fuera de la serie original y que desarrollan secundarios pero cruciales elementos de la trama.

Y uno de los mejores es la secuencia de Orion en Apokolips. Visualmente es un tour de force de un Ross que demuestra que cuando necesita documentación visual agarra el primer fotograma de película que pilla y tira palante su capacidad referencial. Desde la primera viñeta queda claro que su Apokolips es un lugar infernal en el que sólo un loco masoquista y suicida intentaría vivir.

Narrativamente Waid también está a la altura. Componiendo un sentido homenaje a la épica y los temas que planteaba Kirby en sus historias del Cuarto Mundo pero al mismo tiempo desarrollándolas en una cuidada filigrana que combina respeto con evolución lógica.

Un abatido Orión rememora cómo finalmente derrotó a Darkseid cumpliendo la antigua profecia y trayendo la libertad a las oprimidas masas de habitantes de Apokolips. Permitiéndoles poder determinar su propio destino y gobierno.

Y como borregos descerebrados eligen seguir siendo vasallos de un dictador absoluto: él.

De entre los muchos personajes inolvidables de Kingdom Come debo confesar que mi preferido es ese Orion amargado y pesimista que ha descubierto lo imposible que es salvar a gente que en realidad no quiere ser salvada. Y por eso me gustan tanto los tebeos de los años 90.

Porque puedes evadirte a universos imaginarios en los que suceden cosas que jamás pasarían en el mundo real.

En abril tuiteos mil

Vale, exagero, son un 1% de eso, pero es que si no no rimaba

Aquellos, los de entonces, siguen siendo los mismos

O bien son los taquiones, que lo enturbian todo. Lo que explica lo turbio que nos parece siempre.

Por ejemplo, seguro que recordáis cuando en 2019 estuvimos hablando de Superman y el Klan, un repaso a lo que llevó desde 1946 y el serial a favor de los asiático-americanos que aún sufrían el racismo estadounidense, especialmente grave contra aquellos que no dejaban de ser menores solos, y como Superman -el menor no acompañado más famoso desde Moises– salía en su defensa porque, en fin, eso es lo que hace la gente decente.

Algo que podemos revivir hoy mismo porque, bueno, seguro que os lo imagináis…

La editorial Hidra ha tenido a bien publicalo en español.

Y eso me lleva no solo a recomendaros este cómic tanto como el libro en el que se basa, también en la herencia recibida. Lo que hubo entonces.

Sé que muchas veces cuando se lee esto lo que se para uno a pensar es en los apellidos, en lo increíble que es ver muchas veces como esos apellidos de los años treinta siguen ahora, probablemente por los taquiones enturbiando más que porque haya un grupito que persista en la endogamia. Pero lo más importante es, por supuesto, lo que había entonces y lo que hay ahora.

Y es que ya por entonces estaban todos combatiendo a los Nazis y sus aliados (que entonces se llamaban Potencias del Eje y no Pactos tácticos para defender la libertad en un obvio error de branding) en sus diferentes seriales.

¿Qué? El marrón y rojo quedaban mejor en Blanco y Negro. Cosas del color.

Así que ahí teníamos a todos combatiendo a los nazis.

Bueno, más o menos…

… pero eso es una historia para otro día.

De todos estos probablemente el que más claro está que combatía a los Nazis y sus socios de gobierno era, por supuesto, Spy Smasher, una creación de la Fawcett

Su personaje principal -que sería luego recuperado para DC cuando la compró a golpe de talonario, porque como decíamos antes hay cosas que no cambian nunca- se dedicaba a perseguir a los enemigos de la democracia con un ánimo que a día de hoy los medios de comunicación mayoritarios sólo podrían definir como polarizante

poco capaz para el debate civilizado

…o bien, en realidad no compartía sus ideales pero es que querer que los más ricos paguen más y que por heredar haya que tributar es ir muy lejos, así que está claro quién es aquí el intolerante

todo lo cual nos lleva a que no sería un mal momento celebrar la reciente publicación de ese Superman contra el Klan a dedicarnos al esparcimiento y la reflexión viendo a este chico joven que está empezando, Spy Smasher.

Quién sabe, quizá la solución a esos problemas del pasado con apellidos del pasado esté en la forma en la que se encargaban de ellos en aquel pasado. Así que a viejos problemas turbios, viejas soluciones taquiónicas.

VOTA TAQUIONES!

La ropa interior de Spiderman: Milgrom vs. BENDIS!

Según Al Milgrom (Peter Parker: Spider-Man 73, 1982) Peter Parker lleva calzoncillos debajo de su uniforme de Spiderman

Pero según desvela BENDIS! (New Avengers 5, 2005) Peter no lleva nada debajo de su uniforme arácnido por motivos estéticos

¿Quién tiene razón?
Milgrom: Peter Parker usa ropa interior siempre
BENDIS!: Peter Parker va en plan comando
Los dos: de jovecito llevaba pero luego dejó de hacerlo
¡Oigan, este posteo es pura pornografía!
Created with PollMaker

El Ligar se va a Acabar

En estas locas semanas en las que los hechos de actualidad se atropellan unos a otros en su frenética carrera un moderno y sin embargo ya sabio adagio se ha visto nuevamente confirmado.

Que cuando lo pides en Aliexpress tiene pinta de…

FLORENTINO’S SUPERLIGA

Pero que cuando te acaba llegando apenas tres días después tiene pinta de…

LOS MÁS FINOS DEL MUNDO

Y que quizá lo que deberías haber pedido era…

LA LIGA DE ZACARÍAS SASTRE

Visión de autor

Igual no os habéis enterado porque ya nadie le hace mucho caso a los Oscar, pero se ha montado una ligera polémica alrededor del regalo de un NFT «homenaje» a Chadwick Boseman que habían preparado los señores de la gala. Sobre si está bien o mal hacer un objeto especulativo aprovechando la muerte de un artista joven, sobre si los NFT van a liquidar el planeta y sobre el buen o mal gusto de un montón de señores blancos intercambiando como trofeo la cabeza de un hombre negro.

Pero también porque al parecer, el busto original de Boseman utilizado para realizar la pieza es un modelo 3D a la venta en internet por unos 50 pavos, que encima al parecer está robado a otro artista 3D que al final no va a ver un euro de esto. Estas cosas ocurren cuando ponemos a los mandos a autores mercenarios, sin aspiraciones artísticas, estilísticas ni de ningún tipo, sin ninguna brújula moral. Por eso, desde ADLO! os quedemos dar la exclusiva de un NFT homenaje que los Oscar no han sabido apreciar, pero que sin duda, se puede calificar de VISIONARIO. El Zack Snyder’s NFT.